El pasado 20 de enero la junta directiva de la Sociedad de Médicos envió comunicación a la directora de Hospitales, Mercedes Valera, solicitando una reunión para tratar la crítica situación de los servicios de Cardiología, Hematología, Hospitalización y Emergencia; tratar las fallas de agua, la deficiencia de recursos humanos y los problemas que se están presentando con el estacionamiento del hospital. Valera respondió la misiva.

Caracas. Desde el 26 de diciembre de 2019 los pacientes, familiares y personal de salud del hospital de niños J. M. de los Ríos sufren por la escasez de agua en todos los servicios. Les han subsanado la falta del servicio con tobos y contenedores. Pero es insostenible la situación. Médicos y enfermeras están, incluso, cargando tobos para no suspender las consultas.

El pasado 20 de enero la junta directiva de la Sociedad de Médicos envió comunicación a la directora de Hospitales, Mercedes Valera, solicitando una reunión para tratar la crítica situación de los servicios de Cardiología y Hematología (con cierre técnico), de Hospitalización y Emergencia; tratar las fallas de agua, la deficiencia de recursos humanos y los problemas que se están presentando con el estacionamiento del hospital.

Valera respondió a la misiva y los convocó a una reunión en la Dirección General, como si no fuera urgente la situación de este primer centro de salud pediátrica, para el 6 de febrero a las 5:00 p. m.

Los trabajadores dicen que esos problemas no se pueden dilatar más, pues las condiciones son caóticas y hay mucha contaminación en los servicios.

Hasta los momentos han estado llenado el tanque con una manguera que se conecta a la toma de los bomberos que está en la entrada principal, y han estado llevando contenedores de agua a los servicios, cuando lo normal es que envíen el agua por tuberías.

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Los pacientes llevan la peor parte. No tienen donde asearse, principalmente las niñas cunado tienen la menstruación.

En Hematología, uno de los servicios críticos, hay filtraciones. También en Medicina III, en donde el agua se está colando por el techo. Esa es un área recién remodelada y tienen que tener los aires acondicionados apagados porque se están congelando.

Los trabajadores temen que en cualquier momento se desplome el techo raso como ocurrió en Recursos Humanos y en el pasillo de planta baja.

De iluminación también adolecen. En el Hospital de Niños reina la oscuridad, más de la mitad de los bombillos están quemados o sus sistemas no funcionan. Los trabajadores, que se mantienen en el anonimato, elevan un S.O.S. “Peligran las vidas de los niños y las de nosotros también”.


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