La minería aurífera con metilmercurio se asocia a contaminación ambiental y posibles efectos en el desarrollo fetal en Bolívar, , según la OMS y estudios locales. La fundación Guayana Sonríe operó recientemente a 30 niños con labio y paladar hendido, la mayoría del estado, donde se concentra la mayor incidencia de esta malformación congénita multifactorial.

Puerto Ordaz. La actividad minera en Bolívar no solo tiene consecuencias ambientales. El uso de metilmercurio para la extracción de oro, una forma altamente tóxica del mercurio que puede acumularse en el organismo, contamina ríos y el aire, además de exponer a los seres vivos a malformaciones congénitas como el labio y paladar hendido.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la exposición al mercurio puede provocar efectos nocivos en el desarrollo fetal y en la salud de niños y adultos.

Estudios realizados por la fundación Somos Guayana Sonríe han coincidido en que, aunque esta malformación tiene un origen multifactorial, Bolívar pasó de ocupar el tercer lugar al primero entre los estados de Venezuela con más nacimientos de niños con labio y paladar hendido.

“Vale la pena recalcar que el estado Bolívar es el estado con más alta incidencia en niños con esta malformación congénita. Algo pasa en el estado; antes no era el primer lugar, era el tercer lugar. Se han hecho ciertos estudios privados en donde el metilmercurio puede estar incidiendo, además de la falta de ácido fólico y la desnutrición, en que nazcan más malformaciones congénitas de muchos tipos, pero aquí están naciendo más el labio y paladar hendido”, dijo a Crónica Uno Marianella Fuenmayor, presidenta de la fundación Somos Guayana Sonríe.

Todo apunta a que el metilmercurio, sumado a problemas como la desnutrición y la falta de ácido fólico durante el embarazo, una vitamina esencial para el adecuado desarrollo del feto, contribuye a esta alta incidencia.

La OMS identifica a la minería de oro artesanal y de pequeña escala como una de las principales fuentes de liberación de mercurio al ambiente en el mundo. Se calcula que cada año nacen entre cinco y seis niños con esta condición en la entidad, una malformación que afecta la formación del labio superior, el paladar o ambas estructuras.

En 27 años, la fundación Somos Guayana Sonríe ha operado a aproximadamente 3600 niños con esta malformación congénita, no solo de Bolívar, sino también de Amazonas y de comunidades warao de Delta Amacuro, uno de los principales pueblos indígenas del oriente venezolano.

Un patrón común

En los testimonios de las madres se constató no solo el incumplimiento del consumo de ácido fólico durante las 40 semanas de gestación, sino también la exposición de ellas o de sus parejas a la contaminación derivada del trabajo en las minas o de la residencia en esas zonas, aunque los especialistas alertan que todavía no existe evidencia concluyente que establezca una relación causal directa entre ambos factores.

Se presume que la alta incidencia de labio y paladar hendido en Bolívar está relacionada con la contaminación por metilmercurio proveniente de zonas mineras, donde este metal es utilizado para separar el oro de otros materiales, según la hipótesis que manejan especialistas y organizaciones vinculadas al tema.

Una vez liberado al ambiente, el mercurio puede transformarse en metilmercurio, una sustancia capaz de acumularse en peces y otros organismos, incorporándose posteriormente a la cadena alimentaria humana.

Bolívar concentra gran parte de la actividad minera aurífera venezolana y alberga extensas zonas del Arco Minero del Orinoco, un proyecto creado en 2016 para promover la explotación de recursos minerales en el sur del país.

Asocian alta incidencia de casos de labio y paladar hendido en Bolívar a contaminación por metilmercurio 
Se presume que la alta incidencia de labio y paladar hendido en Bolívar se relacione a la contaminación por metiolmercurio proveniente de zonas mineras / Foto William Urdaneta

30 nuevas sonrisas

Entre el 12 y 13 de junio pasados, fueron operados 30 niños de Bolívar, Amazonas, Anzoátegui y Delta Amacuro. En la jornada participaron 25 médicos nacionales e internacionales, entre anestesiólogos, cirujanos plásticos, maxilofaciales, especialistas en enfermedades, lesiones y deformidades de la cara y la mandíbula.

A estos se sumaron cardiólogos infantiles, pediatras y odontólogos, quienes se sumaron de manera gratuita. Además, contó con el apoyo de 20 voluntarios.

En los testimonios destacó el de Iraima Rodríguez, oriunda de Tucupita, estado Delta Amacuro, y madre de Elmy Salazar, de 7 años, a quien operaron cuando apenas tenía unos meses de nacida.

“Estoy muy agradecida, primeramente con Dios que es el que hace que todas estas cosas sean posibles y con todo este gran equipo al cual ya hace siete años pertenezco, porque hoy puedo sentir que es una dicha tener una niña con labio leporino y paladar hendido. Mi hija es mi mayor bendición. Yo agradezco a los doctores por toda la disposición, por la bondad de su corazón, por el trabajo y todo el amor que entregan para que todos estos niños puedan cambiar sus vidas a través de una cirugía que nosotros como padres no podemos hacer”, expresó.

Aunque no existe un costo fijo para una operación de este tipo en el sector privado, ya que depende de la complejidad del caso y de los materiales requeridos, se estima que puede rondar los 4000 dólares, una cifra que supera ampliamente la capacidad económica de muchas familias venezolanas.

Asocian alta incidencia de casos de labio y paladar hendido en Bolívar a contaminación por metilmercurio 
Recientemente se operaron a 15 niños con labio leporino y otros 15 con paladar hendido

Avances médicos

Carla Bortot, anestesióloga, aprovechó la oportunidad para referirse a la enfermedad mitocondrial, un grupo de trastornos genéticos que afectan la capacidad de las células para producir energía, que afecta a niños venezolanos y a los cuidados necesarios durante el uso de la anestesia.

“Existen 48 tipos de enfermedades mitocondriales y una de esas la tenemos acá en nuestro país, sobre todo en el casco central. Pero como es algo que se está estudiando, es una enfermedad rara como todas las enfermedades mitocondriales que tienen que ver con los problemas del ADN y enfermedades congénitas, nosotros para darle la seguridad a nuestros pacientes y sobre todo a los niños, contamos en esta jornada con un monitor que se llama monitor de índice biespectral o lo que llamamos BIS”, señaló Bortot.

La anestesióloga explicó que este monitor, utilizado para medir la profundidad de la anestesia y el nivel de conciencia del paciente, ofrece una mayor seguridad para evitar que los niños sometidos a anestesia sufran complicaciones graves.

Asocian alta incidencia de casos de labio y paladar hendido en Bolívar a contaminación por metilmercurio 
La jornada de Somos Guayana Sonríe contó con 25 médicos nacionales e internacionales / Foto Jhoalys Siverio

Entre los avances incorporados para mejorar cada jornada se encuentra el desarrollo de una placa palatina posquirúrgica, un dispositivo diseñado para proteger la zona intervenida y facilitar la recuperación, resultado del trabajo de grado de Marianella Brunini, odontóloga de la fundación.

“Esa placa nos va a ayudar a que el niño pueda comer mejor porque normalmente como tienen el paladar hendido, ellos tienden a ahogarse mucho. Habíamos notado que a los niños que se operan siempre se le iba un punto o dos, porque es difícil para un niño tratar de controlar o entender que tiene una operación con unos puntos que no puede tocárselos. Para evitar eso, pudimos inventar una placa que le ayuda a proteger los puntos”,

detalló Brunini.

Misión cumplida

El médico Julio Clavijo, benefactor de la fundación, se refirió a esta labor con entusiasmo. Para él, representa una forma de transformar vidas, devolviendo no solo funcionalidad física sino también esperanza a los niños y sus familias.

“Esto es un proceso, esto no es solamente una cirugía. Y lo más importante que tienen es el nivel de organización. Desafortunadamente, cuando se habla de fundaciones, siempre hay desperdicio de dinero y de recursos; se gasta en lo que no se debe gastar. Y una de las cosas que dije en la primera conversación con ellos en noviembre fue: lo que vamos a aportar, todo tiene que ir a los niños. Y así se ha cumplido”, reflexionó.

Según la OMS, “la prevalencia conjunta a escala mundial del labio leporino y el paladar hendido, que son las anomalías congénitas craneofaciales más comunes, es de un caso por cada 1000-1500 nacimientos”.

La posible relación entre la contaminación por metilmercurio y el aumento de casos de labio y paladar hendido en Bolívar sigue siendo motivo de preocupación para especialistas y organizaciones médicas.

En este contexto, la fundación Somos Guayana Sonríe continúa atendiendo a niños de distintas regiones del país, con la meta de devolverles funcionalidad, salud y calidad de vida a través de intervenciones quirúrgicas gratuitas.

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