El larense José Luis Colmenárez caracteriza desde la temporada 2022-2023 a la mascota de los Tiburones de La Guaira tras sus experiencias de animación con Cardenales de Lara y Senadores de Caracas en la Liga Mayor.

Caracas. La mascota Tibu no escapó a los cambios que puso en práctica la nueva gerencia de los Tiburones de La Guaira en la temporada 2022-2023 de la LVBP.

Y es que hasta en el apartado de animación en los juegos, el gerente de los escualos César Collins “movió la mata” y sumó a un nuevo integrante para incentivar el apoyo de la afición litoralense, que suma 35 temporadas sin celebrar un título en la pelota criolla.

Cortesía JLC

En la nueva campaña, la máscara del jocoso tiburón se la pone José Luis Colmenárez, un larense de 43 años de edad que presume de ser “el único personificador de mascota campeón en ambas ligas”, en alusión a los campeonatos conquistados con Cardenales de Lara y Senadores de Caracas en la Liga Mayor de Beisbol Profesional (LMBP).

Empezó con el “Guarito”

Colmenárez empezó hace 13 años en el área de la animación deportiva. Su primera experiencia fue con Guarito, la mascota emplumada de los Cardenales de Lara.

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“Entré porque el muchacho que personificaba a ‘Guarito’ era de Maracaibo y en ocasiones no podía estar. El equipo necesitaba un ayudante para hacer actividades a empresas y fiestas, y el asistente de mercadeo en aquel entonces, Alejandro Mendoza, me lo propuso. Ya yo me había puesto el traje de ellos con otra compañía y trabajaba en el estadio con una marca de alimentos”, recordó Colmenárez, quien entró en el oficio, en parte, por la influencia y el seguimiento de las mascotas de otros países.

Rutinas espontáneas

Además de tomar movimientos de los muñecos foráneos, Colmenárez asegura que, a veces, las rutinas en los juegos surgen de manera espontánea y en sintonía con las reacciones de la gente en el parque de pelota.

Me guio por las experiencias que ya tengo. Muchas veces son ideas improvisadas, otras me ayudo de mascotas internacionales, me ayudo por Internet. Y también depende del público. A veces todo se va dando en el momento y ambiente”.

Según el nativo de Barquisimeto, una buena mascota “debe tener carisma, esencia y sobre todo amor por lo que hace”.

La humildad también es muy importante porque, aunque no te vean por estar dentro de un traje, lo que uno es como persona a veces también se refleja”, agregó.

El cambio a Tiburones

Pese a que, en lo deportivo, un cambio desde un equipo ganador como Cardenales de Lara a otro con una sequía de títulos tan prolongada como la de Tiburones quizá para un atleta no sea tan atractivo, en el caso del nuevo Tibu ha sido para bien.

“Fue un cambio que asimilé con mucha madurez y de manera muy positiva. No puedo hablar de competencia porque cada organización tiene sus políticas y me he adaptado a eso. Donde quiera que esté, haré mi trabajo como lo sé hacer, sin importar el equipo o la fanaticada. Lo importante es hacerlo bien y ver a la gente contenta con lo que transmito”, recalcó.

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En cuanto a las características de cada afición, el personificador no ve muchos cambios y, en líneas generales, está satisfecho con el recibimiento en la capital. “La receptividad de la mayoría del público con las mascotas puedo decir que es siempre positivo. Pienso que no hay diferencia entre las fanaticadas”, afirmó Colmenárez.

La familia, el motor del Tibu

Además del trabajo en el Estadio Universitario, Tibu también es contratado para asistir a actividades benéficas y sociales durante la temporada.

Colmenárez estudió Administración en Recursos Humanos y cuando no hay beisbol es comerciante independiente y también ofrece sus servicios de animación y creación de personajes a empresas y particulares. Eso sí, el impulso para emprender o caracterizar dice tenerlo en casa.

“Mi familia es el motor que me impulsa a hacer lo que hago y mi apoyo incondicional. Mi madre, mis hijos y mi esposa. Por ellos estoy aquí”, concluyó.

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