“En este contexto la necesidad de una reconversión se hace imperativa”

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El economista Hermes Pérez considera que aparte de que una reconversión monetaria es costosa, no resuelve la hiperinflación que genera el propio BCV. Por su parte, el economista Luis Arturo Bárcenas señala que un proceso como este no solo requiere de recursos por parte del Estado, sino también del sector privado, pues este último debe invertir en la adecuación de sistemas contables.

Caracas. A tres años de la última reconversión monetaria, la población vuelve a verse sin salidas. Por un lado, los comerciantes dicen que los sistemas contables y las transacciones del día a día se vuelven inmanejables por las cantidades exorbitantes, que ya no son reconocidas por los medios de pago, y, por el otro, la gente hace maromas para conseguir billetes en efectivo, movilizarse y pagar sus necesidades. En este escenario el economista Hermes Pérez considera que una reconversión es imperativa, pero advierte que debe venir acompañada de un conjunto de medidas que atajen el problema de fondo: la hiperinflación.

Desde finales de 2017 Venezuela entró en hiperinflación, lo que hace que la moneda local rápidamente pierda valor y que los precios de los productos suban constantemente. A juicio de Pérez, resolver este problema no es complicado: pasa por que el Banco Central de Venezuela frene la emisión de dinero sin respaldo para financiar el déficit del gobierno, algo que además, asegura, es ilegal, pero luego de años en hiperinflación las autoridades siguen sin escuchar a los economistas.

“En bolívares pierdes la referencia de los precios. Iba a comprar una laptop en $500 y es algo que ya no puedes calcular en una calculadora, la cifra se hace inmanejable. Los comercios cortan la cuenta y pasan la tarjeta varias veces. En ese contexto la necesidad de una reconversión se hace imperativa. Sin embargo, aparte de que es costosa, no te resuelve la hiperinflación que produce el propio BCV. Eso es poner una curita en una herida abierta, por eso debes resolver el problema de fondo. Una reconversión es necesaria pero ineficiente, incluso a muy corto plazo”, dice el economista en entrevista a Crónica.Uno.

La misma Cámara de Comercio de Maracaibo pidió soluciones a las autoridades en un comunicado este 17 de mayo. Además de pedir una reconversión, también exigió que esta venga acompañada de una política integral. El gremio detalló que numerosas empresas y comercios han comenzado a presentar dificultades en relación con la incapacidad de sus sistemas de información contables, puntos de venta y máquinas fiscales, los cuales no pueden manejar la totalidad de dígitos necesarios para expresar apropiadamente los precios y la contabilidad en bolívares. 

Los comercios deben imprimir varias facturas para lograr totalizar el monto; igual pasa con los puntos de venta, que deben pasar una tarjeta varias veces para concluir la operación”, expone la cámara.

El economista Luis Arturo Bárcenas señala que un proceso como este no está exento de limitaciones, porque para llevarlo a cabo no solo requiere de recursos por parte del Estado, sino también del sector privado, pues este último debe invertir en la adecuación de sistemas contables. La banca, por ejemplo, debe adaptar su plataforma tecnológica. 

El 5 de marzo el BCV incluyó tres nuevas piezas en el cono monetario. La firma de análisis financiero Econométrica calcula que en menos de tres meses los nuevos billetes de Bs. 200.000, Bs. 500.000 y Bs. 1 millón, han perdido aproximadamente 38 % de su poder de compra, debido al aumento del tipo de cambio y la depreciación de la moneda local.

El economista Hermes Pérez explica que de no aplicarse una reconversión y si se elige emitir nuevos billetes con más ceros esto se vuelve igual o más molesto para las empresas que deben lidiar con cifras excesivas. Por ejemplo, cita los inventarios de cualquier empresa o supermercado o quienes venden electrodomésticos, que son artículos con valores más elevados que un pasaje o un producto alimenticio. Sumar estas cuentas se vuelve inmanejable en bolívares; Pérez indica que ni siquiera es posible con una calculadora, sino que deben hacerlo en Excel.

“Agregar billetes con más ceros no es una opción. Por otro lado, una reconversión sale como en $200 millones; para un país es nada, pero en nuestro contexto es muchísimo dinero. Entonces, por qué mejor, en vez de hablar de reconversión, hablemos de medidas económicas que ataquen la hiperinflación”, dice Hermes.

Bárcenas y Pérez coinciden en que una reconversión aliviaría temporalmente la falta de efectivo y las transacciones en general. No obstante, advierten que esa mejora es momentánea en un contexto hiperinflacionario.

En términos generales, quizás es lo mismo costear una reconversión que la emisión de nuevos billetes del cono actual, aunque es probable que una reconversión sea más costosa porque hay que adaptar las plataformas tecnológicas para que re-expresen de nuevo múltiples precios, tarifas y montos. “Hay sistemas que no son fáciles de modificar”, explica el economista Luis Arturo Bárcenas. 

Pérez dice que la solución a la hiperinflación está en manos del gobierno, y pone como ejemplo que en marzo la inflación llegó a la cifra más baja desde 2017 al ubicarse en 9 %. En ese mes las empresas y las personas naturales pagaron el impuesto sobre la renta, algo que influyó en que se redujera la emisión excesiva de dinero y, por lo tanto, que desacelerara la tasa de inflación. 

Hasta ahora las autoridades no han hecho oficial que aplicarán una nueva reforma, sin embargo, las transacciones se hacen cada vez más complicadas, lo que demanda medidas urgentes. Para Luis Arturo Bárcenas esta “es la solución parcial más fácil, pero no ataca la raíz del problema”. “Das algo de alivio temporal. En la medida en que las personas empiecen a usar los billetes reconvertidos, sobre todo en operaciones al menudeo, vas a dar la sensación de que estás recuperando el poder de compra del venezolano, pero realmente no es así”, dice.

El especialista agrega que el gobierno ha seguido la receta de otros países en hiperinflación, que se embarcaron en planes de estabilización fallidos. Medidas como: limitar el crédito, reducir el gasto o reducir los aumentos de salario mínimo. ¿Por qué fallan?, se pregunta: porque no gozan de credibilidad por parte de la gente. Bárcenas apunta que las medidas adoptadas por el BCV y el gobierno deben buscar mecanismos que permitan que ambos gocen de credibilidad, y eso pasa por cambios institucionales importantes y un entorno político menos incierto.


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