Son residentes de Barquisimeto. Provea hizo pública la noticia. Las confinaron en el sector Villa Bolivariana, sin comida y en condiciones inadecuadas.

Caracas. Más de 60 personas que regresaban de Cúcuta, entre ellas dos niños, se encuentran en una área de cuarentena habilitada por la Guardia Nacional Bolivariana, GNB, en el sector Villa Bolivariana, originalmente residencias deportivas.

La denuncia, que hizo pública la ONG Provea, dice que venían de Cúcuta, los sacaron de los autobuses y los llevaron a especies de apartamentos, con solo colchones y sin productos de higiene. 

El diario regional La Prensa de Lara también se hizo eco de la información y publicó la siguiente foto:

Por su parte, la gobernadora, Carmen Meléndez, en su reporte diario transmitido por Radio Lara 107.5 FM, dijo que actualmente se encuentran 23 personas aisladas en los edificios de la Villa Bolivariana, en el oeste de Barquisimeto, mientras esperan resultados de pruebas de descarte del COVID-19.

En esa misma alocución, informó que dos hoteles se encuentran dispuestos en el municipio Simón Planas, donde también hay recluidas personas que llegaron desde Colombia por vía terrestre. No precisó la cantidad.

La Prensa de Lara recoge el testimonio de Héctor Talavera, quien viajó hace 15 días a Cúcuta con su esposa y sus dos hijas. Llegaron a San Antonio del Táchira el martes y viajaron el miércoles a Barquisimeto.

En el trayecto, en el peaje de Simón Planas, funcionarios de la GNB pararon el autobús y, cuando supieron que iban a bordo viajeros, los llevaron hasta el hospital de Sarare para hacerles el examen para diagnosticar el coronavirus.

Luego fueron trasladados y recluidos en la Villa Bolivariana de Barquisimeto, donde en su mayoría viven deportistas. Allí los fueron repartiendo en familias, pues eran aproximadamente 60 personas, y luego los dejaron encerrados con llave en los apartamentos, dice La Prensa de Lara.

La denuncia de Provea destaca que los viajeros están cansados y que no quieren pasar 15 días encerrados. El jueves en horas de la tarde aún  no les habían hecho los exámenes de rigor.

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Al parecer no les permitían comida de los familiares. Los funcionarios les decían: “Se quedan o se quedan”.

Ya en el camino les habían hecho diagnósticos generales, como toma de la temperatura y revisión de la garganta.

Provea denuncia violación de los derechos humanos, los tienen  sin comida y sin insumos de higiene.

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