Aunque el pitbull es una raza de temperamento dócil, la falta de educación y el adiestramiento inadecuado son los principales detonantes de ataques e incidentes agresivos. Por esta razón, los especialistas instan a los cuidadores a capacitarse y evitar estímulos que promuevan la reactividad defensiva.
Caracas. La muerte de un hombre tras ser atacado por su propio perro pitbull en Catia La Mar reactivó el debate sobre la agresividad atribuida a esta raza, la responsabilidad de sus dueños y las condiciones en que es criada en entornos domésticos.
El suceso reabrió el debate entre ciudadanos y organizaciones protectoras de animales sobre las restricciones legales vigentes para la tenencia y reproducción de estos caninos, así como sobre los riesgos asociados a la crianza inadecuada y a la falta de formación de los propietarios en su manejo responsable.

Ante posturas que incluso plantean la prohibición de esta raza, especialistas consultados por Crónica Uno coincidieron en que el fenómeno debe analizarse desde una perspectiva más amplia.
Este análisis debe incluir aspectos como la conducta del animal está directamente vinculada a su entorno, su socialización, como se conoce al proceso mediante el cual el perro aprende a interactuar con personas, la relación con otros animales y estímulos del ambiente, y el manejo humano desde etapas tempranas.
Especialistas coinciden en que la conducta del animal es consecuencia de su entorno y la crianza que recibe desde cachorro.
Para entender la naturaleza de estos animales, expertos en medicina veterinaria aclaran los mitos sobre su comportamiento, los errores comunes en su crianza y las obligaciones legales de los propietarios en Venezuela. A continuación, conozca algunas claves:
1. ¿El pitbull es agresivo por naturaleza?
Falso. Otto Alvarado, especialista en medicina veterinaria, explicó que ningún perro nace agresivo por sí solo. Aunque el pitbull tiene una gran fuerza física y un instinto biológico de captura para la supervivencia, su temperamento es tradicionalmente dócil.

Cerca del 45% de su carácter se define por las vivencias y las enseñanzas que recibe durante su etapa de adulto joven. Lo que se califica como agresividad es el resultado de la mezcla entre su genética, su carácter y su historial de comportamiento.
2. Lo que el cuidador no deben hacer
Manuel Abreu, educador canino, señaló que la falla más frecuente es utilizar al animal como un objeto de intimidación o estatus. Acciones como incentivar la mordida con cauchos, el uso de collares de púas o pasearlos con pecheras sin manejar el control de impulsos pueden causar frustración en esta raza con alta energía. El experto apunta que la crianza en el hogar debe guiarse por el respeto a la especie y la adaptación a su entorno humano.
3. Lo que debe saber si piensa adoptar un pitbull
Antes de adoptar un pitbull, Alvarado aconseja a los posibles dueños buscar información sobre códigos caninos, lenguaje corporal y las formas de aprendizaje y comunicación propias de la raza, para entender mejor al animal.
4. Señales de alerta
En áreas de uso compartido es importante mantener al animal bajo vigilancia y saber identificar a tiempo cambios en su comportamiento. Abreu puntualiza que los principales indicadores de tensión en los pitbull son la rigidez muscular, la cola alta con movimientos mecánicos lentos, las orejas fijas hacia adelante o hacia atrás, y la mirada clavada en un estímulo.

En espacios públicos, el uso de collar y correa es obligatorio para todas las razas por prevención, sobre todo si hay perros pequeños cerca, porque pueden convertirse en detonantes de conductas defensivas.
5. Marco legal y sanitario en Venezuela
En el país, la normativa que regula la propiedad de esta raza es la Ley para la Protección de la Fauna Doméstica Libre y en Cautiverio, vigente desde el 2010 y publicada en Gaceta Oficial N° 39.338. Aunque desde que entró en vigencia quedó ilegalizada la importación, reproducción, adopción y comercialización de estos ejemplares, el texto establece que quienes ya poseían un pitbull registrado deben mantenerlos bajo condiciones de cautiverio.

Eso significa que no está permitido dejarlos salir y circular por espacios públicos sin supervisión. La legislación también fija otras obligaciones claras. Según el artículo 24, el propietario tiene el deber de reparar la totalidad de los daños materiales o físicos que su mascota cause a terceras personas o a sus bienes.
Manuel Abreu detalla que ante una mordedura, el protocolo exige ofrecer atención médica inmediata a la víctima, constatar el esquema de vacunación del animal y someterlo a una observación sanitaria de 10 días para descartar riesgos de rabia. Por otro lado, la ley califica la negligencia en el manejo animal como una infracción grave y penaliza la falta con multas que oscilan entre las 40 y las 70 unidades tributarias.
6. El conductas de vigilancia
Aunque muchas familias se decantan por esta raza como una opción para proteger el hogar ante intrusos y ladrones, de acuerdo con Abreu, entrenar a un pitbull para labores de guardia y defensa sin supervisión profesional tiene alto riesgo.

Al canalizar su fuerza hacia la reactividad defensiva, el animal se vuelve impredecible. El experto destaca que el instinto o un malestar de salud imprevisto pueden manifestarse ante cualquier estímulo del entorno, lo que transforma al perro en una amenaza para la comunidad y su propia familia.
7. Recomendaciones para una crianza positiva
La organización internacional Kennel to Couch, especializada en pitbulls, ofrece tres pautas básicas para entrenarlos con enfoque positivo:
- Promover la socialización temprana desde que el perro es cachorro, una vez que tenga todas sus vacunas. Esto hace que se adapte a salir de paseo y se sienta cómodo al tolerar el contacto físico. Algunos ejemplos son: enseñarles desde pequeños a tumbarse y dejarse bañar, tocarles las patas, cortarles las uñas y cepillarles los dientes.
- Según la organización, golpear y castigar al perro no es efectivo porque su alta tolerancia al dolor. En cambio, recomiendan aplicar técnicas de refuerzo positivo. Esto consiste en premiar al perro con golosinas cuando obedece y se porta de forma correcta.
- Los pitbulls se caracterizan por ser musculosos y tener mucha energía. Una buena manera de mantenerlos estimulados es incorporar a su rutina juegos de tirar o encontrar objetos y ejercicios de agilidad durante los paseos.
Los especialistas sugirieron la creación de instituciones que certifiquen si un ciudadano cuenta con la capacidad económica, mental y emocional para mantener a un ejemplar y recalcan que la educación del cuidador es la mejor herramienta para prevenir accidentes.
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