En más de una docena de estados, usuarios denuncian apagones sin cronograma mientras el Ejecutivo anuncia planes de ahorro y reducción de horarios, justificado en el fenómeno del Súper Niño. Los convenios y promesas para recuperar el sistema no frenan las fallas, que aumentaron tras los sismos de junio y mantienen a la población en incertidumbre.
Caracas. Sin aviso y sin un cronograma oficial, los cortes eléctricos se prolongan durante cada vez más horas en distintas regiones del país. Usuarios de más de una docena de entidades, inluidas Miranda y Caracas, han denuncian interrupciones de entre tres y 12 horas diarias, que afectan sus actividades diarias, mientras el Gobierno reconoce una brecha entre la generación disponible y la demanda nacional.
Las autoridades atribuyen parte de las dificultades a las fallas en plantas generadoras, los daños provocados por el doblete sísmico de junio y las condiciones asociadas al fenómeno de el Súper Niño. En paralelo, activaron un plan de ahorro de electricidad y agua, redujeron los horarios de la administración pública y anunciaron acuerdos para incorporar nueva generación al sistema.
La situación es más severa en varias regiones de Occidente, Los Andes» y Los Llanos. Reportes recientes recuerdan que Zulia, Táchira, Mérida, Barinas y Lara arrastran años de racionamientos eléctricos. En Oriente y la región Sur, las quejas han aumentado desde que emezó el año.
En todos los casos, las interrupciones también afectan servicios como las telecomunicaciones, el suministro de agua, la atención sanitaria y la actividad comercial.
“Sin aviso nos quitan la luz a mitad de la tarde y regresa en la noche”, expuso una usuaria en redes sociales.
Los racionamientos eléctricos son interrupciones deliberadas o programadas del suministro que se aplican para reducir la carga sobre el sistema cuando la generación disponible no alcanza para cubrir la demanda. Sin embargo, cuando los cortes ocurren sin horarios previamente informados, los usuarios no pueden anticipar su duración ni organizar sus actividades.
Racionamiento caótico
La ausencia de un cronograma nacional publicado por la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) dificulta determinar cuándo y por cuánto tiempo ocurrirán las interrupciones en cada comunidad. En los últimos dos meses, los reclamos ciudadanos describen cortes de distinta duración incluso dentro de una misma región, por lo que la información disponible no permite establecer un patrón uniforme para todo el país.
La inestabilidad del servicio eléctrico en Venezuela tiene más de 17 años, y llegó a su punto más crítico en marzo de 2019, con un apagón nacional que dejó a 21 estados del país a oscuras durante más de cinco días. Desde ese evento, el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) ha enfrentado cada vez más fallas en las líneas de transmisión y distribución.

Con todo, el Ejecutivo Nacional sostiene que el incremento de los cortes en estas semanas responde a la llegada del fenómeno climático del Súper Niño y a fallas en las plantas generadoras.
A continuación, Crónica Uno resume los más recientes anuncios del Gobierno y otros factores asociados a este tramo de la crisis eléctrica nacional:
1. Plan de ahorro energético y de agua
Ante la amenaza de una temporada de sequía prolongada y el incremento de las temperaturas, la encargada del Ejecutivo, Delcy Rodríguez, anunció la activación de un Plan de Ahorro de Energía Eléctrica y Agua, mediante el cual solicitó a la ciudadanía y a los sectores productivos hacer un uso racional de ambos servicios.
Asimismo, precisó que el doblete sísmico registrado en el país el 24 de junio pasado ocasionó daños en la planta Termo Carabobo. También en las líneas de transmisión que conectan Planta Centro con Yaracuy. Esta avería provocó una pérdida inicial de 600 megavatios en el SEN, de los cuales el reporte oficial confirma la restitución de 300 megavatios.
“Las fluctuaciones de las últimas horas y días responden a la pérdida de esos 600 megavatios. Me complace anunciar que ya recuperamos 50 % y en las próximas semanas entraremos en fase de recuperación total”.

No obstante, de acuerdo con estimaciones del Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV), la demanda nacional durante las horas pico roza los 14.000 megavatios. En contraste, la generación estable de Corpoelec oscila apenas entre los 12.000 y 12.415 megavatios.
Estos informes técnicos señalan que cerca del 63 % de la capacidad instalada en el país está inoperativa. Todo debido a la falta de mantenimiento y a la escasez de combustible.
2. Fenómeno del Súper Niño
El Súper Niño es un evento climático originado por el aumento de la temperatura en las aguas del océano Pacífico ecuatorial oriental. Esta condición suele intensificar los fenómenos meteorológicos extremos a escala global.
En Venezuela, los registros del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh) reflejan antecedentes de este ciclo en intensidades leve, moderada y severa, siendo el periodo comprendido entre 2014 y 2016 uno de los más críticos.
Reidy Zambrano, presidente del Inameh, explicó que este evento cíclico propicia una disminución del régimen de lluvias y un alza en las temperaturas locales. Esta combinación impacta de manera directa en las cuencas hidrográficas y en los sistemas de generación hidroeléctrica.
Zambrano detalló además que las proyecciones técnicas prevén el paso de entre 41 y 46 ondas tropicales. “No es algo que ocurre de inmediato, ocurre progresivamente”.
3. Nivel de los embalses
A pesar de que el Ejecutivo Nacional justificó la medida argumentando la necesidad de resguardar los embalses y garantizar la estabilidad del SEN ante los embates climáticos, la reserva hídrica de la principal represa del país se mantiene estable en el corto plazo.
En entrevista para Crónica Uno, el ingeniero en Hidrometeorología Valdemar Andrade explicó que, en la región andina, el embalse de Uribante-Caparo recupera su nivel progresivamente, aunque continúa por debajo de su promedio histórico.
Por su parte, el embalse de Guri, ubicado en el estado Bolívar, conserva un volumen elevado gracias a las precipitaciones acumuladas entre mayo y junio, lo que motivó la ejecución de maniobras de alivio preventivo a comienzos de agosto.

Andrade puntualizó que la disponibilidad actual de agua asegura la generación eléctrica para lo que resta de año. “La afectación desde el punto de vista de generación de energía eléctrica no va a ser este año, sino que podría presentarse más bien el año que viene”.
4. Reducción de horarios
Desde el 10 de agosto pasado, diversas dependencias de la administración pública implementaron jornadas laborales reducidas e interdiarias, como parte del esquema de ahorro energético promovido por el Gobierno.
La Alcaldía de Caracas informó que los organismos estatales brindarán atención presencial únicamente hasta las 12:30 p. m. y durante tres días a la semana.
La medida rige en las sedes del Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime) en el Distrito Capital y en las regiones. Se aplicó en las dependencias administrativas del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), la Defensa Pública, el Instituto Nacional de Deportes (IND) y la Alcaldía de Caracas.
5. Acuerdos firmados
Ante el anuncio del plan de ahorro energético, el Gobierno formalizó un acuerdo entre Corpoelec y la empresa argentina Industrias Metalúrgicas Pescarmona (IMPSA). El convenio contempla la reactivación de los trabajos de finalización en la Central Hidroeléctrica Tocoma y técnicas de mantenimiento en la Central Hidroeléctrica Macagua.
“Con este acuerdo buscamos incorporar megavatios al SEN para optimizar el servicio”, señaló Delcy.

Pero esta no es la primera ocasión en que el Ejecutivo pacta compromisos con firmas internacionales. A principios de año, Delcy Rodríguez suscribió acuerdos con la compañía rusa INSA y la estadounidense General Electric (GE) con la meta de incorporar 7.400 megavatios en un plazo de cuatro años, volumen que representa cerca de la mitad de la generación actual del país.
En aquella oportunidad, el convenio con INSA contempló también la reactivación y conclusión de la hidroeléctrica Tocoma, paralizada desde hace años, mediante el traslado desde Rusia de turbinas preconstruidas, destinadas a aportar más de 2.000 megavatios al sistema.
Los constantes anuncios oficiales, la firma de convenios y las reiteradas promesas para optimizar el Sistema Eléctrico Nacional no han logrado traducirse en mejoras reales. Los ciudadanos enfrentan a diario interrupciones continuas del servicio, sin cronogramas formales que permitan planificar, lo que perpetúa la incertidumbre en hogares y comercios de todo el territorio nacional.
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