La falta de gasolina ha empeorado la crisis que desde hace varios años vive el sector. En los seis meses de cuarentena en las farmacias se han visto afectadas en 60% de acuerdo con lo informado por el expresidente del Colegio de Farmaceutas en Monagas, Héctor Barreto. Asimismo, denuncian la venta ilícita de medicamentos, a través de las redes sociales, exponiendo la salud de los monaguenses.

Maturín. Desde que se inició la pandemia COVID-19, las fallas en la distribución de combustible se han incrementado, lo que afecta a varios sectores de la economía, aunque pertenezcan a los grupos priorizados para el despacho de gasolina. En el caso del sector farmacéutico las consecuencias van desde aumento considerable en los precios hasta la escasez de medicamentos.

Héctor Barreto, ex presidente del Colegio de Farmaceutas del estado Monagas, indica que este sector se ha visto afectado en 60 % ante la falta de distribución de combustible, lo que impide la comercialización de los medicamentos que por lo general son traídos de otros estados de Venezuela.

La falta de suministro de combustible nos ha afectado considerablemente a pesar de ser un sector priorizado. No hemos sido considerados por las autoridades del estado Monagas para el despacho de gasolina, destacó Barreto.

El aumento de los medicamentos ha sido exorbitante, incluso los mismos ciudadanos han mostrado su descontento ante esta situación. Barreto indicó que este incremento ha sido de al menos 800 %.

Una caja de ibuprofeno de 400 mg cuesta alrededor de Bs 3.000.000, una caja de acetaminofén de 650 mg tiene un valor de 2.500.000 y una caja de Medigrip de 500 mg oscila entre Bs 1.600.000 y 2.000.000. Es decir se necesitan alrededor de cinco sueldos mínimos para costear alguno de estos medicamentos que forman parte del botiquín de cualquier hogar.

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Foto: Cortesía

Los medicamentos han aumentado en los últimos meses de cuarentena por el alza de dólar y la dificultad para transportarlos. En las farmacias tenemos que vender en bolívares y nos hemos descapitalizado, porque los precios de los medicamentos siguen subiendo y los pacientes no pueden adquirirlos. Se necesitan hasta 800 dólares para costear un tratamiento para el COVID-19”, afirmó Barreto.

Ventas sin permisos sanitarios

Otro de los factores que ha golpeado a las farmacias en Monagas es la multiplicación de revendedores a través de las redes sociales que, sin permisos sanitarios, ofrecen medicamentos. Aunado a esto se han abierto nuevas farmacias que, de acuerdo con lo que detalla el doctor Barreto, no cuentan con farmacéutico para la orientación a los pacientes.

“La figura del farmaceuta está quedando de lado. La mayoría de las farmacias que han abierto sus puertas no tienen la presencia de un profesional. También he visto en las redes sociales que venden un combo para el coronavirus y nadie dice si ese combo tiene efectos secundarios o si el paciente puede comprarlo o no”.

Asegura Barreto que se han hecho las denuncias pertinentes en los entes encargados, como la Contraloría Sanitaria y autoridades regionales; sin embargo, no realizan ningún tipo de supervisión para evitar que esto siga ocurriendo.

Es una situación que ya ha sido denunciada. En estos días vi en mi farmacia una señora que me trajo un blíster de acetaminofén de 800 mg y ni en Venezuela ni en ningún país latinoamericano se vende esa presentación. ¿De dónde sacaron ese blíster que no tenía ningún tipo de identificación? La situación es bastante delicada porque no sabemos si es falsificado”, sentencia.

La falta de acciones oportunas por parte de las autoridades pone en riesgo la salud de los ciudadanos, quienes recurren a vendedores de redes sociales por ahorrar dinero o por la premura de conseguir las medicinas.

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