Especialistas afirman que falta de previsión generó falla de oxígeno en Hospital de Cumaná

Huapa

Autoridades sanitarias del estado Sucre confirmaron que el pasado viernes se registró una  “falla técnica” en el suministro de oxígeno que provocó una baja de presión del gas medicinal. Para los familiares de los pacientes internados en el Hospital de Cumaná, la “falla” causó la muerte de sus seres queridos. Especialistas aseguran que el suceso pudo haberse evitado.

Cumaná. Durante la madrugada del pasado viernes 23 de julio, familiares de los pacientes hospitalizados en las áreas de emergencias del Hospital Universitario Antonio Patricio de Alcalá de Cumaná (Huapa) vivieron horas de angustia debido a la falla registrada en el suministro del oxígeno a granel dispensado desde el tanque principal a todas las salas de atención especializada, lo cual derivó en el fallecimiento de varios enfermos.

Para los familiares de los fallecidos “esa falla”, que hoy reconocen las autoridades del hospital, “sin dudas incidió en las muertes de sus seres queridos”. “Esto no puede seguir pasando”, dijeron entre lágrimas y en medio del dolor.

Aseguraron que sorpresivamente fueron informados de los decesos en horas de la madrugada de ese 23 de julio y otros fueron notificados en la mañana del sábado 24 de julio, un día después.

Para la tía de uno de los pacientes internados en el Huapa, un joven ingeniero de 34 años trabajador de Pdvsa, la muerte de su ser querido no tiene explicación posible, puesto que había presentado mejoría en su cuadro clínico.

Él estaba bien. Aunque tenía sintomatología de COVID-19, venía presentando una considerable mejoría; incluso su saturación estaba en 94 y su ritmo cardíaco estaba estable; era el reporte del médico que lo asistía, pero inexplicablemente hoy ya no está con nosotros”, indicó.

Otros familiares de los fallecidos indicaron que ese día no murieron solo pacientes con COVID-19, sino también algunos hospitalizados con otros cuadros clínicos, y se vio comprometida la estabilidad de otros pacientes recluidos en emergencia de sala parto, pediatría y quirófano.

Ahora quieren justificar que lo que hubo fue una baja en la presión del oxígeno porque aumentó el volumen de pacientes hospitalizados. Eso no tiene justificación”, indicó un familiar que pidió no ser identificado.

La directiva del Huapa, encabezada por María Lezama y Óscar  Cedeño, sostiene que los familiares, en medio del dolor por la pérdida de un ser querido, siempre van a establecer una relación de culpabilidad. 

Al experimentar el duelo y la negación, van a presuponer, en este caso, que el fallecimiento tiene una relación directa con la falla técnica de la baja del nivel de presión del oxígeno”, expresaron.

Las autoridades del Huapa desestimaron los señalamientos de los familiares y aseguraron que el hospital nunca se quedó sin oxígeno. 

“Lo que ocurrió ese día fue que se registró una baja en la presión del gas, porque en las últimas semanas ha aumentado el volumen de pacientes ingresados en áreas críticas”, esgrimieron.

En el reporte oficial de las autoridades sanitarias del estado Sucre se catalogó el suceso como una falla técnica en el suministro de oxígeno que provocó una baja de presión del gas medicinal, y al mismo tiempo admitieron el fallecimiento solo de ocho pacientes: cuatro en triaje respiratorio y cuatro en UCI-COVID-19.

Acción retardada

Jaime Lorenzo, director ejecutivo nacional de la ONG Médicos Unidos de Venezuela, señaló que lo sucedido en el Huapa es “un exabrupto”, al referirse a las ocho muertes que reconoce el Ejecutivo regional.

Lorenzo subrayó que el Estado venezolano está obligado a garantizar la vida, y que en un centro de salud se debe garantizar aún más ese derecho humano. 

Por condiciones patológicas inevitablemente se registran algunos decesos por complicaciones sobrevenidas, pero que por fallas de equipo, suministros o falta de previsión se interrumpa el ciclo de vida es inaceptable. Estos son motivos que deben ser investigados para determinar las causas que desencadenaron estas muertes”, apuntó.

Lorenzo explicó que “el oxígeno es un gas y por su propiedad física para desplazarse de un punto a otro necesita un nivel de presión, controlado por dispositivos y compresores que permiten el fluido del volumen adecuado desde un punto A a un punto B; por lo tanto, si la presión es baja, el volumen de oxígeno transportado es bajo”.

Bajo esta premisa, el director ejecutivo de Médicos Unidos de Venezuela afirmó que “esta falla” que alegan las autoridades sanitarias pudo ser previsible.

El también especialista en gerencia hospitalaria, indicó que las autoridades sanitarias del estado no pueden evadir sus responsabilidades. 

“Debían estar preparados para la atención del fin de semana, más si su correlación refleja un aumento de pacientes. Pretender justificar que el volumen de enfermos demandó más oxígeno y provocó la crisis es un insulto a nuestra inteligencia”, agregó.

Huníades Urbina, secretario de la Academia Nacional de Medicina, añadió que el oxígeno, junto con la glucosa, es la principal fuente de energía del cerebro y, al registrarse una falla del suministro, todos los órganos sufren, pero especialmente el cerebro, y si el paciente está dependiendo de suministro extra de oxígeno, es mucho más grave.

“Un paciente utiliza, de acuerdo con las necesidades, de dos a 20 litros por minuto de oxígeno, y en ventilación mecánica mucho más, de acuerdo al peso del paciente; el suministro se inicia con 6 cc/kilo de volumen corriente de oxígeno por minuto”, explicó.

Ante esta situación, reconoció “que los bajones de oxígeno pueden suceder, ocasionalmente, por falla momentánea de la planta que suministra el gas medicinal, pero —subrayó— las unidades de terapia intensiva, urgencias y quirófanos deben estar preparados para una contingencia de esta naturaleza con cilindros de oxígeno suplementarios para asistir a los pacientes por un tiempo limitado”.


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