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Erkis Barrientos, exsupervisor de Casa de Máquinas 2, consideró necesario evaluar la capacidad real de generación de Guri, Caruachi, Macagua y el parque termoeléctrico, además de las restricciones que presenta la red para transportar la energía.

Ciudad Guayana. A propósito de anuncios sobre la recuperación del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), el exsupervisor de Casa de Máquinas 2 de Guri, Erkis Barrientos, advirtió que esto no se demuestra con la llegada de repuestos, sino con generación disponible, estabilidad de la red y menos apagones.

El extrabajador cuestionó la falta de transparencia sobre las fallas que mantienen vulnerable la infraestructura eléctrica en el país.

“Un repuesto recibido no equivale a una unidad disponible y una unidad recuperada no garantiza por sí sola la estabilidad del Sistema Eléctrico Nacional”.

Su advertencia ocurre en un contexto en el que comunidades enfrentan cortes eléctricos de entre seis y 10 horas diarias, y se han generado protestas en varios estados de Venezuela en rechazo a los apagones prolongados.

En Bolívar, municipios del sur enfrentan apagones por más de ocho horas / Foto Jhoalys Siverio

Recientemente, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció una reforma de la Ley del SEN, en la cual tendrá participación del sector privado en la generación, transmisión y distribución de electricidad.

También anunció la ejecución de un plan para incorporar 1300 MW adicionales al sistema termoeléctrico nacional antes de diciembre.

Salida en Guri agravó vulnerabilidad

Barrientos recordó que uno de los eventos que redujo el margen de respuesta del sistema eléctrico fue la salida forzada de la unidad 17 de la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar, en Guri, el 29 de agosto pasado. Esto significó perder aproximadamente 695 megavatios de generación.

“Mi advertencia es que su salida agravó una situación delicada y redujo las alternativas para atender la demanda y enfrentar nuevas contingencias”, señaló Barrientos, quien aclaró que no atribuye todos los apagones posteriores a este evento.

Igualmente, considera necesario evaluar la capacidad real de generación de Guri, Caruachi, Macagua y el parque termoeléctrico, además de las restricciones que presenta la red para transportar la energía.

“La pérdida de una unidad no implica automáticamente un apagón nacional, pero reduce las reservas disponibles para responder a nuevas contingencias. Si la generación restante no puede cubrir la demanda o las condiciones de operación se deterioran, pueden activarse mecanismos de protección que desconectan parte del consumo”, explicó.

En agosto se produjo una falla en Guri que significó perder 695 megavatios de generación/ Foto Oliver González

Termozulia: recuperación por comprobarse

Sobre el anuncio del giro lento de la unidad TZ07 de Termozulia y su prevista incorporación con una capacidad de 150 megavatios, Barrientos insistió en que el resultado debe medirse por su funcionamiento efectivo.

“Deseo que esa recuperación funcione. Cada aporte confiable puede aliviar las condiciones que sufre la población”.

Sin embargo, cuestionó que las intervenciones puntuales se presenten como una recuperación general del sistema sin informar sobre las condiciones del resto de las instalaciones.

A su juicio, también debe explicarse por qué las unidades dejaron de operar, qué mantenimiento se ejecutó y cuáles decisiones prolongaron su indisponibilidad.

Barrientos exige transparencia sobre fallas en represas y recuperaciones anunciadas por el gobierno/ Foto Occities

Explicar las causas

Barrientos cuestionó que las autoridades informen sobre eventos eléctricos mediante expresiones como “perturbación” o “rechazo de carga”, sin detallar qué ocurrió en la infraestructura.

Explicó que una salida imprevista de generación puede provocar un déficit de potencia y una caída de frecuencia. En el caso de una falla en transmisión puede generar sobrecargas, alterar las tensiones o comprometer el suministro de determinadas regiones.

También precisó que el deslastre de carga es un mecanismo de protección que busca retirar parte del consumo para estabilizar el sistema. Aclaró que no debe confundirse con una avería de distribución, la salida forzada de una unidad o un racionamiento programado.

Entre las causas que deben investigarse mencionó daños mecánicos, deterioro del aislamiento, problemas de lubricación y refrigeración, fallas de excitación, pérdida de servicios auxiliares, averías en líneas y deficiencias en los sistemas de protección.

Por otro lado, Barrientos describió al SEN como “un paciente en terapia intensiva” debido a su vulnerabilidad y a la atención continua que requiere. Su recuperación, afirmó, depende de diagnóstico, mantenimiento, inversión, personal capacitado y decisiones responsables.

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