De acuerdo con un reporte operativo del 3 de septiembre de 2026, Guri cuenta con 14 unidades operativas, una unidad en reserva y disponible, cuatro unidades no disponibles y una unidad en mantenimiento. Posterior a esa fecha, se paralizó la unidad 15.

Ciudad Guayana. Los constantes cortes eléctricos en el país reviven el temor por el apagón nacional de marzo de 2019. Más aún tras conocerse la paralización de la unidad 17 de casa de máquinas II de la represa de Guri, en el estado Bolívar.

Sin embargo, no se puede afirmar que este evento por sí solo genere otro apagón, sin antes realizar estudios de contingencias y contar con datos actualizados de generación, demanda, transmisión y protecciones.

Aún así hay una advertencia clara. La falta de mantenimiento y acumulación de este tipo de contingencias llevaría a que el sistema tenga menos capacidad de contención ante un nuevo evento. En consecuencia, se aumenta el riesgo de interrupciones extensas del servicio eléctrico, incluso la dificultad para restablecerlo.

Erkis Barrientos, exsupervisor de operaciones de la casa de máquinas II de la central hidroeléctrica Guri, explicó a Crónica Uno lo que ocurrió con la unidad 17 el 29 de agosto pasado, cuando a las 6:15 p. m. salió de servicio forzosamente.

“La información recibida refiere el desprendimiento parcial del anillo de desgaste inferior fijo, con contacto sobre el rodete y daños reportados en sus álabes. El anillo de desgaste forma parte del sistema de sellado hidráulico de la turbina Francis. Trabaja con una holgura controlada respecto del componente giratorio para limitar las fugas internas de agua y mantener el rendimiento hidráulico. No debe existir contacto durante su funcionamiento normal”.

La paralización reciente de una unidad en Guri no significa necesariamente un nuevo apagón como en 2019, pero si se advierte por cortes más prolongados y menos capacidad de respuesta/ Foto Occities.org

Señaló que al desprenderse o desplazarse, puede interferir con el rodete y producir impactos, esfuerzos anormales, vibraciones y daños secundarios. Conocer esto no explica la causa de raíz y determinar por qué ocurrió. Para ello, deben revisarse otros factores que incluye antecedentes de operación y mantenimiento.

Pérdida de generación y compensación

La unidad 17 de Guri aportaba aproximadamente 695 megavatios (MW) antes de su salida del evento. Barrientos detalló que para compensar esa pérdida, es necesario incrementar la producción de otras unidades, incorporar máquinas en reserva o utilizar generación disponible en otras centrales.

Que varias de estas fuentes salgan de servicio de manera simultánea podría dificultar el arranque y la recuperación de unidades / Foto occities

Sin embargo, para ello también hay restricciones, ya que no todas las unidades disponibles actualmente pueden desarrollar su potencia nominal.

“Por ello, la diferencia entre potencia nominal y potencia despachada no puede considerarse automáticamente una reserva utilizable. El respaldo efectivo depende del margen que cada unidad pueda entregar de forma segura, del tiempo de respuesta y de las condiciones hidráulicas y de transmisión. El reporte del 3 de septiembre declara 865 MW de reserva rodante en Guri, pero ese dato posterior al evento no demuestra cómo se compensaron los 695 MW ni certifica la respuesta que existía al momento del disparo”.

De ser insuficiente, se opta por reducir la demanda mediante deslastre de carga o restringir el suministro.

Generación en demás unidades

Otras informaciones que trascendieron, tras el evento con la unidad 17, es si llegara a ocurrir lo mismo con otras unidades como la 13 y 14. Barrientos señaló que estas unidades, además de la 16 y 18, tienen especial importancia por su aporte de generación, así como por su vinculación con la alimentación de los servicios auxiliares.

“Son unidades generadoras que, mediante los esquemas eléctricos correspondientes, también permiten alimentar equipos necesarios para el funcionamiento de la central. Entre estos servicios se encuentran sistemas de bombeo, refrigeración y otros mecanismos indispensables para la operación. Según la configuración que conocí, estas alimentaciones ofrecen respaldo ante la pérdida de los suministros externos de 34,5 kV provenientes de Patio Guri”.

Un reporte operativo del 3 de septiembre indicó que Guri cuenta con 14 unidades operativas, 1 unidad en reserva y disponible, 4 unidades no disponibles y 1 unidad en mantenimiento / Foto Oliver González

Que varias de estas fuentes salgan de servicio de manera simultánea podría comprometer determinados servicios y provocar desconexiones adicionales o dificultar el arranque y la recuperación de unidades.

“Para precisar las consecuencias actuales es necesario revisar el diagrama unifilar vigente y el estado de los sistemas de transferencia y respaldo. No afirmaría que perder una sola de estas máquinas implica necesariamente detener toda la central. Tampoco puedo asegurar que las unidades 13 y 14 presenten el mismo defecto mecánico de la 17 sin resultados de inspección”.

De acuerdo con el reporte operativo del 3 de septiembre de 2026, Guri cuenta con 14 unidades operativas, con una producción total de 5.980 MW. Asimismo, hay una unidad en reserva y disponible (G15), cuatro unidades no disponibles (G2, G17, G18 y G20), una unidad en mantenimiento (G4). Potencia disponible declarada: 7.535 MW, y reserva rodante declarada: 865 MW.

No obstante, Barrientos aclara que el balance pudo variar luego de que posteriormente se reportara una parada de la unidad 15.

Recientemente también se reportó una paralización de la unidad 15 de casa de máquinas II de Guri / Foto referencial Edelca

Consecuencias

Barrientos detalló que contar con equipos fuera de servicio, y unidades operativas pero con limitaciones, reduce la seguridad del sistema y sus alternativas de respuesta. En ese sentido, señaló como consecuencias posibles:

  • Menor reserva efectiva de generación, para compensar salidas imprevistas.
  • Mayor exposición a deslastres y restricciones de suministro, especialmente durante períodos de alta demanda.
  • Menor flexibilidad de despacho, al depender de un grupo reducido de unidades.
  • Menor soporte de tensión y potencia reactiva, según cuáles máquinas permanezcan conectadas.
  • Mayor exigencia sobre determinados corredores de transmisión, dependiendo de la redistribución de los flujos.
  • Dificultades para retirar equipos y ejecutar mantenimiento programado, por la falta de respaldo.
  • Recuperación más compleja después de una perturbación, si también están afectados los servicios auxiliares y los recursos de arranque.

Para el exsupervisor es necesario recuperar equipos, cumplir los procedimientos y periodicidades de mantenimiento, así como aplicar los criterios de los fabricantes y atender las anomalías detectadas. Esto sumado a la necesidad de contar con personal técnico capacitado.

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