3000 pacientes de la tercera edad, personas con trastornos mentales y farmacodependientes podrían quedarse sin insumos y atención especializada si la entidad bancaria no accede a brindar una solución en los próximos días. Directores de estos centros aseguran que las residencias asistenciales no podrán sostenerse por más tiempo sin pagarles a los trabajadores y sin los medicamentos necesarios para hacer frente a la pandemia.

Caracas. 25 clínicas socioasistenciales adscritas al Instituto Venezolano de Seguros Sociales (IVSS) están en riesgo de quedarse sin insumos para atender a 3000 pacientes en cuarentena. Directores de estas instituciones denunciaron que una falla en la plataforma del Banco de Venezuela les impide disponer del pago correspondiente a febrero y marzo. Mientras se les agotan los recursos, nadie les ofrece soluciones.

El cierre de los bancos y la suspensión de las actividades laborales tiene de manos atadas a médicos y personal de salud que ofrece atención especializada a los abuelos, personas con trastornos mentales y farmacodependientes en cuarentena. Tal es el caso de quienes laboran en las residencias de reposo que dependen del seguro y que desde hace más de un mes están en riesgo de colapso sin tener a quién recurrir.

Álvaro Villegas, presidente de la Asociación de Clínicas Privadas (Asoclinap) explicó que el IVSS canceló puntualmente el costo cama día correspondiente al mes de febrero y marzo para las 80 clínicas asociadas. Sin embargo, 25 de ellas, que disponen de cuenta empresarial en el Banco de Venezuela, no pueden movilizar el dinero para comprar insumos y pagarle al personal que trabaja a tiempo completo.

La cuenta Clave Net Empresarial no está funcionando y no hay manera de hacer uso del dinero que pagó el seguro y que se encuentra bloqueado, dijo.

Sin soluciones y sin respuesta

Oscar Rodríguez, consultor jurídico de Asoclinap, indicó que, aunque los directores de estos centros han intentado comunicarse con el banco para buscar una solución, no obtienen respuesta. La gerencia no responde a los correos y se niega a escuchar las peticiones para buscar una pronta solución.

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Una de las propuestas consiste en habilitar una taquilla u oficina para permitirles a los directores hacer un cheque a nombre de las instituciones en la misma entidad bancaria.

Otra alternativa sugerida por los representantes de las clínicas es que el banco les permita a los representantes legales realizar las transferencias necesarias para pagarle al personal y comprar lo necesario, todo de forma electrónica. Pero han sido ignorados.

Uno de los gerentes respondió que eso era una decisión de la presidencia del banco y que más nada podían hacer. Nosotros, como personal de salud que velamos por la protección de estas personas, la mayoría de tercera edad, deberíamos ser prioridad, dijo.

Rodríguez aseguró que también hicieron una petición a la directora del IVSS, Magaly Viña, para solicitar su intervención, pero fue en vano: “En el seguro se lavaron las manos asegurando que ellos ya habían cumplido con su responsabilidad al hacer el pago”.

Mientras transcurren los días en cuarentena se recrudece la situación para pacientes y personal médico y administrativo. Rodríguez apuntó que entre 120 y 150 trabajadores que laboran sin cobrar en estas 25 clínicas podrían abandonar sus puestos.

Aunque aún disponen de recursos para unos 10 días más, la comida, los medicamentos y otros insumos básicos para desinfectar espacios e higienizar a los pacientes comienzan a agotarse. Y con ello se incrementan los riegos de un contagio entre pacientes.

Tememos un colapso en medio de esta emergencia. Si se nos infecta un solo paciente caemos en desgracia, aseguró.

El director de una de las clínicas afectadas, que prefirió mantener su nombre en reserva, aseguró que una gran cantidad de pacientes podrían quedarse sin medicinas y sin atención especializada en los próximos días si el banco no accede a solucionar el problema con su plataforma. A pesar de que han acatado todas las medidas preventivas para evitar la propagación del COVID-19.

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“Atendemos a 3000 pacientes en estas clínicas y seguimos con los pagos retenidos. No podemos esperar y necesitamos una solución inmediata por parte del Banco de Venezuela, que sigue ignorando nuestro llamado. La vida y la protección de estas personas no puede esperar. Es un derecho humano”, subrayó.


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