FOTO ENSAYO | Elio Betancourt, el bombillero de la avenida Baralt

Para Elio Betancourt la vida está llena de luz, literalmente: se dedica a reparar bombillos. Un improvisado puesto con su bolso, un cajón y una extensión para la electricidad son los implementos necesarios para reparar cualquier equipo electrónico que le hagan llegar.

Caracas. El puesto improvisado de Elio Betancourt junto a un quiosco de la avenida Baralt próximo a la esquina de Cuartel Viejo es casi una referencia obligada para los residentes de la zona. «Debería cobrar por dar direcciones, cómo me preguntan, me ven cara de GPS». Lo suyo es reparar bombillos, pero nunca falta quien se acerque a él para consultarle alguna información.

Foto: Gleybert Asencio
Foto: Gleybert Asencio

Se pone frente al quiosco con su bolso, un cajón y una extensión para la electricidad. Esos últimos son los implementos que necesita para reparar cualquier equipo electrónico que le hagan llegar. Estudió en el liceo Fermín Toro y luego tomó cursos para electricistas en el Inces. A sus 41 años de edad afirma haberse quemado las pestañas para aprender su oficio.

Uno hace esto para ganarse la vida, porque me gusta ayudar a que nadie ande sin luz. La gente le tiene miedo a la electricidad, si supieran lo fácil que es arreglar un bombillo«.

Foto: Gleybert Asencio

Elio confiesa que le agradaría dar clases. Estuvo involucrado con diferentes iniciativas para enseñar a la comunidad «el arte de reparar un bombillo», pero desistió porque solo asistían personas mayores que se quedaban dormidas durante la charla. «A mí me gusta es enseñarle a los chamos, ellos son más pilas, pero nada, todos quieren que sean otros los que resuelvan y bueno, eso beneficia mi negocio».

Durante la contingencia por la COVID-19 su manera de trabajar ha sido intermitente, «la GNB pasa ya a las 11:30 a. m. para que uno recoja, por eso yo bajo de mi casa temprano y ya desde las ocho de la mañana estoy en mi puesto».

Foto: Gleybert Asencio
Dentro de lo malo se encuentra lo bueno

Las constantes fluctuaciones del servicio elétrico en la avenida Baralt, más los altos costos de una simple bombilla, empujan el mercado de la «reparación artesanal», como el mismo Elio Betancourt lo define. La revisión corre por cuenta de la casa. El precio por recuperar un bombillo es de 80.000 bolívares (precio al momento de publicar este artículo).

Foto: Gleybert Asencio
Solo de bombillos no se vive

Pese a ser lo que más le piden, el negocio de Elio no se centra solo en los bombillos, cualquier electrodoméstico está al alcance de su habilidad. «Reparo desde televisores hasta ventiladores, no arreglo el país porque no está en mis manos».

Foto: Gleybert Asencio
Foto: Gleybert Asencio

Betancourt reveló que con toda esta situación de la pandemia muchas veces le da miedo salir, pero luego recuerda que tiene que comer y se le pasa. «En un día puedo hacer hasta $10, sin embargo, hay días en los que me voy con las manos vacías».

Foto: Gleybert Asencio
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