Movimiento Ambientalista zuliano Mangle lucha por la conservación de aves playeras en La Guajira venezolana

aves playeras

Al menos 20 personas han recibido talleres de capacitación para la conservación de aves playeras en la Guajira Venezolana. Desde 1979 no había registro de la población de estas aves en el Zulia. Hasta noviembre de 2021, se observaron más de 7.000 individuos en la costa zuliana.

Maracaibo. El Movimiento Ambientalista Mangle estudia en la Guajira venezolana, exactamente desde Caimare Chico hasta Caño Sagua, la presencia, abundancia y riqueza de aves playeras en la costa zuliana. Según Lermith Torres, director del movimiento, desde 1979 no había el registro en el área de estas especies, que son de gran importancia para el ecosistema.

Liderado por el Movimiento Ambientalista Mangle, el proyecto involucra a otras organizaciones como la Unión Venezolana de Ornitólogos de la Universidad Central de Venezuela, proyecto Conservación de Aves Playeras en Venezuela, Censo Internacional de Aves Playeras (ISS), Manomet y FUDENA. Además de colaboradores locales como Solo Aventura y habitantes de las comunidades aledañas.

«Decidimos buscar jóvenes locales para verificar la estadía y riqueza de estas especies. Hasta ahora tenemos a 20 jóvenes capacitados, que pueden estudiar las aves playeras en 28 kilómetros de costa arenosa», dijo Torres.

Diversidad abundante

Torres, coordinador regional del proyecto Conservación de Aves Playeras en Venezuela, explicó que estas especies son un grupo biológicamente distinguible.

Generalmente con patas largas, alas agudas y picos largos. Las aves playeras se encuentran en las orillas de los océanos y lagos, en pastizales, sabanas, pantanos e incluso en terreno seco. Como el alcaraván que puede estar en zona seca. Son poco coloridas y se alimentan de los microorganismos que están en el suelo en las orillas», dijo.

El año pasado, el movimiento realizó dos censos en los que se observaron 27 especies de aves con una abundancia de 2.980 individuos en octubre y 4.811 para noviembre, en total 7.791 individuos. Sin embargo, Torres adelantó que el trabajo continuará sin descanso y que en marzo de 2022, cuando comienza la temporada migratoria, esperan volver a la Guajira para verificar en equipo la llevada de aves.

Amenazas del ecosistema

Para Torres, la medición de abundancia de aves playeras en territorio venezolano es de suma importancia para su conservación debido a los cambios que sufre el ecosistema debido a la contaminación.

Es importante conocer el estatus poblacional para saber si las aves están declinando, subiendo o se mantienen en la misma población de años anteriores. En este caso la población de aves playeras está bajando mucho a nivel hemisférico. Por eso se inician estas campañas fuertes de conservación de aves playeras y sus ecosistemas de descanso, alimentación y reproducción», explicó.

Según el especialista, en el caso del Zulia, las aves playeras se ven afectadas por diferentes factores.

La modificación de su ecosistema es la mayor amenaza, los animales están comiendo demasiado plástico y por eso mueren. Lo otro es la pesca de arrastre que está acabando con todos los microorganismos con los que las aves se alimentan en esta zona», dijo.

Otro de los inconvenientes son los perros en estas zonas. «Están atacando en manada las aves playeras. Tanto que se están volviendo expertos en la cacería. Por eso recomendamos ponerle un cascabel a los perros de la costa. Para que cuando el animal corra pueda ser escuchado por las aves y les dé tiempo de volar», dijo.

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El playero pico grueso (charadrius Wilsonia) es una de las especies que se puede observar en la Guajira Venezolana / Foto: Cortesía
Ciencia ciudadana

La campaña para la conservación de aves se divide en dos partes. La primera de ellas es la formación a través de un taller de biología, monitoreo y conservación de aves playeras. El primero se dictó el 22 de octubre del año pasado en Paraguaipoa.

El objetivo es formar personas locales para realizar ciencia ciudadana. Es decir, que estas personas sean capaces de identificar cantidades y abundancia de especies, monitorear su llegada, partida y llevar el tiempo de migración. Por eso es importante que sean locales para que puedan hacer una vez por mes este tipo de actividades», explicó Torres.

La segunda parte de la campaña es el censo, para determinar y llevar registro de la abundancia de las aves playeras en la Guajira, por ser una zona con vacío de información.

El objetivo para 2022, es continuar la formación de ciudadanos comprometidos con el medio ambiente y su conservación, sin límite de edad para que continúen el trabajo de campo en esa zona. Torres invitó a toda la población a sumarse a la campaña.

En Venezuela existen 1.403 especies de aves en total de las cuales 1.269 son residentes. 47 de estas son endémicas y 134 migratorias. 18 vienen del sur y 116 vienen del norte. Venezuela tiene 45 especies de aves playeras.


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