En el inicio de la segunda semana consecutiva de cuarentena radical, hubo más solicitud de salvoconductos para viajar a la capital, lo que ocasionó largas colas de vehículos.

La Guaira. Al iniciarse la segunda semana consecutiva de cuarentena radical por la pandemia del COVID-19, se observó una mayor restricción vial para trasladarse hacia la ciudad de Caracas.

Las revisiones de los policías locales y la Guardia Nacional generaron largas colas, las cuales se extendieron hasta horas de la tarde en el inicio de la autopista Caracas-La Guaira.

Los conductores debieron mostrar sus respectivos salvoconductos para llegar a Caracas, además de que algunos tuvieron que previamente someterse a la prueba de la temperatura, aplicada por un grupo de médicos integrales comunitarios.

Debo ir a Caracas a atender unos asuntos laborales”, dijo escuetamente Mario Ladera, quien conducía un vehículo modelo Aveo y tardó más de una hora en la mencionada cola de vehículos.

Aunque este lunes 27 de julio no funcionaron las paradas de autobuses hacia Caracas desde los terminales terrestres de Catia La Mar y La Guaira, respectivamente, algunas unidades prestaron el servicio y en la alcabala de la autopista, a sus conductores y pasajeros también se les pidió el permiso especial de movilización.

Vale destacar que dichas restricciones en la autopista no se materializaron en el sentido contrario, es decir, entre Caracas y La Guaira.

Asimismo, la restricción vial se evidenció con las alcabalas móviles que se incrementaron en Catia La Mar, Maiquetía, La Guaira, Caraballeda y Naiguatá. No pocos choferes optaron por regresarse a sus hogares ante la exhaustiva revisión de policías regionales y municipales.

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Pocos buses y mucha aglomeración

Entretanto, en comercios y farmacias hubo compradores hasta la una de la tarde, mientras que el transporte público para las rutas locales fue escaso y con aglomeración de usuarios, algunos de ellos sin tapabocas.

Seguiremos caminando, si no hay de otra, para buscar la comida de mis hijos”, comentó Emilia Laya, quien transitaba por el puente del sector La Lucha en Catia La Mar.

Por su parte, desde la Gobernación de la entidad federal se insistió en la prohibición de bañarse en las playas, según el decreto regional número 043-2020. Las multas oscilan entre dos y ocho millones de bolívares.


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