Joven de 21 años quemó viva a boxeadora por problemas familiares

Ailin Silva, de 18 años, tuvo quemaduras en 98 % de su cuerpo luego de que la expareja de su prima le rociara gasolina y prendiera candela mientras dormía. El agresor, quien se encuentra prófugo, la había amenazado de muerte por Facebook.

Caracas. Ailin Oriana Silva Solórzano, de 18 años, tuvo quemaduras de primer y segundo grado en 98 % de su cuerpo. Un infarto acabó con el sufrimiento que le ocasionaban las heridas.

El martes 16 de abril regresó de una fiesta a las 4:00 a. m. Junto con una amiga se quedó a dormir en un galpón, recuperado por algunos jóvenes, en el sector El Paredón de Catia. Al despertar se iría hasta su casa en Alta Vista.

Mientras Ailin dormía, Ray José Escalona López —expareja de su prima— entró y la roció con gasolina. La muchacha había bebido alcohol y no sintió nada hasta que la candela agarró su cuerpo.

Su amiga se despertó cuando sintió que le echó la gasolina, pero él la amenazó con un cuchillo y ella tuvo que correr. Cuando vio que él se había ido se devolvió para ayudarla porque escuchó los gritos, contó Eilyn Chona, pareja de la víctima.

La familia tomó una captura de pantalla a una amenaza del presunto homicida

El joven de 21 años ya la había amenazado de muerte, la última vez lo escribió en la red social Facebook, en octubre de 2018. Una semana antes del incidente él le pegó con un bate mientras se encontraba en la plaza Sucre con unos amigos. Pero no se esperó que Ailin se defendiera pues le quitó el bate, lo golpeó y le fracturó el brazo. Ella quedó lesionada en las costillas.

Las discusiones se generaron porque Ray, presuntamente, ha cometido varios delitos y su expareja —prima de la víctima— no le permitía ver a su hija. La familia intervino porque tenía miedo de que la niña corriera algún riesgo cuando estuviera con su papá. Por este motivo el joven amenazó verbalmente a varios miembros del grupo familiar.

No sabemos cómo se enteró de que ella se había quedado a dormir en ese momento ahí, expresó Chona.

La amiga de Ailin le apagó el fuego como pudo. La cubrió con una sábana y la llevó caminando hasta el hospital Periférico de Catia, pues nadie las quiso ayudar con un traslado. Sin embargo, ahí no la atendieron por la gravedad de las quemaduras y fue referida al hospital de Lídice, donde murió el domingo 21 de abril a las 7:30 a. m.

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La mantuvieron en la Emergencia con un mosquitero, casi no le brindaron atención. Su hermano tuvo que denunciar en el Ministerio de Salud y después de eso, el jueves, la pasaron a terapia intensiva. Nos pidieron todos los medicamentos porque no hay insumos, contó Eilyn.

Pero los medicamentos que obtuvieron con ayudas no fueron suficientes para salvarle la vida, su organismo los rechazó y la mañana del domingo sufrió el infarto.

Sueños con el boxeo

La víctima practicaba boxeo y Taekwondo desde los 14 años, al igual que uno de sus hermanos. Trabajaba como comerciante, vendía frutas en la avenida Sucre.

Nosotras hablamos por última vez el lunes 15 de abril porque yo me fui de viaje a Valencia, a jugar fútbol. Por la religión [santería] le dijeron que se cuidara porque le podía pasar algo malo. Yo le pedí que se cuidara y ella me dijo que me quedara tranquila, que no le iba a pasar nada que solo iba a esa fiesta  y ya, contó Chona, pareja de Ailin desde hace cinco meses.

Entrenaba en el Núcleo de Desarrollo Endógeno Fabricio Ojeda, en la Coartada de Catia. Su meta era lograr un buen entrenamiento para llegar a las Olimpiadas.

Vivía con su mamá y dos hermanos en Alta Vista y dejó huérfana a una hija de tres años. Le gustaban mucho los deportes, yo entreno fútbol y también entrenaba conmigo.

Su pareja se enteró de toda situación el lunes 22 de abril cuando llegó de Valencia. No pudo comunicarse con Ailin porque no tenía celular.

Ella era demasiado alegre, tomaba poco por los deportes, pero le gustaba salir a divertirse. Siempre quería hacer reír a los demás y era echadora de broma, soltó.

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La familia denunció en el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) y esperan que capturen al agresor, a quien han visto todavía por la zona de Alta Vista.

La familia no pensó que la situación llegaría a este punto por eso nunca se denunció. Esperemos que los funcionarios lo atrapen porque supuestamente él tiene familiares que son funcionarios y lo salvan de todas, exigió la joven.


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