La esperada avalancha por la rebaja de precios no llegó a las tiendas de ropa y calzado

La Sundde obligó a las tiendas en los centros comerciales a rebajar los precios entre 30 y 50%. Y a diferencia de hace dos años no hay largas colas en los establecimientos

Andreína Malavé/@AndreinaMalave
Mayela Armas/
@mayearmas

Caracas. Luego de dos años del “Dakazo”, el Gobierno vuelve a ordenar la rebaja de precios de los productos y en esta oportunidad, la medida arranca en las tiendas de ropa y calzado. Dicha decisión se ejecuta cuando el sector comercio no ha logrado recuperarse de las acciones de 2013 y ha padecido un recorte en la entrega de dólares que ha impedido garantizar una mayor disponibilidad de productos.

Desde la semana pasada diversos establecimientos están exhibiendo en las vidrieras carteles que anuncian descuentos de 30, 40 y 50% en los precios de los artículos, sin embargo, no tienen las largas colas de 2013.

“Vine con mi hijo, porque se enteró del ajuste de precios. Pero esto es pura propaganda política. Desde el Dakazo esta tienda está vacía y ahora más”, comentó Carlos Yépez, un ingeniero que estaba en Tolón visitando las tiendas de venta de zapatos, y que luego del recorrido, se fue sin nada.

Los comercios tienen descuentos, pero la disponibilidad de mercancía no es tan alta
Los comercios tienen descuentos, pero la disponibilidad de mercancía no es tan alta

El “Dakazo” de 2013 no solo abarcó a los electrodomésticos, también se extendió a ropa y calzado, por lo cual las tiendas ajustaron los precios. Y luego de esa orden, en los locales de los centros comerciales hubo filas de personas comprando, pero a las semanas ya los comercios tenían poca mercancía.

Tras la ausencia de productos, a principios de 2014 cadenas como Zara, EPK, entre otras, firmaron convenios con el Gobierno para mantener precios justos a cambio de recibir divisas preferenciales, lo cual no sucedió.

En 2014 la asignación de billetes verdes al sector comercio tuvo en recorte de 61% y en este 2015 las restricciones han sido mayores, situación que ha limitado la reposición de productos. De hecho, aquellos establecimientos que tienen mercancía es porque los importadores han tenido que recurrir al mercado paralelo para traerla, lo que explica los altos precios de camisas, blusas, pantalones, faldas, vestidos y zapatos.

Ante la cercanía de las elecciones, el presidente Nicolás Maduro anunció la reforma de la Ley de Precios Justos con el fin de establecer precios máximos de venta al público a todos los productos y servicios y precios justos para bienes prioritarios. En ese contexto, el Gobierno publicó una providencia para definir el marcaje de precios y así iniciar las inspecciones.

La semana pasada el Comando Nacional de Precios Justos empezó las fiscalizaciones en las tiendas de los centros comerciales Tolón y Líder y en varios establecimientos de ropa y calzado los fiscales de la Sundde (Superintendencia de Derechos Económicos) mandaron a bajar los precios entre 30 y 50%.

Pese al descuento, en las tiendas no hay la avalancha de personas adquiriendo ropa o zapatos como hace dos años. Vendedoras de tiendas de ropa para mujer, que quisieron mantener sus nombres en reserva, dijeron que el pasado fin de semana hubo compradores por los descuentos. Comentaron que el movimiento fue mayor que hace unos meses, aunque reconocieron que no había largas colas en las puertas.

En un recorrido realizado por Crónica.Uno se evidenció que a pesar de la rebaja, los artículos no son tan baratos. Un vestido que se ofrecía en 65.000 bolívares, ahora tiene un costo de 45.500 bolívares con la rebaja de 30%, una blusa que estaba en 13.000 bolívares bajó a 9.000 bolívares, pero eso es casi un salario mínimo actual que es 9.648 bolívares.

El sector comercio está evaluando el impacto de esta medida. Cipriana Ramos, presidenta de Consecomercio, señaló que “no hay la avalancha de gente, porque las personas están gastando lo que ganan en cubrir sus necesidades básicas. Lo que hay es un perjuicio al comercio, porque a los establecimientos los están obligando a vender a pérdida”.

Víctor Da Silva, propietario de una tienda, indicó que “no está mal que hagan el descuento siempre y cuando el empresario no pierda”, pero apuntó que “obviamente esto es por las elecciones”.

El gran dolor de cabeza para los comerciantes es la reposición de los inventarios. Ramos indicó que “reponer esa mercancía va a costar. Me obligan a vender usando como referencia una tasa de 200 bolívares, pero no me dan los dólares. El escenario a futuro es más complicado, muchos bajarán las santamarías”.

En días pasados el vicepresidente, Jorge Arreaza, advirtió que no se permitirá calcular la estructura de costos a dólar paralelo, y a quienes hayan importado con sus propias divisas les serán calculadas a tasa Simadi. Pero la entrega de dólares por Simadi ha sido restringida.

El director de la Cámara de Comercio de Caracas, Víctor Maldonado, dijo que “el Gobierno se echó al pico al sector electrodomésticos, ahora ordena medidas para tiendas de ropa y calzado y con ello está condenando a los comerciantes. Esto tendrá las mismas consecuencias del Dakazo». Aseveró que «se insiste en atacar las consecuencias y no las causas, que son los controles”.

¿Y los electrodomésticos?

Con la rebaja de precios de hace dos años el sector de electrodomésticos quedó contra las cuerdas y no se recupera. La restricción de divisas para importadores y fabricantes ha sido fuerte, por lo cual los comercios cuentan con pocas neveras, lavadoras, cocinas y televisores.

No obstante, desde la semana pasada los fiscales de la Sundde han visitado con frecuencia tiendas como Daka y Pablo Electrónica. Aunque todavía no les han ordenado rebajar los precios, sí han obligado a condicionar las ventas a un artículo por persona.

En Daka han hecho inspecciones y hasta ahora solo han condicionado la venta de los productos
En Daka han hecho inspecciones y hasta ahora solo han condicionado la venta de los productos

Este martes en Daka estaban haciendo inspecciones y revisando el sistema de venta. La fiscal del organismo, Yolanda García, indicó que “se fija un producto por persona para evitar los revendedores. Tiene acabarse con el bachaqueo”, y en ese marco, advirtió que “este no va a ser el único ajuste de precios, vienen muchos más para que el pueblo pueda comprar cosas”.

En la misma tienda estaba Yamileth García, una comerciante que estaba adquiriendo un aire acondicionado y que después de ver la fiscalización, dijo que “no sé a qué pueden rebajarle, porque esto está pelado. El precio (del aire acondicionado) está accesible, pero quizás le genere pérdidas a Daka, ellos no compran a dólar oficial”.

Edgar Berríos, presidente de Anafade (Asociación Nacional de Fabricantes y Distribuidores de Electrodomésticos), apuntó que las autoridades ya han estado visitando a importadores y fabricantes, pero “no han obligado a nada hasta los momentos”. Reiteró que el sector continúa afectado por lo sucedido hace dos años y el desabastecimiento de electrodomésticos es de 90%.

Fotos: Angeliana Escalona


Participa en la conversación