Aunque el mismo Nicolás Maduro llamó el pasado 22 de marzo a radicalizar la cuarentena hay sectores de Caracas en los que la situación más bien parece haberse flexibilizado. Y aunque los cuerpos de seguridad bloquearon los accesos a algunas partes de Catia, por ejemplo, y cerraron la mayoría de los comercios, la realidad este viernes era otra.
Caracas, Siete de cuadras de carros en cola para poner gasolina en la bomba frente la UCV, largas colas en El Junquito, Las Mercedes y el oeste por la misma razón. Por lo menos 40 personas en cola para entrar al Farmatodo del paseo Los Ilustres, centenares de personas caminando por Catia buscando los mejores precios para comprar algo de comida. La cuarentena no se cumple en algunas zonas.
#27Mar. Km14 #ElJunquito #Caracas así está la cola de vehículos que esperan surtirse de Gasolina, en ambos sentidos. Mas de 20 años de Corrupción y destrucción de PDVSA #VenezuelaSinGasolina #27MReporteCovidRegiones ?? pic.twitter.com/ovvrne9t4e
— Fátima Soares (@FatimaSoaresAN) March 27, 2020
Aunque el mismo Nicolás Maduro llamó el pasado 22 de marzo a radicalizar la cuarentena hay sectores de Caracas en los que la orden no parece haber calado. Y aunque los cuerpos de seguridad bloquearon los accesos a algunas partes de Catia, por ejemplo, y cerraron la mayoría de los comercios, la realidad este viernes era otra.
Un video grabado por un vecino daba cuenta de una multitud circulando en Catia, hubo confusión acerca de si se trataba de una protesta de buhoneros o gente comprando, mientras que fotos enviadas por vecinos de Maracay mostraban largas colas en los comercios y en estaciones de servicio.
De verdad la gente en Catia no entiendo que tiene en la cabeza después andan quejándose si hay una propagancion masiva pic.twitter.com/NEqv2ZXjNj
— MUEREN NIÑOS YA NO (@magneritcs) March 27, 2020
En un recorrido de Crónica.Uno a eso de las 10:30 de la mañana se pudo observar que había una cola como de más de 40 personas en el Farmatodo de Los Símbolos. Desde que se decretó la cuarentena y, sobre todo, en los últimos días no se había visto tanta aglomeración de personas en ese lugar.
Por la avenida Los Ilustres pasaban varios autobuses de la línea Carmelita-Cementerio, aunque no iban llenos, tampoco vacíos. La panadería de Los Símbolos tenía uno o dos clientes para pagar, afuera unos cinco mendigos pedían algo de pan a quienes entraban.
El tráfico de personas contrastaba con el de los autos, parecían circular más este viernes 27 de marzo. Un hombre que entró a la panadería a comprar un chocolate dijo que no haría la cola en Farmatodo por una golosina, así que se dirigió a ese establecimiento.
En la misma zona vecinos hacían una larga fila en una frutería ubicada en la parte de abajo del edificio Carlos Escarrá de la Misión Vivienda.
José, de 82 años, y su esposa, Alicia, de 75 años, escogían frutas y verduras de unas cestas puestas en la acera, mientras de un camión bajaban botellones de agua potable; esto a pesar de que dos días antes el Gobierno había señalado que solo un miembro de la familia, con mascarilla y guantes, podía estar en la calle y que no estaban permitidas las aglomeraciones. José llevaba guantes, su esposa no.
Además de José y Alicia, varios de los que hacían cola estaban acompañados por uno o dos miembros más de su familia.

En ese lugar, solamente una persona llevaba una larga lista donde anotaba las compras que le haría a dos vecinas. La señora, que pidió guardar su nombre, contó que el lunes le toca salir a otra de sus vecinas y a mitad de semana a una tercera.
José, español con más de 50 años viviendo en la zona, contó que no puede dejar de salir porque él y su esposa viven solos en un apartamento cercano en Valle Abajo. Comentó que estaba tratando de llevar verduras y frutas para una semana, pero él y su esposa no pueden cargar todo el peso de las compras.
Mientras tanto, en los chats de los edificios de Valle Abajo circulaba el mensaje de una vecina (identificada en estos con su nombre y lugar de residencia) que trabaja en el Instituto Nacional de Higiene y en el que manifestaba su preocupación por las largas colas por gasolina que vio camino a la UCV y la cantidad de gente con la que tropezó en las cuatro cuadras que le toma llegar al INH.
Por su parte, Maria Campos salió este 27 de marzo desde Bello Monte para comprar alimentos y comentó que la cola para entrar al supermercado Plaza’s de Los Chaguaramos era muy larga, por lo que siguió en su carro a otra zona y pudo ver más gente que otros días. “Incluso había abiertos negocios de venta de repuestos de carros. Fuimos hacia Santa Rosa de Lima y había tráfico como sábado de fin de semana normal”.
Lenys Martinez salió de Caricuao al centro de Caracas y además de las alcabalas que están desde hace días, pudo ver unas cuatro alcabalas entre Quinta Crespo y la avenida Lecuna y otra en la entrada de La Pastora. También vio abierto negocios, como venta de empanadas y jugos, que en días pasado no abrieron sus puertas.
Desde otras zonas de Caracas como La Candelaria y la avenida Fuerzas Armadas también hubo de reportes de aglomeraciones y grandes cantidades de personas comprando comida.
De lugares como El Cafetal y El Marqués reportaban que las calles estaban solas. Por el contrario, en otras como Guarenas también informaban que había “mucha” gente en la calle.

Debido a la “flexibilización” de la cuarentena, la Alcaldía de Ribas (La Victoria) en Aragua estima reforzar las medidas de prevención, debido a las concentraciones y aglomeraciones de personas que se registran en el casco central de la ciudad, en su mayoría para comprar alimentos, mientras que el alcalde la Colonia Tovar pedía apoyo al gobierno regional para mantener en aislamiento a la población.

Con información de Ariadna García | @ariadnalimon

