En seis años las adquisiciones de bienes en el exterior retrocedieron 81 %, de acuerdo con los datos presentados por el BCV, y ello ha impactado en el desempeño de los sectores clave de la economía.

Caracas. Los datos del Banco Central de Venezuela (BCV) vuelven a dejar en evidencia el colapso económico del país. La hiperinflación persiste y la economía sigue en picada, al caer 26,8 % en el primer trimestre de 2019, y en ese descenso impactó el recorte de las importaciones de insumos para producir.

Los datos muestran que entre enero y marzo las importaciones públicas y privadas fueron 2,94 millardos de dólares, 14 % menos que en igual lapso de 2018.  Pero cuando se compara con 2013, el retroceso es de 81 %, comportamiento que ha impactado con fuerza en el sector privado.

La caída prolongada en las compras de bienes en el exterior se debe a varios factores. En un principio fue la restricción en la entrega de divisas oficiales a los privados, y luego, cuando los controles se flexibilizaron, el flujo de dólares era menor, a lo que se añadió que cuando los privados podían usar sus propias divisas la producción ya estaba en descenso por los años de regulaciones e incertidumbre.

Ese modelo de controles ha golpeado la actividad industrial y en el primer trimestre de 2019 el desplome fue de 56,3 %, según la información oficial.

Los empresarios han señalado que las plantas en el país operan a menos de 20 % de su capacidad y aquellas que intentan mantenerse operativas lo hacen con limitaciones. Entre enero y marzo las importaciones privadas fueron apenas 498 millones de dólares, un descenso de 25 % respecto al mismo período del pasado año.

Pero mientras los privados adquieren menos insumos, los entes oficiales aumentaron sus compras.

En el primer trimestre de 2019 las importaciones de los entes oficiales subieron 16,5 % y pasaron de 854 millones de dólares que estaban el año pasado a 995 millones de dólares. Ese resultado en parte se debe a que el gobierno ha seguido buscando en el exterior insumos para sus programas como la venta de alimentos de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap).

Sin embargo, las importaciones públicas distan de las registradas en períodos como 2012 o 2013 cuando las adquisiciones trimestrales superaban los 4 millardos de dólares.

En general, las compras públicas en los primeros tres meses del año fueron 2,4 millardos de dólares, 10,6 % menos que en 2018. En ese descenso incidió la reducción de las importaciones petroleras, que en gran medida son componentes para el procesamiento de gasolina. En el trimestre, el sector petrolero retrocedió 19 %.

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