Fuera de prisión, los presos políticos excarcelados, pero aún sometidos a procesos judiciales, sufren otro tipo de preocupaciones que aumentan con el paso del tiempo en el que siguen sujetos a medidas cautelares.
Caracas.- Sus bienes incautados, las llaves de sus casas en manos de la policía, sus antecedentes penales, la respuesta de una amnistía que no llega, sus compañeros de celda, las familias de los que siguen detenidos e incluso su seguridad personal son temas que agobian al grueso de los presos políticos excarcelados en los últimos cuatro meses y que aún esperan su libertad plena.
Excarcelados como Jeancarlos Rivas, joven activista de Voluntad Popular que pasó casi dos años detenido, evidencian las secuelas de la cárcel. Él describe como “zozobra y desesperación” los sentimientos que lo acompañan mientras espera respuesta a su solicitud de sobreseimiento bajo la Ley de Amnistía.
“Cómo podemos avanzar en una reconciliación si jóvenes, periodistas, padres de familia, estudiantes, se les niega la libertad, siendo presos políticos”, reflexionó Rivas en declaraciones a los medios ofrecidas este martes, tras un encuentro entre la Red de Expresos Políticos por la Democracia (RED) y funcionarios de la Oficina del Alto Comisionado de Organización de Naciones Unidas (ONU), presentes en Caracas.
En la reunión, que tuvo lugar en las primeras horas de la mañana, los expresos expusieron ante los funcionarios de ONU sus preocupaciones con respecto a los procesos que siguen en su contra y las condiciones en las que siguen siendo sometidos a procesos injustos y con retardo procesal.

“La realidad es que quienes están evaluando nuestros casos son nuestros verdugos, porque ni siquiera es la Comisión de Seguimiento de la Asamblea Nacional, que parece que está bruta, ciega, sorda y muda, porque no hay respuesta de ninguna parte sobre todos nuestros reclamos y peticiones judiciales”,
expresó el periodista Carlos Julio Rojas, acusado de magnicidio y aún esperando respuesta sobre la amnistía.
El “botín de guerra”
Los miembros de RED hicieron especial énfasis en los bienes muebles incautados durante las detenciones de los presos políticos y dijeron que los teléfonos, computadoras, cámaras, equipos eléctricos, vehículos, motos, mercancía y hasta viviendas con las que los funcionarios policiales se quedaron durante las detenciones de miles de personas siguen en su poder, cómo si se tratará de “un botín de guerra”.

El exdiputado Williams Dávila, quien recientemente recibió el sobreseimiento de su causa a través de la amnistía, destacó que mientras existan presos políticos y se violen derechos como el de la propiedad, no puede haber reconciliación en el país.
“Por motivos de represión, por motivos de represalia, por motivos de persecución política, los bienes muebles, los bienes inmuebles incautados y confiscados no han sido devueltos a cada uno de nosotros (…) hay una violación flagrante de los derechos humanos, porque el derecho de propiedad es un derecho esencial”, detalló el político.
Explicó que, en su caso, le incautaron un vehículo Toyota de su propiedad y que, pese a las múltiples solicitudes, no hay respuestas sobre el bien.
“Aquí no puede haber una real y verdadera transición en Venezuela mientras existan presos políticos. Aquí nosotros no podemos tener una normalización y una estabilidad política mientras existan presos políticos. Porque la violencia en sí misma la está desarrollando el Estado”, puntualizó.
El deber de la justicia
Luis Balo Farías, quien estuvo también detenido por razones políticas y recibió sobreseimiento a su causa, reveló que sigue esperando la devolución de sus bienes incautados en el allanamiento hecho a su vivienda en Táchira, durante su detención.

“La juez que lleva mi causa en Táchira le informa a mis abogados que me otorgó el sobreseimiento, pero que los bienes no los puede entregar hasta que no le lleguen instrucciones de Caracas. Algo que, a parte de injusto, está en contra de la ley”, dijo.
Recordó que en el momento que cesa la causa contra cualquier persona, es deber de la Justicia devolver los bienes que les incautaron en tal investigación.
“No quieren devolver el botín de guerra. En mi caso son equipos electrónicos, computadoras, teléfonos, pero hay casos de vehículos y casos de empresas a las que no les han devuelto sus cuentas corrientes”,
insistió.
Los expresos claman también por la libertad de los 485 presos políticos que permanecen tras las rejas según cifras del Foro Penal y cuyas excarcelaciones “fueron congeladas”, como denunció Carlos Julio Rojas, para quien la medida de engavetar casos para olvidar su resolución ha sido una constante en este nuevo momento político de Venezuela.
“Nosotros vimos la Ley de Amnistía, a pesar de que la discusión no fue como queríamos, como el instrumento para la libertad de los presos políticos. Pero hemos visto que su aplicabilidad se ha hecho con una selectividad perversa. ¿Por qué decimos selectividad perversa? Porque no hay un patrón para decirte por qué te la aprueban o por qué no te la aprueban”, cuestionó.
La RED y otros presos políticos recalcaron en que la excarcelación no es la única solución para los miles de ciudadanos judicializados por razones políticas. Insisten en que limpiar su nombre al exculparlos de los delitos de los los acusaron, devolverles sus bienes y darles paz con su libertad plena es el camino previo a cualquier cambio.
Lea también:
“Perdono a mis carceleros con justicia y con la memoria”, periodista Ramón Centeno

