Después de las 4:00 p. m. los colegios quedaron vacíos. Las dos últimas horas del proceso electoral no lograron cambiar lo que fue una constante durante el día: ausentismo.
Caracas. El letargo de la tarde terminó por arropar a los centros electorales del municipio Libertador. A las 4:00 p. m. no había electores, ni papeletas por depositar en las cajas. En el liceo Fermín Toro quienes transitaban por los pasillos eran los funcionarios de la Milicia, Guardia Nacional y la Policía Nacional Bolivariana.

A esa hora apenas 2738 personas habían sufragado de las 7743 que atiende el centro de votación. “No hay personas alrededor porque el proceso es muy rápido”, dice Gregory Berfon, coordinador del lugar. Mientras que agrega que puede estar por “venir una ola de electores”.
El remate tampoco llegó a la Escuela Experimental Venezuela en Bellas Artes. La sillas estaban puestas, pero sin nadie que las ocupara. El centro quedó en pausa, miembros de mesa, testigos y personal técnico, miraban fijamente un punto mientras el tiempo pasaba. “Se ha movido lento, pero me han dicho que la mayoría de los votantes son chavistas”, comenta Elenia Ramírez, como si se tratara de un consuelo. Ella es jefa de la UBCh de la zona y responsable del punto rojo.

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De los 5160 electores de la Escuela Experimental Venezuela, a las 4:30 p. m. habían participado 1469, dijo Ramírez al tiempo que le cambiaba la pila a los celulares para realizar el escaneo del carnet de la Patria. A esa hora 847 personas ya tenían su voto reportado en el punto rojo.
En el liceo Andrés Bello un guardia comenta: “Todo el día sin votantes”. Recorre los extensos pasillos como en un acto de no quedarse inmóvil, porque no hay ciudadanos a quienes guiar, ni asistir. El desánimo de su cuerpo se refleja en el FAL que ya casi arrastra por el suelo.

En ese centro electoral eligieron 3561 votantes de los 13.019. Además, 80 % de los miembros de mesa no se presentaron.
El liceo José Avalo ubicado en El Valle a las 6:30 p. m., pese a que no habían electores en cola, las mesas continuaban abiertas. “Este centro tiene fama de hacer operación remate. No se descarta”, aseguró el coordinador José Barrios. Aunque el lugar se encontraba vacío.

Las dos últimas horas del proceso electoral no lograron cambiar lo que fue una constante durante el día: Los espacios en blanco de los cuadernos electorales no se llenaron, no hubo choque de firmas, ni de huellas digitales. “Esperábamos más gente, pero bueno…”, lamenta el guardia del liceo Andrés Bello. La operación remate tampoco llegó.

Fotos: Carmen Victoria Inojosa y Luis Miguel Cáceres

