Más de 1200 licoreros de Maturín advierten sobre el riesgo de cierre de negocios por aumento de impuestos

Licoreros

75% de los agremiados del sector licorero alertan de un posible cierre de comercios que expenden bebidas alcohólicas, luego de decretarse una ordenanza municipal que establece pagos de impuestos elevados y que los comerciantes no pueden cubrir.

Maturín. Las altas tarifas de impuestos municipales siguen causando incomodidad en el sector empresarial de Maturín, que asegura que no producen lo suficiente como para cancelar las «exageradas» sumas impuestas por el ayuntamiento.  Este martes, los agremiados de la Cámara de Licoreros manifestaron su rechazo a la ordenanza aprobada por la Concejo Municipal, en la cual se regula tanto el horario de trabajo como los nuevos costos para la renovación de licencia de expendio de licores.

Esta situación afecta a 1286 licoreros del municipio Maturín y al aprobarse esta nueva ordenanza están en riesgo de cierre al menos el 75%. Por tanto, advierten de un posible cierre técnico sino se establecen acuerdos entre las autoridades y los perjudicados.

Los comerciantes afirman que la tarifa excede los niveles de producción de los negocios dedicados a la venta de alcohol y destacaron su desacuerdo, pues, la misma se aprobó sin consultar a los involucrados.

Carlos Veliz, representante de un comercio dedicado a la venta de licores, precisó que han agotado los canales regulares para discutir sobre esta ordenanza y que no cuenta con el aval del sector.

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Ahora deben renovar la licencia cada seis meses por un monto de $464. Foto: Natacha Sánchez.

«Queremos seguir contribuyendo al desarrollo integral del municipio y hacemos un llamado a la alcaldesa y gobernador para que evalúen está ordenanza que fue aprobada de manera inconsulta el día jueves», agregó.

Vicent Rivas, presidente de la Cámara de Licoreros, acotó que la renovación de la licencia la deben pagar cada seis meses tiene un monto de 80 unidades tributarias municipales (UTM) lo que equivale a 464 dólares por cada licencia.

«El monto de esta alícuota nos impide el desarrollo como comerciantes. Nosotros no estamos de acuerdo con la nueva ordenanza que nos están imponiendo. Estamos hablando de un incremento de 65.000% en comparación con el año pasado», subrayó.

Rivas indicó que, anteriormente, la renovación de licencia de licores se tramitaba únicamente una vez al año y el monto era cómodo y accesible para que los comerciantes pudieran pagarlo.

«No estamos solicitando que se nos exonere el monto. Solo queremos que esto se discuta porque para pagar 464 dólares cada seis meses necesitamos generar al menos 30% y ahorita estamos generando 15%», explicó.

Informales ganan terreno

Otra de las quejas expuestas por los agremiados está orientada a la proliferación de comerciantes informales que también se dedican a la venta de licores, pero desde sus viviendas y no forman parte de los contribuyentes.

Aseguran que la alcaldía de Maturín no hace inspecciones a estos comercios que incluso tienen una constitución diferente a lo que expenden. Denuncian que, en ventas de empanada, comercios asiáticos, de comida chatarra e incluso bodegas comercializan bebidas alcohólicas.

«No estamos en contra del trabajo, pero hay mucha ilegalidad y a nosotros nos perjudica porque más autoridades hacen caso omiso y atacan a los que de verdad pagamos impuestos», puntualizó Rivas


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