El mismo motorizado que llevó a Neomar muerto a la clínica trasladó a su mamá

Zugeimar Armas, madre del joven que falleció el pasado 7 de junio en una manifestación en Chacao, tomó por casualidad, en Chacaíto, la misma moto que momentos antes había transportado el cadáver de su hijo mayor.

Caracas. Podría tratarse de una casualidad. Pero cuando Zugeimar Armas buscaba desesperada un mototaxista que la llevara desde Chacaíto hasta donde estaba su hijo, Neomar Lander, encontró al mismo hombre que momentos antes lo había llevado muerto hasta la Clínica El Ávila.

“¿Por favor me puedes llevar hasta Salud Chacao? Es que me dijeron que ahí está mi hijo herido”, le dijo al conductor. Y él le preguntó si el menor tenía una camisa blanca, tras otras características. Zugeimar respondió que sí.

“Me dijo que él no estaba en Salud Chacao sino en la Clínica El Ávila porque lo había llevado. Él ya sabía que mi hijo estaba muerto pero no me quiso decir nada. Cuando llegué a la Emergencia, me enseñaron la cédula de mi hijo y era él, era él quien había ingresado muerto”, contó.

La última vez que vio con vida a su hijo, de 17 años, era la 1:30 p. m. del miércoles 7 de junio. Estaba con él y un compadre en la manifestación que estaba a la altura de Las Mercedes, pero con tanta gente corriendo durante la represión se perdieron.

Zugeimar Armas pidió a su hijo Neomar mucha fuerza, para aguantar todo lo que venía

Lo estuvo llamando pero Neomar no atendió. Momentos después su compadre recibió la llamada de un sobrino avisándole que el adolescente había fallecido. “Él le preguntaba que si estaba seguro y le dijo que sí, que lo había visto en un video y estaba muerto”.

Zugeimar no ha tenido tiempo de sentarse a digerir que su hijo mayor no estará más. Al velorio, que inició la tarde del jueves 8 de junio en el cementerio Jardines del Cercado, asistió una multitud de vecinos, amigos, seres queridos y políticos a brindarle su apoyo.

Se mostró fuerte, y hasta sonriente, ante cualquier persona que se acercaba abrazarla. Vistió una camisa con el tricolor venezolano que por detrás tenía una frase que decía su hijo en vida: «la lucha de pocos vale por todos». También una gorra con los colores de la bandera, que llevó a las marchas en varias oportunidades.

“Aún no he podido explotar como se debe. Cuando lo vi le pedí que me diera todas sus fuerzas para poder soportar todo esto sin él”, detalló Zugeimar.

Homenaje a un guerrero

El féretro de Neomar fue sacado de la capilla Diamante con destino a la iglesia del sector Copacabana, en Guarenas. Tras el homenaje y rezos, un grupo de jóvenes —que cubrieron sus rostros como hacen en las marchas— lo sacaron en hombros hasta la carroza.

La salida de la iglesia estuvo cargada de llanto y rabia. Con una bandera inmensa caminaron por las calles de Guarenas, tomaron la avenida Intercomunal y cayeron a la autopista Gran Mariscal de Ayacucho. A pie, acompañaron el vehículo donde trasladaban al adolescente, de nuevo al cementerio.

Vecinos, allegados y familiares colocaron fotos de Neomar en sus carros y en sus camisas

Con sol y calor, los jóvenes corrieron tras él. Acompañaron el momento con consignas y se daban ánimos, porque “Neomar era un guerrero”.

Camino a la capilla entonaron el Himno Nacional. Una pequeña bandera fue extendida en el ataúd junto con un retrato del muchacho. Al fondo unos músicos complementaban el compás de quienes cantaban.

“Hay que seguir en la calle, hay que seguir en la lucha por Neomar y por todos los caídos”, gritó un muchacho dentro de la capilla, agregando que el próximo podría ser él —al igual que otro compañero— si no se tomaban acciones.

Amigos de la víctima abrazaban a su hermana menor, de 14 años, quien lloraba a los pies del ataúd.

“La semana pasada dijiste que ibas a morir luchando por mí y por Venezuela. Neomar no voy a poder vivir sin tí”, escribió a través de sus redes sociales.

El adolescente se graduó de bachiller con 16 años en el liceo Buen Pastor, en Guarenas, donde vivía en el complejo Ciudad Belén. Hizo un curso de bartender y su mamá lo describió como un chamo carismático.

“Se metía a todo el mundo en un bolsillo, era muy travieso, siempre sonriente y hacía reír a todo el mundo”, dijo. Y arrancó a llorar, mientras una mujer la abrazaba.

Luis Sandoval y Samuel Peñaloza trabajaron con él en planes vacacionales. “Era el más bochinchero, siempre quería hacer algo y sacaba un chiste. Sentimos mucha impotencia al ver cómo están matando a los jóvenes. A Neomar nos lo arrebataron”.

En la capilla donde velaron al joven gritaron consignas y los jóvenes prometieron seguir en la calle por él, y todos los caídos

Investigaciones y acusaciones

El vicepresidente Tareck El Aissami declaró nuevamente este viernes acerca de la muerte de Neomar Lander, ocurrida en Chacao el pasado miércoles. Reiteró que el muchacho murió por la explosión de un artefacto explosivo —mortero— que manipulaba y que se trató de una muerte planificada por la oposición.

“Seis trabajadores de la torre Kyra [Chacao] han corroborado lo que hemos venido informándole al país a partir de la investigación científica y de los hallazgos criminalísticos que se hicieron en el lugar de los sucesos” (sic), declaró.

Sin embargo, la madre del joven indicó que los compañeros de “la resistencia” le contaron que un mortero no puede ser lanzado por una sola persona. Me dijeron que normalmente lo lanzan dos y él estaba solo en ese momento, los policías tuvieron que lanzar otra cosa porque a mi hijo no lo mató una lacrimógena. También me dijeron que se le salieron las lágrimas antes de caer.

La hermanita del joven se vistió como él solía ir a las marchas, para despedirlo

Hasta la tarde del viernes no se había comunicado ningún fiscal con ella. Según cifras oficiales del Ministerio Público, las manifestaciones en contra del presidente Nicolás Maduro, que iniciaron el 1° de abril, han dejado 66 personas fallecidas.

A continuación otras fotografías del velorio de Neomar Lander:

Sus seres queridos caminaron por la autopista Gran Mariscal de Ayacucho con una bandera de Venezuela, que luego extendieron afuera de la capilla donde lo velaban
Algunos jóvenes se colocaron un protector parecido al que Neomar usaba cuando iba a las marchas
Dolor. Esta imagen habla por sí sola

Fotos: Luis Miguel Cáceres


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