Gobernador de Apure: conflicto guerrillero en la frontera amerita una respuesta política

Apure

El gobernador de Apure, Eduardo Piñate, asegura que la militarización, desde hace una semana, de las poblaciones de El Amparo, La Victoria y La Gabarra, en la frontera del municipio Páez, Venezuela con Arauca, Colombia, no es parte de una respuesta bélica sino «de un tratamiento político que involucra acciones militares». Según Piñate, las acciones son dirigidas por el alto mando político de la revolución y el propio Nicolás Maduro.

San Fernando de Apure. «La guerra que protagonizan en la frontera Apure-Arauca y Apure-Vichada, el ELN y los frentes 10 y 28 de las disidencias las FARC, es política y requiere una respuesta política». Así lo sostuvo Eduardo Piñate, gobernador electo del estado Apure, en las pasadas elecciones del 21 de noviembre.

Por primera vez en este inicio de año, Piñate habló sobre el tema, tras ser abordado por Crónica.Uno, el pasado viernes durante la presentación del balance de gestión de sus primeros dos meses de gobierno. La guerra de Guerrillas, que se ha desarrollado principalmente en la frontera del extenso municipio Páez del estado Apure con el departamento colombiano de Arauca, lleva más de 60 personas asesinadas, según las autoridades.

De estos asesinatos por sicariato, la mayoría a manos del Ejercito Liberación Nacional (ELN), 23 son venezolanos. De ellos 19 fueron baleados de lado venezolano y cuatro en territorio colombiano.

Pese a la militarización en ambos lados de la frontera, el pasado fin de semana aparecieron cinco fallecidos en diferentes lugares del departamento de Arauca. Las autoridades no han reportado si entre los muertos hay más venezolanos.

Entre el 30 y el 31 de diciembre de 2021, se reportaron los primeros cinco decesos a manos del frente décimo, en El Nula, municipio Páez, donde cayeron los comandantes elenos alias Cherry y Mazamorro, que según versiones dieron origen a la guerra.

Alias Antonio Medina, comandante del frente 28 de las FARC desmintió la muerte de este último. Alias Ernesto Devía Casanova, jefe político del frente 10 de las disidencias FARC, también lo desmintió y afirmó que Mazamorro no está muerto y que está en Arauca.

El 1 de enero aparecieron otros siete asesinados en el sector Los Cañitos, jurisdicción rural de La Victoria, parroquia Urdaneta, municipio Páez de Apure. No fueron reportados del lado venezolano sino del lado colombiano.

Alianza por territorio

Diego Molano, ministro de Defensa del vecino país, indicó que dichas muertes fueron producto de un enfrentamiento tras la alianza entre el ELN y disidencias FARC segunda Marquetalia que dirige Iván Márquez, contra los frentes 10 y 28, también disidentes FARC, que dirigen alias Gentil Duarte y alias Mordisco, debido a disputas por el territorio para delinquir.

El frente 10 disidente FARC opera en La Victoria, Venezuela y entre marzo y abril del año pasado protagonizó una guerra con la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), que dejó 16 militares asesinados.

Entre el 2 y 15 de enero fueron asesinados en la frontera Apure-Arauca, un hombre en El Amparo, uno en Vara de María, dos en Orichuna y dos en Guasdualito. En el municipio Pedro Camejo, frontera Apure-Vichada, fue asesinado José Urbina, coordinador municipal del Partido Comunista de Venezuela.

El conflicto también ha producido desplazamientos. Según Jair Beltrán, alcalde del municipio Puerto Carreño, Vichada, entre el 11 y el 15 de enero llegaron a su jurisdicción, casi mil personas procedentes de Puerto Páez, municipio Pedro Camejo, Apure.

Previamente la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), ya había advertido sobre el desplazamiento masivo de familias indígenas de Pedro Camejo a Vichada debido al temor por sus vidas y por amenazas de reclutamiento de sus hijos por parte de las FARC y el ELN.

La organización de derechos humanos Fundaredes, corroboró este lunes, que el desplazamiento por esta frontera de Apure, ya supera el 21% de la población de Puerto Páez, equivalente a más de 1100 personas.

El asesinato de Urbina en Puerto Páez y posterior ataque a la comunidad indígena El Burro, ambos hechos a manos del frente Vázquez Castaño del ELN, desataron el terror, indicó a Crónica.Uno Juan García, coordinador de Fundaredes Apure, cuando comenzó la movilización masiva.

La militarización es parte de una respuesta política

Desde la semana pasada, se conoció extraoficialmente que con más de 700 uniformados, fueron militarizadas las poblaciones de Guasdualito, El Amparo y La Victoria, frontera del municipio Páez con el departamento de Arauca.

El viernes 14 de enero, en su mensaje anual ante la Asamblea Nacional, el presidente Nicolás Maduro ordenó a las FANB, la militarización de la frontera de Apure con Arauca para combatir a los llamados TANCOL (Terroristas Armados Narcotraficantes Colombianos).

Sin embargo, Piñate explica, que la militarización no es una respuesta belicista, es una respuesta política frente a lo que el gobierno venezolano considera una agresión de parte de Colombia.

Ya es conocido el tratamiento militar que le está dando el Gobierno nacional, sin embargo, se reporta un desplazamiento masivo sobre todo de Puerto Páez a Puerto Carreño ¿Cuál es el tratamiento que le está dando a esta situación?

– En primer lugar, hay que decir que no se le está dando un tratamiento militar, se le está dando un tratamiento político que involucra acciones militares o, más bien, concentración de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana en esos territorios, pero es un tratamiento fundamentalmente político y está siendo dirigido por el alto mando político de la revolución y el presidente Nicolás Maduro.

Obviamente, esa situación (la guerra de guerrilla), no la presencia de la Fuerza Armada, sino la presencia de grupos irregulares en la frontera es la que está generando, en algunos casos desplazamientos como el que tú me dices de Puerto Páez, alguna gente me informaba eso, el día de ayer.

Nosotros debemos estar por Puerto Páez pronto, de hecho, José Cabrera, secretario de asuntos fronterizos del municipio Pedro Camejo ha estado por allí, reuniéndose con las comunidades indígenas, con los sectores sociales de la población, atendiendo este problema.

Para nosotros, este es un problema político y la política tiene que estar en primer lugar, ahora, es fundamental la presencia de nuestras fuerzas militares, policiales, en el marco del concepto, de la concepción de la unión cívico militar para garantizar la defensa de la integridad del territorio y la soberanía nacional.

En medio de ese tratamiento político se encuentra la sociedad civil que está padeciendo por los enfrentamiento y que se está desplazando hacia Colombia ¿Se está atendiendo a esta población?

– Claro, pero espérate, hay un desplazamiento de algunas comunidades hacia Puerto Carreño, pero ahora, la mayoría está aquí, del lado venezolano, está en Puerto Páez y está siendo atendida por el gobierno y en este caso, por la presencia nuestra en la zona.

A lo mejor lo que tenemos que hacer es una mayor presencia, pero le estamos dando tratamiento político al problema para atender a la población. Yo siempre he dicho que el tema político tiene que ser atendido, en el caso de la frontera, por el partido, por el gobierno y por todas nuestras fuerzas.

Hay una coyuntura en este momento, que demanda como se está haciendo, de presencia de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y de las fuerzas policiales nuestras, pero sigue siendo un elemento fundamentalmente político.

¿Hay despliegue militar hacia la frontera de Pedro Camejo con Vichada porque se ha reportado sólo la militarización del municipio Páez, en la frontera con Arauca?

– No sé, yo no estoy dirigiendo las operaciones militares, no las conozco.

Desde el punto de vista civil ¿Qué se ha hecho para atender este problema?

– Ya mañana voy a Páez. Allá está el alcalde, igualmente en los otros municipios fronterizos que tienen frontera con Colombia. En el caso de Pedro Camejo por la vía de la presencia de los compañeros de la secretaría de Asuntos Fronterizos allí. Esa es la atención que le estamos dando y con ellos tenemos comunicación permanente, de manera que eso es lo que estamos haciendo.

Se ha dicho que la presencia y actividad de la guerrilla es una consecuencia de la falta de presencia del Estado en la frontera ¿Cuál es su opinión al respecto?

– El tema fronterizo venezolano, no es sólo apureño, tiene que ver con un tema histórico, por un lado, el Gobierno colombiano abandonó las fronteras hace mucho tiempo. Incluso, en la cuarta república, las fronteras colombo-venezolanas, fueron custodiadas por la Fuerza Armada venezolana.

El Gobierno colombiano abandonó eso desde hace mucho tiempo y nosotros por eso privilegiamos el tratamiento político que implica, la presencia política, la atención social al pueblo. Implica el tema cultural, porque hay un proceso de penetración cultural muy importante en toda esta zona, implica el fortalecimiento de nuestra capacidad de penetración desde el punto de vista cultural también, ahora ese es un proceso que tenemos que desarrollar.

He instruido la atención y todo lo que podamos hacer desde ese punto de vista para atender a esa población desde el punto de vista social, político, cultural, deportivo, todos los ámbitos de la gestión que compete a la gobernación del estado.

En medio de la rendición de cuentas, Piñate anunció la puesta en funcionamiento de las Secretarías de Asuntos Fronterizos de los municipios Páez, Rómulo Gallegos y Pedro Camejo, que, según él, se harán cargo de la atención y tratamiento político que debe dársele al conflicto fronterizo.


Participa en la conversación