Las familias tienen otras prioridades, como el uniforme y los útiles escolares, pues un viajecito a Margarita puede costar más de 200.000 bolívares, sin incluir la comida.

Caracas. Un panorama desolador, con pocos pasajeros, es lo que reina en terminales como La Bandera y Nuevo Circo. A pesar de la temporada vacacional, muchos familias decidieron no viajar, porque tienen otras prioridades en sus gastos y, aunque quisieran darle el gusto a sus chamos, la cobija salarial no los arropa tan lejos.

Con un sueldo actual de apenas 15.051 bolívares —el nuevo aumento entra en vigencia el 1 de septiembre—, son pocos los que pueden permitirse el lujo de salir a compartir con sus hijos fuera de la capital por estos días, y solo aprovechan los planes vacacionales o parques para compartir.

Y es que para un viaje a la isla de Margarita, destino predilecto de muchos venezolanos, una familia con cuatro integrantes debe destinar entre 100.000 y 238.256 bolívares en pasaje y hospedaje por tres días, sin incluir las comidas diarias, lo que implicaría otro dolor de cabeza para los padres.

José Salazar tiene dos hijos, de 1 y 9 años, y en vacaciones solo ha podido llevar a sus muchachos a la plaza Bolívar para que se diviertan un rato con otros niños y los pájaros que revolotean alrededor.

“Antes íbamos a Oriente para visitar a mis padres, pero por los altos costos y otras prioridades como los uniformes y los útiles escolares solo hemos salido a las plazas. Este es el regalo de cumpleaños para el mayor”, señaló Salazar, quien se desempeña como escolta.

Para los amantes de las temperaturas bajas, el clima frío del estado Mérida resultaría predilecto, no obstante, en la planificación deben contar con al menos 28.930 bolívares si optan por la vía terrestre y hasta 122.276 bolívares si eligen la comodidad de un avión —los pasajes superan los 20.000  bolívares por persona.

Igualmente, el consumo de alimentos y bebidas corren por cuenta de los temporadistas, dado que muchas posadas y cabañas tuvieron que prescindir de los desayunos y cenas en sus servicios a causa de la inflación y escasez que alientan la crisis económica.

CRÓNICA UNO/Mariana Mendoza
Aunque es temporada alta en los terminales, esto no se refleja en el número de pasajeros CRÓNICA UNO/Mariana Mendoza

Como unas «vacaciones restringidas», definió Marianela Sánchez esta temporada, pues antes viajaba con su esposo y sus dos hijos por el país y aparte le compraban los uniformes a los pequeños. No obstante, ahora la crisis les apretó tanto los bolsillos que se olvidaron de visitar a sus familiares en el interior. El dinero que tenían fue para pagar la inscripción de los dos chamos.

“Ahorita salí de vacaciones y en el trabajo me dieron 53.000 bolívares, pero hace dos semanas tuvimos que pagar 70.000 por la inscripción de los dos, eso sin mencionar el costo de los uniformes”, agregó Sánchez, que labora como obrera en una empresa.

Con el pago que recibió Marianela por sus vacaciones, apenas le hubiera alcanzado para pasar un día en Morrocoy, estado Falcón, con su familia. Entre la estadía y el transporte se pueden ir al menos 51.780 bolívares, si se buscan las posadas más baratas, y si es la más cara, son 365.000 bolívares por tres días.

Eso sin mencionar los paseos en lanchas por los cayos del parque nacional, que oscilan entre 15.000 bolívares para Paiplás, y 25.000 bolívares hasta el paradisíaco Cayo Sombrero.

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No hay casi pasajeros

Higuerote es considerado uno de los destinos más baratos al pertenecer al estado Miranda, aunque para tres días de estadía se debe contar con más de 30.000 bolívares. Y eso lo saben los conductores del terminal Nuevo Circo (ubicado en el centro de Caracas). Para ellos, los días de gloria pasaron y la realidad tocó sus puertas, pues saben que con la situación ya no llegan pasajeros «como arroz».

“Ya las cosas no son como antes que tenías todo el terminal lleno en esta época, ahora debes esperar casi una hora para que se llene el autobús. El año pasado salían hasta casi 50 autobuses para Higuerote, ahorita tenemos un promedio de 10 o 12 camionetas”, declaró Vicente Martínez, ayudante del fiscal de la línea Caracas-Higuerote.

El pasaje para la región mirandina está en 400 bolívares, pero los gastos aumentan con el hospedaje y la comida, por esa razón Ninoska Graterol, con su hija de 9 años, optó por las salidas al cine con su pequeña. No espera que sus circunstancias mejoren y si bien faltan 4 meses para que finalice el año, ya todos en casa saben que en diciembre tampoco viajarán.

“No hay plata. Antes íbamos a Coro y Valencia, pero este año no visitaremos a la familia porque las cuentan no alcanzan”, sentenció.

Fotos: Mariana Mendoza


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