El plan de vacunación propuesto por Fedecámaras contempla el equipamiento de 100 centros de salud privados para aplicar las dosis mediante citas y un registro previo de los beneficiarios. El proceso duraría cinco meses, con la llegada de 750.000 dosis cada dos semanas.

Caracas. La adquisición, distribución y aplicación de 6 millones de vacunas contra la COVID-19, con 20 % de ellas destinadas a poblaciones vulnerables y el resto para trabajadores y sus familiares, es el objetivo inicial del plan de vacunación propuesto por Fedecámaras junto con empresas privadas, academias y asociaciones médicas.

La iniciativa propuesta por el gremio patronal supone la aplicación de las vacunas en 100 clínicas o centros de salud privados en todo el país luego de que las empresas que decidan voluntariamente participar suministren el censo de trabajadores y beneficiarios en un sistema automatizado propio del plan.

El presidente de Fedecámaras, Ricardo Cussano, señaló que el proceso será completamente gratuito y con aportes del sector privado, por lo que no implica la comercialización de las vacunas. “El costo de cada dosis no implica ganancias para ningún actor de la cadena de distribución”, enfatizó.

Dijo que, una vez que se haga una eventual aprobación del proyecto por parte del Ejecutivo, en cinco meses se estaría importando y adecuando las cadenas de frío necesarias para mantener las dosis y se empezarían a aplicar a la población objetivo.

En cifras

El 80 % de las dosis estarán destinadas a trabajadores de las empresas que participen en el plan y sus familiares, mientras que con el 20 % restante buscará inmunizar a personas de sectores vulnerables determinadas por el gobierno de Nicolás Maduro.

Es decir, dependiendo de la vacuna que se utilice, si es de una dosis o de dos, entre 2.400.000 y 4.800.000 trabajadores y sus familiares, así como de 600.000 a 1.200.000 personas ajenas al sector privado, podrían acceder a este mecanismo, aunque estos últimos bajo la anuencia y decisión gubernamental.

Cussano hizo énfasis en que el Gobierno deberá brindar los datos de las personas vulnerables que apliquen para ingresarlos en el sistema y otorgarles las citas, pues la aplicación de las vacunas sería estrictamente en los 100 centros de salud privados del plan para mayor control, registro y seguridad del proceso.

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Respecto a la prioridad para asignar vacunas en el proyecto, Fedecámaras planea que en la primera fase sean aplicadas a miembros del sector salud y farmacéutico, personas mayores de 55 años o con comorbilidad y personas de entre 19 y 55 años con comorbilidad.

La segunda fase contemplaría a personas en condiciones de vulnerabilidad, como la población indígena, privados de libertad, cuerpos de seguridad, entre otros, y por último a personas entre 19 y 55 años que no formen parte de los grupos anteriores.

Algunos detalles del proceso

La oferta de vacunas que se importarían y aplicarían estará sujeta a la aprobación de las autoridades venezolanas, que hasta el momento solo ha autorizado a dos (Sputnik V y Sinopharm) de las siete que cuentan con el aval de la Organización Mundial de la Salud (OMS). De ello dependería la cadena de frío que se necesitaría utilizar.

Sin embargo, y pese a que no mencionó un monto estimado de inversión, dijo que el plan de vacunación propuesto por Fedecámaras estipula los costos de adquisición de dosis, control, distribución y compra de materiales necesarios para ejecutarlo, incluidas las cadenas de frío de diferentes temperaturas requeridas.

De hecho, Cussano dijo que los sectores de la agroindustria y la ganadería pusieron a disposición sus cadenas de frío en caso de requerirlas para mantener las dosis en buen estado.

Sistema de rastreo y equipamiento de las clínicas

La logística de importación, almacenamiento, distribución, transporte, registro, control y monitoreo de las vacunas y los suministros necesarios contaría con el apoyo de la empresa privada Meditron, fundada en 1972 y especializada en comercialización y servicio posventa de equipos médicos, así como diseño, construcción y equipamiento de infraestructuras en el área de la salud.

Meditron, junto con la Academia Nacional de Medicina, la Asociación de Clínicas y Hospitales y la ONG Médicos Unidos de Venezuela, formó parte de la coordinación y preparación del plan de vacunación de Fedecámaras.

El presidente de esa empresa, Antonio Orlando, explicó que la misma se encargará también de monitorear las cadenas de frio para evitar perder el producto mediante un sistema de rastreo que cada seis minutos dará información sobre la temperatura.

Orlando indicó que en cada una de las 100 clínicas habrá neveras, congeladoras y almacenes internos de vacunas que enviarán información al servidor de monitoreo, así como sistemas de vacunación en donde se llevará el registro y control de las citas, áreas de permanencia y observación posterior a la inyección, y puestos de atención y respuesta ante eventuales procesos adversos.

Cinco meses de duración

Se estima que el plan de vacunación del sector privado, al menos en su fase inicial de 6 millones de dosis, dure alrededor de cinco meses luego de la llegada del primer embarque con 750.000 dosis de un total de ocho que estarían llegando cada 15 días.

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Ricardo Cussano indicó que no se ha planteado ni se planteará comercializar las vacunas por parte del sector privado. “Sería una profunda irresponsabilidad que hoy aspiremos a tener renta o ganancia sobre un producto de primera necesidad en la pandemia”.

Según cálculos de las empresas formales afiliadas a Fedecámaras, el plan de vacunación del sector privado “es un proyecto que puede abarcar por completo al universo de trabajadores de esas empresas”, dijo Cussano, aunque aclaró que las no afiliadas también son bienvenidas a participar en el plan.

Posible ampliación

En cuanto a una eventual extensión del plan, el dirigente gremial dijo que lo ve factible pues “aumentar la cantidad de dosis es repetir el mismo esquema en ese mismo periodo”, por lo que la ampliación sería “total y completamente posible” si se cuenta con el aval del Ejecutivo.

La gran mayoría de las empresas industriales, agroindustriales, financieras, comerciales y turísticas han expresado la voluntad de participar en el programa. Hemos estado trabajando y consultando con organizaciones financieras internacionales, a través de la Asociación Bancaria, para que la empresa privada pueda hacer el pago, indicó.

Cussano también llamó a que, una vez se apruebe el plan de vacunación, el Estado agilice la permisología, los procesos de importación y exoneraciones específicas para compras de insumos necesarios, elementos consumibles y cadenas de frío, así como lo referente a combustible y salvoconductos para facilitar el transporte de las vacunas.

Ante la interrogante de qué pasará con personas vulnerables que no sean incluidas en el plan, aclaró que el sector privado “no pretende ocupar espacios que corresponden a actores nacionales e internacionales porque es el Estado el que tendría que darle respuesta a las individualidades”.

Aunque dijo que, si se requiere de la empresa privada para apoyar el proceso de vacunación de más personas, el sector trabajará en conjunto con las autoridades. “Lo ideal es que el país tenga 14 millones de personas vacunadas para lograr la inmunidad de rebaño”, dijo.

Foto principal: Luis Morillo.


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