Simonovis: Ante cualquier foco de rebelión en la FANB la respuesta es rápida, contundente y despiadada

El comisario Iván Simonovis considera que aunque el 30-A fracasó, “fue una acción válida como tantas otras que se han hecho para conseguir el cese de la usurpación”. Afirma que hay comunicación con el personal subalterno y que parte del generalato debe estar “estudiando” la oferta de retiro de sanciones a cambio de una transición. Advierte que la FANB no se ha deslindado en bloque de Maduro por miedo.

Caracas. Al otro lado de la audiollamada, Iván Simonovis habla pausado, sin estridencias. Responde sin rodeos ni adornos a las preguntas que se le formulan. Transmite tranquilidad, confianza.

Actualmente, reside en Miami, Florida. Llegó a Estados Unidos en algún momento entre mayo y junio del año pasado, luego de escapar de su casa en Caracas, donde desde 2014 cumplía una parte de su condena a 30 años de presidio, bajo la modalidad de casa por cárcel.

Aunque Simonovis no recuperó su libertad el 30 de abril de 2019, como sí lo hizo Leopoldo López, ambos habían recibido un indulto de parte de Juan Guaidó y de la Asamblea Nacional. La colaboración de unas 30 personas, entre militares, policías y civiles, y una travesía de más de cinco semanas fueron necesarias para que el 24 de junio de ese año, fecha del Natalicio del Libertador Simón Bolívar, subiera a sus redes sociales una foto suya en el monumento al héroe nacional, ubicado en Washington D. C.

Hoy en día es agregado de seguridad de la Embajada de Venezuela en Estados Unidos, encabeza el equipo de Plan País Seguridad e Inteligencia y el pasado 7 de abril, Guaidó lo nombró integrante de la Comisión Especial para restituir la cooperación regional antinarcóticos y antiterrorismo.

A propósito de cumplirse un año de los hechos del 30 de abril, Simonovis accedió a compartir con Crónica.Uno su lectura de esa acción y sus consecuencias.

Pasado un año de la acción del 30 de abril, y más allá de su fracaso fáctico, ¿identifica alguna consecuencia positiva para la causa de la restitución de la democracia en Venezuela?

–Del 30 de abril poco puedo hablar porque las personas vinculadas eran del área política y militar y no tengo más acceso de lo que se hizo público. Luego de los acontecimientos me comuniqué con varias personas, llamé a Leopoldo López, y me dijeron lo que estaba pasando. No salieron las cosas como se esperaba. El resultado de eso hoy en día no lo sabría decir. Podríamos catalogarlo como un fracaso, pero para mí es una acción como tantas de las que se han hecho para conseguir el cese de la usurpación. Es válido que haya sucedido. Se buscan los mecanismos y no se descansa hasta lograr el cese de la usurpación.

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Hoy por hoy hemos avanzado en muchas cosas, no solo en el reconocimiento de 60 países sino en la labor del presidente Guaidó y su equipo para concientizar sobre la amenaza del régimen de Maduro para la región y el mundo. El hecho de que haya sido catalogado como promotor del narcotráfico y del terrorismo obedece al esfuerzo, a las pruebas, a las reuniones para que el mundo tuviera esa idea clara de qué es el régimen: un régimen dictatorial y criminal que participa en narcotráfico.

¿Por qué cree usted que el factor militar, en cuya base se presume que hay un gran descontento con la situación del país, no se plegó en aquel momento y un año más tarde no se ha plegado en bloque al llamado de Guaidó?

–Te lo resumo en una palabra: miedo. El aparato gubernamental de Maduro junto con el apoyo del G2 cubano han desplegado una estructura de persecución en toda la FANB que es eficiente… Bueno, no digamos eficiente, pero es activa y apenas surge cualquier elemento perturbador que podría convertirse en un foco de rebelión, ellos lo neutralizan. La respuesta es rápida, contundente y despiadada. De los 700 presos políticos hay más de 200 militares y son víctimas de tortura, a veces más fuertes que las que se les aplica al personal civil. Eso crea una atmósfera de miedo y pánico. Pocos se atreven a actuar porque no saben quién los podría traicionar.

Si el obstáculo es algo tan personal e íntimo como el miedo ¿qué se puede hacer para combatirlo?

–Se están estableciendo vías de comunicación hacia el personal subalterno de la FANB para crear una atmósfera de confianza suficiente y lograr que ese miedo se transforme en una fuerza capaz de vencer el propio miedo. No puedo dar mayores detalles, porque no participo activamente en esa área, pero entiendo y sé que se hacen todos los esfuerzos necesarios para capitalizar el interés, o mejor dicho, no para capitalizar, sino para hacer entender al subalterno de la FANB que él se debe legalmente a las leyes, a la Constitución, a la preservación de la democracia y no a los intereses de una persona o de un partido. Y por otro lado, explicándoles que en el momento que ellos decidan entender que eso es así, el futuro para ellos sería beneficioso y mejor. Lo que se pide a la FANB no es que actúen, es más bien que no hagan nada. Su apoyo a Maduro es activo, lo que se les pide es que lo dejen de apoyar, no que hagan algo en específico sino que desconozcan las órdenes.

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De la información que usted maneja y dentro de lo que pueda revelar sin afectar ese proceso, ¿considera que el Marco para la Transición Democrática en Venezuela propuesto por Estados Unidos, ha sido acogido positivamente entre el personal militar activo?

–Sí. Hay grupos de personas que se han mostrado interesados, principalmente quienes tienen más cosas que perder que las que podrían ganar con el status quo. Es un tema de supervivencia. Un porcentaje alto del generalato, con una oferta de esta magnitud, es posible que la estén estudiando.

¿Usted cree que a lo largo de este año Guaidó ha logrado ganar más respaldo o menos respaldo en la Fuerza Armada?

–No sé si catalogar esto como que se ha logrado un mayor respaldo a la gestión, lo que sí puedo decir es que definitivamente se han presentado situaciones y eventos, y la información que me ha llegado del seno de las policías y la FANB es que hay un total y absoluto descontento por la situación del país y la situación de ellos per se. El grueso de las organizaciones policiales y militares padecen exactamente lo que padece el venezolano de a pie. Sus hijos, padres, familiares tienen las mismas carencias. Sé, porque me lo han contado, que algunos funcionarios han vendido cosas personales para conseguir comida. Todo esto llega a un clímax donde el ser humano, por un tema de supervivencia, se rebela. Lo mismo que las manifestaciones sociales. Esto está en la lista de cosas que podrían suceder.

2019 fue el año del cese de la usurpación. 2020 parece el año del gobierno de emergencia nacional. ¿Qué tan factible ve usted un cambio político en Venezuela dada la respuesta negativa de Maduro y sus colaboradores a las propuestas de salida negociada a la crisis?

–Hay una gran diferencia entre lo que ese señor dice de la boca hacia fuera y lo que piensa y hace. Cuando dice que quiere un gobierno de inclusión y sentarse a hablar, paralelamente está apresando gente. En otros aspectos, cuando dice que no le interesa negociar y tiene una actitud de soberbia, tres días después dice que está dispuesto a sentarse con el presidente Donald Trump. Depende del termómetro político interno y no puedes creer en nada de lo que dice.

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Usted es, actualmente, el responsable del Plan País Seguridad e Inteligencia. ¿Cómo avanza la elaboración de ese plan de rescate de los cuerpos de seguridad venezolanos?

–Somos dos los que tenemos a cargo este proyecto. El concejal Alfredo Jimeno, responsable político, y yo, responsable del aspecto técnico. Nos acompañan unos 35 profesionales de diferentes áreas (abogados, exjueces, fiscales, sociólogos, policías) con quienes hemos montado un proyecto bastante ambicioso a 10 años, con estrategias a corto, mediano y largo plazo. En el tema con el que estoy más familiarizado, el policial, ya se han hecho preacuerdos y se han tenido conversaciones con organizaciones policiales fuera de Venezuela para ayudar con el reentrenamiento del personal. Igualmente en el tema de equipamiento. Si queremos que las policías cumplan con su trabajo, tienen que estar entrenados y dotados. Asimismo, hay una parte del equipo de Plan País encargado del asunto financiero. Ellos hacen los enlaces con los organismos internacionales que podrían ayudar a costear todo este proyecto.


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