Ante las alertas gubernamentales sobre el evento de El Niño de gran intensidad para el cierre de año, el Departamento de Ingeniería Hidrometeorológica de la UCV recuerda que este fenómeno no garantiza una sequía absoluta, aunque sí un déficit de lluvias.
Caracas. En la calle se siente el calor, una temperatura normal para la fecha, que se extenderá hasta octubre, según el Departamento de Ingeniería Hidrometeorológica de la Universidad Central de Venezuela (UCV).
El ingeniero en hidrometeorología, Valdemar Andrade, señaló que no se puede hablar de una ola de calor e indicó que es una situación regular. En Caracas y en el resto del país no se registran marcas extraordinarias o fuera de escala, aunque la sensación térmica sea de muchísimo para los ciudadanos.
Durante julio de 2026 la temperatura máxima diaria en la estación climatológica de la UCV alcanzó los 31,0 °C, mientras que la temperatura media mensual se ubicó en 24,8 °C, comportamientos normales dentro de los parámetros esperados para la época.

La percepción de calor se debe a la distribución de las lluvias en el territorio nacional. Andrade señaló que en la zona norte-costera, y en el oriente del país, hay un déficit de precipitaciones en los últimos meses, aun cuando transcurre la temporada invernal.
“En contraste, en el sur, los llanos occidentales, los Andes y el occidente ha llovido por encima del promedio. Eso ha originado que la sensación de temperaturas sea más alta de lo normal en la zona norte-costera y en el oriente del país”.
El profesor añadió que eso coincide con la forma en que se elevan las temperaturas durante el año, las cuales comienzan a subir en el mes de abril, después vuelve a ascender producto de las lluvias, y hay un 2º pico de temperaturas máximas entre septiembre y octubre. Mientras que los meses más fríos son diciembre, enero y febrero.
Fenómeno de El Niño
Según Andrade, El Niño es un fenómeno climático caracterizado por el aumento en la temperatura de las aguas del océano pacífico oriental ecuatorial. Esto causa la intensificación de los fenómenos meteorológicos extremos.
En Venezuela se han registrado distintos ciclos de El Niño con intensidad leve, moderada y severa. Uno de los períodos más complejos fue el de 2014-2016, según los registros del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh).

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) informó en julio que existe 81 % de probabilidad de que se desarrolle un episodio de El Niño de gran intensidad entre octubre y diciembre, el cual podría ubicarse entre los más fuertes registrados desde 1950.
Por su parte, el Inameh confirmó el fortalecimiento de las condiciones de El Niño en el Pacífico ecuatorial. Durante el mes de julio se observaron anomalías en la temperatura de la superficie del mar superiores a los 2,5 °C.
El ingeniero en hidrometeorología explicó que como hay un evento del niño, va a haber un déficit de lluvia, es decir, que vamos a tener lluvias menores que el promedio, no es que no va a llover, y, por lo tanto, este déficit genera sequía.
“Puede suceder desde el mes de agosto hasta febrero del 2027. Tenemos que, entonces, los sistemas hídricos para acueducto y para riego van a estar van a estar bastante afectados por ese evento del niño, porque el 72 por 100 de las veces que ha ocurrido un evento del niño se han presentado sequías”,
mencionó.
Protocolos y afectaciones
Frente a la posibilidad de una temporada seca prolongada y el aumento de las temperaturas, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, pidió a la población y a los sectores productivos un consumo racional del agua y de la energía eléctrica.
Las autoridades señalaron que la medida busca proteger los niveles de los embalses y garantizar la estabilidad del sistema eléctrico nacional ante los efectos climáticos proyectados para el cierre del año.
Andrade aseguró que la realidad de las reservas hídricas del país muestra matices según la región. En Los Andes, el embalse de Uribante-Caparo aumenta su nivel paulatinamente, pero sigue por debajo del promedio histórico y es poco probable que alcance su cota máxima antes del fin del período lluvioso.

Agregó que en el estado Bolívar, la situación del embalse de Guri es distinta. La central registra un nivel elevado debido a las precipitaciones acumuladas durante mayo y junio. A comienzos de la semana pasada, se ejecutaron maniobras de alivio preventivo.
“La afectación desde el punto de vista de generación de energía eléctrica no va a ser este año, sino que podría presentarse más bien el año que viene”,
afirmó.
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