Este jueves en horas del mediodía, los delegados, acompañados por Pablo Zambrano, secretario Ejecutivo de la Federación de Trabajadores de la Salud, se reunieron con el director Tirso Silva, quien les informó que los funcionarios están haciendo labores de “contrainteligencia”.

Caracas. En el hospital José María Vargas, cuando los trabajadores no están en pie de lucha por falta de medicinas e insumos o por deudas salariales, lo están por atropellos laborales.

El pasado domingo, al señor Trino Rodríguez, con 14 años dentro del Departamento de Ingeniería Clínica de este centro asistencial, le dieron una golpiza, presuntamente funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin).

“Yo iba llegando a los talleres y me encontré con dos hombres que estaban en compañía de María Elena Tomás, sargento de la Milicia. No mediaron palabras, sino que de inmediato me acusaron de un robo. Me manotearon y cuando me defendí me golpearon”, comentó Rodríguez.

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Eso ocurrió en unas escaleras oscuras que conducen al taller de Ingeniería Clínica. El trabajador dijo que lo sorprendieron y que cuando llegó a su puesto, los sujetos habían revisado y roto las cerraduras de los lockers de otros obreros.

“Tenían unos cables en el piso y herramientas, y me estaban culpando. Resulta que el día 25 en la madrugada intentaron hurtar 45 metros de cable y el jefe de seguridad, José Morales, según consta en acta, me pidió que los retirara y los pusiera en resguardo. Por eso ese material estaba en el taller. Pero la actitud de los presuntos funcionarios en vez de averiguar fue tratar de incriminarme y así se lo hice saber el director Tirso Silva”, sostuvo.

El agraviado puso este miércoles la denuncia en la Fiscalía General de la República y fue evaluado por el personal de la Medicatura Forense.

Este episodio de agresión no es aislado. Eduardo Sánchez, delegado sindical, expresó que el ambiente dentro del hospital es hostil y quieren culpar a los trabajadores y obreros de los robos y de todas las irregularidades.

Continúa la calamidad

Yusmar Yepez, camarera, igual denunció las carencias en el área de Mantenimiento. Manifestó que antes del regreso del doctor Tirso Silva les daban semanalmente entre 5 y 8 bolsas de basura, una jarra de cloro y otra de desinfectante. Ahora les entregan tres bolsas y media jarra de los productos de limpieza. Además contó que se está yendo el agua con regularidad y que las cisternas no cubren la demanda. El fin de semana y los dos días de Carnaval estuvieron secos y, por tanto, disminuyen las consultas y las operaciones.

Sánchez destacó que entre 2016 y lo que va de año han ocurrido entre 30 y 40 robos dentro de las instalaciones y que todas han sido reportadas, “pero siempre quieren hacer ver que son los trabajadores y eso no es así, pues aquí hay obreros que incluso ayudan a reparar los aires acondicionados pues quieren mejoras para la institución”.

El delegado indicó que esa situación se la notificaron al director Tirso Silva, quien regresó hace menos de un mes al cargo: “Lo que nos ha dicho es que se va a investigar el caso, y con respecto a los funcionarios del Sebin, destacó que están haciendo contrainteligencia y que están ahí por una orden superior”.

Piden investigar 

Al respecto, Pablo Zambrano, secretario Ejecutivo de la Federación de Trabajadores de la Salud (Fetrasalud) y coordinador nacional del Movimiento Sindical de Base (Mosabe), pidió que se aclare cuál es la participación del Sebin dentro del hospital y que se investigue la agresión contra el señor Rodríguez.

“Si son funcionarios o no deben tomarse los correctivos, pues lo golpearon y además se llevaron varios insumos y herramientas”.

Lo otro que denunció Zambrano es que el cuerpo de seguridad interna solo está a cargo de las emergencias pediátricas y de adulto; mientras que la milicia custodia el resto de las instalaciones: “Eso es irregular pues las funciones de este cuerpo deben estar orientadas a brindar apoyo, y no a tener control del total de las instalaciones”.

Complicidad interna

Algunos trabajadores, a quienes se les resguarda su identidad, denunciaron ante el sindicato que han visto al personal de la milicia llevarse equipos como computadoras y mesas en carros particulares.

También informaron del robo de un manto asfáltico que luego estaban vendiendo al personal del Cafetín y el hurto de la tarjeta madre de uno de los ascensores.

“El problema es que aquí hay mucho miedo y por eso la gente prefiere no aparecer. Aquí hay más de 12 expedientes abiertos a los trabajadores e incluso médicos. En la oficina de la Dirección habilitan a funcionarios de la Fiscalía para darle curso a los casos”, mencionó Ivonne Muñoz, también delegada.

Fotos: Mabel Sarmiento Garmendia


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