El inmueble casi centenario está a merced de la desidia oficial y de un grupo de personas en situación de calle. Se han robado ventanales, marcos y puertas, mientras el Instituto de Patrimonio Cultural y las autoridades de la región hacen mutis.
El inmueble casi centenario está a merced de la desidia oficial y de un grupo de personas en situación de calle. Se han robado ventanales, marcos y puertas, mientras el Instituto de Patrimonio Cultural y las autoridades de la región hacen mutis.

Estás por registrarte y recibir el contenido do Crónica Uno directo en tu Whatsapp
We'll send a verification code to %EMAIL%.