Esta mujer llegó chamita a la UD-3 de Caricuao. Armó un rancho de tablas y en menos de seis años estaba luchando para que los servicios llegaran de forma directa a la comunidad.
Esta mujer llegó chamita a la UD-3 de Caricuao. Armó un rancho de tablas y en menos de seis años estaba luchando para que los servicios llegaran de forma directa a la comunidad.

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