Los representantes de la capital hablaron 140 veces en plenaria entre 2016 y 2017; solo 4 veces se refirieron a los problemas de su ciudad. Aunque sus electores reconocen las trabas que los parlamentarios que han enfrentado desde la elección de 2015, critican que no hayan procurado un acercamiento permanente. “Deberían venir a escucharnos”, dicen.

