La recolección de desechos sólidos y líquidos ha sido una materia pendiente para los pobladores de estas zonas. Sin embargo, desde que iniciara la cuarentena el servicio empeoró en calles, avenidas, urbanismos y barriadas. Ante la acumulación de las montañas de basura, los vecinos temen por la proliferación de enfermedades en niños y ancianos.

