Un «Chino» de El Guarataro se vistió de héroe ante Puerto Rico

El ala-pivot Windi Graterol comandó la ofensiva de la Vinotinto en la segunda victoria criolla en el Preolímpico de Ciudad de México con 13 puntos

Cristóbal Naranjo @cristobnaranjo

Caracas. El máximo anotador de la Vinotinto ante Puerto Rico proviene del mismo barrio de donde salió uno de los referentes históricos del baloncesto venezolano. Y es que al igual que en la mayoría de las comunidades caraqueñas, en El Guarataro el llamado Deporte de los Gigantes ocupa un espacio privilegiado en el gusto de los lugareños del sector ubicado en la parroquia San Juan.

Windi «Chino» Graterol contribuyó con 13 puntos y una gran labor defensiva al segundo triunfo y la clasificación a la sigueinte fase  de la selección venezolana 74-63 en el Preolímpico de Ciudad de México que otorga dos cupos directos a los Juegos Río 2016. Su actuación estuvo a la altura de otro guaratareño que este año dijo adiós a los tabloncillos: el gran Víctor David Díaz.

«Me sentí muy bien. No me preocupé por lo que pasó  ante Cuba porque en ese juego tomé tiros de práctica y no cayeron. Yo estoy enfocado porque trabajo mis lanzamientos y ante Puerto Rico entraron», señaló Graterol, quien confiesa nunca haberse imaginado tal protagonismo con el combinado cuando jugaba en la populosa barriada capitalina.

«Jamás pensé estar aquí, pero nunca perdí las ganas. Siempre trabajé a pesar de que tuve una lesión. Siempre me mantuve enfocado, seguí mejorando y aquí estoy en la selección, aportando en lo que puedo y haciendo lo que me pide el entrenador».

Trabajo y más trabajo.

Para convertirse en un habitual con la Vinotinto, Graterol debió pasar por distintas etapas y trabajar mucho en el básquet profesional. Todo comenzó en 2003 cuando llegó a Marinos después de haber sido recomendado por otro jugador.

«En el 2003 tuve la oportunidad de jugar  un partido con Ernesto Mijares y allí fue cuando él me recomendó a Marinos. Fui y quedé en el equipo. Me dieron la oportunidad, tuve un año allí y en 2006 pasé a Cocodrilos».

«Me llevó Francisco «Paco» Diez. Me recibieron muy bien. En ese año entrené con el equipo y no pensé que iba a quedar porque había muchos jugadores de experiencia en mi posición y sin embargo entrené duro y quedé entre los doce», continuó el joven de 2.04 metros de estatura y 28 años de edad.

Esa estancia con Cocodrilos duró siete años hasta que en 2014 Graterol recaló en Guaros de Lara, su actual quinteto en la Liga Profesional de Baloncesto (LPB). El «Chino» debutó con el seleccionado de mayores en 2011, precisamente en un torneo Preolímpico, el de Mar del Plata.

«La oportunidad que tenía en Cocodrilos  en ese entonces no tenía que ver con la selección. Esta era otra oportunidad que me estaba dando la vida y la aproveché al máximo. Desde el primer día que llegué entrené duro y me dije que hasta que no quedara, no iba a estar tranquilo.  Todos los días me esforzaba más y más y las cosas me salieron bien», recuerda el caraqueño, que antes de la ansiada graduación vinotinto solía observar con mucha ilusión a las distintas figuras del cuadro criollo.

«Yo veía a muchos jugadores como Víctor David Díaz, Richard Lugo, Diego Guevara, Oscar Torres y Greivis Vásquez y me decía a mi mismo que también podía estar allí, que tenía que seguir trabajando. Gracias a Dios que me puso aquí y ya tengo varios años con la Vinotinto», apuntó el basquetero.

Mucho apoyo

Windi asegura que sin el apoyo familiar difícilmente disfrutaría del dulce momento actual en su carrera como atleta. «Desde pequeño mi mamá y mis tres hermanos me apoyaron. Siempre han ido a mis juegos y han estado allí en las buenas y en las malas», afirma, y pese a estar orgulloso de sus orígenes, el ala- pivot admite que en el barrio hay que «driblar» muchas dificultades para conseguir las metas.

«La vida en El Guarataro no es fácil. Hay que tener una mentalidad bastante dura para no caer en tentaciones. Gracias a Dios he sabido sortear los obstáculos que te pone la vida en el barrio».

De vuelta al tema deportivo, Graterol es optimista en cuanto a las posibilidades de Venezuela en el resto del Preolímpico, más allá de las limitaciones y las ausencias del plantel. «Quizás salimos con esa desventaja a la cancha que somos de baja estatura, pero esta es una selección que va a trabajar y a defender en cada juego. La falta de altura la compensamos con trabajo en equipo. Nosotros estamos muy enfocados», sentenció el insospechado héroe venezolano en el duelo ante los borinqueños.


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