El centro de Maturín se ha llenado de comerciantes ambulantes que se dedican a vender dulces como: chocolates o caramelos. El entrevistado para este trabajo aseguró que esto se ha convertido en su fuente de ingresos y garantía de alimento diario. Por su parte, la CTV Monagas en su último informe de enero 2022 indicó que el desempleo en el estado ronda 60%.

Maturín. Vender dulces en las unidades autobuseras e incluso en las calles de Maturín se ha convertido en una práctica cada vez más frecuente. Menores de edad, padres de familia y jóvenes desde tempranas horas de la mañana revenden golosinas, mayormente caramelos, para ganarse la vida y poder cubrir sus necesidades básicas.

Freddy Alcántara sale desde las 6 de la mañana de su casa, ubicada en la parroquia Boquerón, para su trabajo diario. Caminar el centro de Maturín, subir en autobuses y buscar clientela en las plazas se ha convertido en su forma de generar ingresos para sostener a su familia integrada por tres niños y su esposa. Su fuente de recursos es la venta de dulces.

Lo poco que hace el día apenas le alcanza para comprar tres productos de la canasta básica sin contar la proteína. Asegura que generalmente sustituye la carne y/o pollo por mortadela o queso. La comida se compra diariamente dependiendo los ingresos de Alcántara en el día.

vender dulces
las plazas y los buses son copados por estos trabajadores informales. Foto: Natacha Sánchez.

Trabajo todos los días porque un día sin trabajar sería un día sin comer. Lo que trabajo es para comprar la comida antes de irme a mi casa y me alcanza para 2 paqueticos de arroz y la vianda (proteína). Vendo dos bolsas de caramelo porque no me alcanza para invertir más. Cada bolsa me cuesta 7,50 bolívares», detalla.

Alcántara, no pasa de los 40 años de edad, cuenta que por cada bolsa de caramelos vendida diariamente gana entre 6,00 y 7,00 bs. Asegura que hace promociones para comercializar los dulces más rápido, es decir, ofrece 10 caramelos por tan solo 0,50 bs. Esto acumulado semanalmente se traduce en 98,00 ($20) sin embargo, agrega que es muy difícil poder juntar el dinero. Pues para tener esa cantidad debe, además, proveer el alimento diario en su vivienda.

«Ojalá pudiera reunir lo que hago en la semana, así podría comprar más comida para la casa, pero vivimos es del diario. También a veces quisiera tener más dinero para comprar más dulces, pero no me rinde para más nada, porque pienso solo en la comida de mis hijos», añadió.

Alcántara se lanzó a las calles de Maturín a vender dulces luego de quedar desempleado (no quiso revelar su antiguo trabajo) desde entonces las dos bolsas de caramelos se han convertido el sustento de su familia y la garantía de las tres comidas diarias de sus hijos.

Sostiene que lo más difícil de trabajar en las calles es la exposición que viven a diario e incluso el trato de algunas personas hacia ellos.

En estas plazas uno ve de todo, pero es mejor hacerse el loco para no aparecer en nada. Yo trabajo sin perjudicar a los demás porque, así como yo necesito los demás también. Esto lo hago es por mi familia», precisa.

Monagas reporta 60% de desempleo

De acuerdo con el último reporte de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) en enero de 2022, el desempleo en Monagas rondaba 60%.

Héctor Villalba, presidente de la CTV en Monagas, explicó que esto obedece al cierre de empresas como consecuencia de la crisis económica del país, sumado a que los trabajadores ya no viven del salario que devengan en un trabajo formal, pues, consideran que el comercio informal genera mejores ingresos.

Villalba explicó que está situación se agudizó en los años 2020 y 2021 por la pandemia COVID-19, sin embargo, asegura que a pesar de que esto ya no es una limitante el desempleo ha aumentado en comparación a esos años en el que el índice porcentual se ubicada en 52,9% de acuerdo con las proyecciones de la confederación.

La inflación ha sido destructora de salarios, y los monaguenses han buscado en la economía informal una forma de generar ingresos que les permitan cubrir sus necesidades», agregó.

En cuanto al porcentaje de trabajadores informales, Fedecámaras a finales de 2021 señaló que se ubicó en 50%.

Fernando Frías, presidente de Fedecámaras en Monagas, indicó que el comercio informal ha escalado notablemente en los últimos años. Por su parte, el comercio formal se mantiene en 18%.

Frías explicó que el crecimiento de la economía informal trae como consecuencia que no se generen beneficios tributarios para el municipio, ni tampoco pagos legales. Expresó que los gobernantes deben instrumentar políticas que garanticen salarios dignos y trabajos formales.

«La informalidad lo que genera es evasión de impuestos y esto representa una total desinversión en el estado y a la larga generará que los servicios públicos desmejoren más. El gobierno no ha aplicado medidas asertivas para incentivar el desarrollo de la economía formal», puntualizó.

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