Viejo convenio de casas uruguayas no garantizó vida digna a habitantes de Moscú II

Las viviendas del proyecto de “casas uruguayas” que llegaron al sector Moscú II, en San Félix, estado Bolívar, hoy reflejan desidia gubernamental al no garantizar condiciones dignas de vida.

Bolívar. En el sector Moscú II, en San Félix, estado Bolívar, más de 300 familias sobreviven desde hace al menos 10 años sin agua potable por tuberías ni servicio regular de aseo urbano y con inseguridad. Lo que debería ser un derecho humano garantizado por el Estado se ha convertido en una lucha diaria.

A diferencia de otras comunidades cercanas, que al menos reciben agua algunas horas al día, en Moscú II los vecinos aseguran que nunca llega.

La mayoría de las viviendas en estas calles forman parte del plan habitacional conocido como “casas uruguayas”, surgido de un acuerdo de cooperación en 2006 entre Uruguay y Venezuela, durante los gobiernos de Tabaré Vázquez y Hugo Chávez.

El convenio contemplaba la exportación de más de 12.000 viviendas prefabricadas fabricadas en Uruguay. Algunas se instalaron en comunidades de Bolívar, Monagas, Anzoátegui y otros estados, pero la mayoría quedó en el camino.

Viejo convenio de casas uruguayas no garantizó vida digna a habitantes de Moscú II
Vecinos suelen llamarlas «casas de cartón» al proyecto habitacional que surgió de un convenio entre los gobiernos de Venezuela y Uruguay.

Urbanismo sin planificación

Aunque en Moscú II sí se levantó el proyecto, no aseguraron los servicios básicos que garanticen condiciones de vida digna.

“Tenemos derecho, como cualquier otra comunidad, a recibir agua. No es justo que estemos excluidos. Aquí el problema comenzó cuando hicieron un proyecto de distribución que favoreció a la comunidad vecina, La Victoria. Allí se retiene agua que debería llegarnos a nosotros”,

dijo un habitante del sector.

Para abastecerse, las familias dependen de camiones cisterna, mientras un tambor de agua no les alcanza ni para un día. Esta situación los expone a enfermedades gastrointestinales y problemas de higiene.

Marlene Maestre, vecina desde hace casi 30 años de la zona y una de las beneficiarias de estas casas, reiteró que la exigencia de los habitantes es que todos tengan la posibilidad de contar con el servicio de manera regular.

“Exigimos que todos podamos recibir agua de forma constante. Es un derecho, no un favor”.

Viejo convenio de casas uruguayas no garantizó vida digna a habitantes de Moscú II
Más allá de unas casas sin un estructura fuerte, residentes del sector Moscú II no cuentan con servicios básicos

Botadero de basura

A esto se suma otro problema. En la intersección de las calles Giraldos y José Antonio Páez persiste un botadero improvisado de basura, en un terreno que anteriormente era de tránsito vehicular.

“El aseo pasa cuando quiere. Esta parte se convirtió en el basurero de Moscú y además comunidades vecinas también vienen a botar su basura aquí”,

explicó Jesús Guzmán, residente del sector.

Las “casas uruguayas”, que en su momento representaban una esperanza habitacional, hoy son un reflejo del abandono y la desidia, donde no se garantizan los servicios básicos.

Cientos de familias aún esperan por la atención gubernamental que les garntice servicios básicos

Del convenio bilateral solo quedan deudas de condiciones de vida digna. Otras urbanizaciones en Ciudad Guayana, donde en 2012 se entregaron “casas uruguayas”, sobreviven al deterioro de sus estructuras. Es un problema que, según los residentes, persiste desde su entrega.

En el sector Parque Canaima, de 42 casas planificadas, solo se entregaron seis, porque el resto del material se dañó. Las viviendas faltantes se construyeron mediante el Instituto de Vivienda, Obras y Servicios (Inviobras). Las del proyecto con Uruguay debieron sustituirse, pero no se hizo. Hoy, incluso, algunos vecinos las llaman “las casas de cartón”.

(*) La información de esta nota incluye aportes de fuentes que solicitaron anonimato por motivos de seguridad. Crónica Uno garantiza la protección de su identidad.

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