Analistas indicaron que la situación económica y el rechazo a los liderazgos tradicionales favorecen el surgimiento de un “candidato no convencional”.

Caracas. El comediante Jimmy Morales en Guatemala o los empresarios Mauricio Macri en Argetina, Pedro Pablo Kuczynski en Perú y Donald Trump en Estados Unidos. Aunque con particularidades que los distinguen, la llegada de estos “outsiders” al poder —candidatos que vienen de una esfera distinta a la de la contienda política— tiene varios elementos en común que están presentes en la Venezuela de 2018: una crisis económica —cuya intensidad varía según el país— combinada con un alto desprestigio de los líderes y partidos tradicionales y el incremento entre los votantes del apoyo a una “salida mágica”, fuera de los esquemas burocráticos de la clase política tradicional.

Esas condiciones antipolíticas —como las llaman los académicos— se manifestaron con claridad en el país hace 20 años y su efecto más palpable fue la elección de Hugo Chávez como presidente de la República. Ahora son diversos los analistas que sostienen que, nuevamente, la crisis esconómica y política venezolana están creando el ambiente propicio para el surgimiento de un nuevo “candidato no convencional” en los comicios presidenciales pautados para 2018. “El ambiente está ahí, la gente busca un salvador”, indicó el director de la encuestadora Delphos, Félix Seijas.

El experto en opinión pública expresó que estudios de esa empresa, del mes de noviembre, señalan que la mitad de los electores opositores y los que no están “alineados” con el Gobierno o la oposición, sostienen que no votarán a menos de que se modifque la composición del Consejo Nacional Electoral (CNE) mientras que un porcentaje similar confía más en una salida distinta a la del voto, como una intervención militar internacional en el país. Entre los opositores la desilusión está creciendo, lo que es un desactivador social importante, explicó Seijas.

Lee también
Gobierno afina y amplía mecanismos de control social con vista a las presidenciales (I)

Con este análisis coincidió el politólogo Piero Trepiccione. No ha habido otro momento tan propicio para la aparición de un outsider, más allá de 1997 o 1998. Hay una situación hiperinflacionaria y una crisis económica que cuestiona el liderazgo de la jefatura del Estado y de quien conduce las políticas publicas. Nicolás Maduro tiene un rechazo de 65 % y 70 %, hay necesidad, del lado oficialista, de reoxigenación del liderazgo.

El experto añade que el desprestigio también salpica a los líderes de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) quienes recientemente admitieron haber cometido diversos errores en el diseño de su estrategia frente al Gobierno. Tienes una MUD —que fue el ensayo opositor más exitoso— que implosionó y hoy es una especie de torneo de egos. Esto ha causado un rechazo total de la sociedad venezolana, especialmente del lado opositor.

Un “outsider” unitario

Esta realidad lleva a que analistas, y hasta integrantes de la MUD, recomienden a la alianza la escogencia de un abanderado “no convencional” que pueda aglutinar el descontento popular que se refleja en los estudios de opinión. Juan Mijares, asesor de la MUD, opinó que este tipo de liderazgo es el que pudiera darle mejores resultados a la oposición. “No estamos en un escenario normal y se requiere una candidatura que represente a la más amplia unión de los venezolanos”, argumentó durante un foro organizado por la empresa de análisis y estrategia Ratio UCAB.

El director del Centro de Estudios Políticos de la Universidad Católica Andrés Bello (CEP-UCAB) Benigno Alarcón, acota que esa organización no ha realizado un estudio exhaustivo sobre el tema. Sin embargo, sí dio su opinión sobre la posibilidad.

Hay cuestionamientos a la credibilidad de las figuras tradicionales, lo hemos visto del lado de la oposición y con la división entre sus electores. Recomponer, en base a esos mismo actores, es muy complicado, es mejor alguien que esté fuera del conflicto para lograr unificar a la población.

Trepiccione también consideró que este es el tipo de candidato que más le conviene a la MUD para tratar de conquistar a los electores que no se identifican con la coalición, aunque no dejó de señalar que esta clase de liderazgos pueden derivar en situaciones similares a las vividas por el país tras la elección de Chávez.

Es un gran riesgo que se corre. Tienes a una sociedad venezolana desarticulada, con unas organizaciones intermedias con bajo nivel de articulación y de conexión. El rentismo petrolero, más otros elementos de la sociedad, han configuardo la necesidad de un mesías. Puede surgir alguien que reúna un gran consenso hacia la democratización y reinstitucionalización del país y que adopte posiciones autoritarias y antidemocráticas, aprovechando ese apoyo popular, es un riesgo latente.

Por esta razón, Mijares indicó que una figura de este tipo debe ser “promovida conjuntamente con la adopción de un compromiso estartégico de reconstrucción y estabilización de la auténtica democracia en Venezuela junto con un programa mínimo de Gobierno a través de un consenso entre partidos y organizaciones diversas”.

Lee también
Opositores protestaron contra “masacre de El Junquito” y prometieron más “calle”

Para el asesor de la alianza, este compromiso con el abanderado unitario debe incluir límites claros a su poder, como el recorte del periodo de Gobierno y la eliminación de la reelección indefinida, mientras que su campaña debe estar dirigida a los sectores más afectados por la crisis económica. “El discurso debe ser distinto al tradicional, tal que pueda levantar las esperanzas de la mayoría”.

Trepiccione consideró que las primarias no son el mejor método para la escogencia de este tipo de liderazgos y que la designación por consenso de una figura no tradicional sería un mensaje a la población sobre la necesidad de alcanzar una “unidad nacional”, que vaya más de los partidos de la MUD.

Es importante que el liderazgo opositor deponga los egos personalistas y construya un liderazgo colectivo. Me parece que en esto la figura del consenso es fundamental, pero debe ser sincero, no tras bastidores y entre gallos y medianoche. Debe ser producto de una consulta con todos los sectores para reunir las mejores opiniones y designar un candidato de consenso, expresó.

Foto referencial: Cristian Hernández



Participa en la conversación