Pese a los reclamos por cambios en la fecha, está previsto que este 10 de julio se celebren las elecciones estudiantiles en la Universidad Central de Venezuela (UCV). Rosa Cunucuba, actual vicepresidenta de la Federación de Centros Universitarios, busca el ascenso a la presidencia de esta instancia estudiantil.
Caracas. Rosa Cunucuba no es una desconocida para los venezolanos. Tiene 23 años, estudia Derecho en la Universidad Central de Venezuela (UCV), la principal universidad pública del país, y desde hace un año ha alzado la voz en defensa de la democracia y la autonomía universitaria, un principio que garantiza la capacidad de las universidades para tomar decisiones académicas y administrativas sin injerencias externas.
Ahora aspira a dar un paso más: pasar de la vicepresidencia a la presidencia de la Federación de Centros Universitarios (FCU-UCV), la instancia de representación estudiantil de la universidad.
“Unificar voces desde la UCV para ayudar al resto de las universidades” es la premisa con la que promueve su candidatura respaldada por la plancha “Elecciones Libres”, uno de los grupos que compiten por la dirección estudiantil de la institución.
Con ella busca conquistar el voto estudiantil el 10 de julio próximo, en unos comicios marcados por la confrontación y los constantes “toma y dame”, en medio de desacuerdos públicos entre dirigentes y organizaciones estudiantiles.
“Sé que el clima electoral ha estado complejo, pero creo que todo inicia por dar un paso hacía atrás y hacer una reflexión. No vamos a descalificar al otro, no vamos a señalarnos entre nosotros porque la universidad y el país se merece más que eso”, dijo a Crónica Uno la estudiante, tras varias declaraciones altisonantes que se han convertido en la carta de presentación de esta campaña electoral universitaria.
No obstante, prefiere destacar los momentos en los que distintos grupos políticos dentro de la casa de estudios han tenido que unirse para combatir injusticias o defender la autonomía de la primera universidad del país.

“Quienes nos han acompañado desde el día número uno saben perfectamente que nuestro trabajo ha sido transparente. Y no podemos permitir que se ponga en tela de juicio todo lo que hemos hecho como equipo”, insistió.
En esta entrevista se expone su visión como estudiante y como venezolana:
Haciendo una autoevaluación, ¿cuál crees que fue la falla de la dirigencia de la FCU saliente, de la cual formas parte?
—Yo creo que más allá de fallar, quizás nos hizo falta unirnos un poco más para poder ser más contestatarios frente a lo que necesitaba la universidad. Nosotros siempre estuvimos presentes, es importante resaltarlo, solo que yo siento que cada uno intentó sumar esfuerzos desde su espacio. Si nos hubiésemos unido para poder generar un esfuerzo mayor, para genuinamente responder de forma más efectiva las necesidades, hubiese sido distinto.
Sobre esa diferencia tan marcada que tienes ahora con tu llave en la dirección de la FCU, ¿crees que se pudo haber saldado de otra manera? ¿Lo hubieras resuelto distinto o simplemente se distanciaron por visiones políticas?
—La dinámica interna y el ambiente electoral que se está moviendo ahorita en la universidad, digamos que nos llevó quizás a tomar tanto palabras como acciones muy frontales.
Miguel Ángel y yo llevamos un tiempo trabajando en agendas distintas, y no quiero que se malinterprete, sino que cada uno suma a la misma causa desde su espacio. Esto lleva pasando desde hace un tiempito. Yo dije lo que dije en su momento; me preguntaron estos días si me retractaba y dije que no, porque uno no se retracta sobre lo que dice, pero sí te puedo decir que evidentemente existen visiones distintas. Pero está bien, porque ese es el mismo ejercicio de la democracia.
Lo que yo sí digo es que nosotros, de este lado del equipo, estamos manteniendo que indiferentemente de lo que pase, sea cual sea la plancha que gane, vamos a trabajar juntos en gestión, porque así funciona la federación.

Hablemos de lo positivo. ¿Qué crees que fue lo más destacable del trabajo que hicieron, juntos y por separado?
—Como lo dije temprano, tengo muchas cosas que agradecer eternamente a la universidad. Nuestra labor va a ir más allá: el día de mañana, cuando nos graduemos, yo sé que todos vamos a intentar aportar lo mayor que podamos a esta casa de estudio. Hemos crecido muchísimo, y esto es algo que nos dio tanto la universidad, la comunidad estudiantil, como la dirigencia.
Aprendimos a los golpes, pero también a unirnos en momentos súper importantes, como cuando sacamos al director de deporte o cuando se llevaban a estudiantes detenidos de forma arbitraria. Rescato eso, es bonito y quiero que lo mantengamos.
Tu candidatura habla de una especie de continuidad en la FCU. ¿Qué le respondes a quienes critican esa continuidad, argumentando que es justo lo que los estudiantes combaten en el gobierno nacional?
—En principio, puedo entender el punto de vista de la gente, pero no es reelección: yo estoy como vicepresidente de la federación y me estoy postulando a la presidencia.
También es importante aclarar que mi candidatura nunca fue impuesta; fue decidida por miembros del equipo que se veían representados y esa fue la decisión. Hay mucha gente que dice que esto es un tema de ego, pero aclaro que no es así.
A mí me cae de paracaídas el tema de la candidatura; si revisan mi Instagram, yo estaba haciendo full activismo fuera de la universidad, porque estoy construyendo afuera. Pero yo les dije a los que me acompañan: «Si ustedes me necesitan, yo voy a estar».
Nuestro amor por la universidad siempre va a llevaros a retribuirle cosas a ella y al país.
¿Qué es lo distinto que propones esta vez? ¿Qué quieres hacer que no se hizo antes?
—Si paras a cualquier chamo en la calle, te va a decir que está cansado. Cansado de que el dinero no alcance, de tener que levantarse súper temprano o de que en el mundo laboral te exijan experiencia y no puedas estudiar y trabajar al mismo tiempo.
Nosotros buscamos brindar herramientas e incentivos reales. Una de las cosas que intenté trabajar el año pasado, pero no me salió muy bien y me gustaría continuar, es el programa de «becazo» para que de una vez salgamos del claustro de que la beca dependa del sistema Patria. La idea es un proyecto bastante grande con actividades que se desarrollarán a lo largo del año, en concordancia con la universidad.
Sobre el tema de transporte, también estamos explorando alianzas con empresas a través de la asociación de egresados, no solamente donaciones, sino alianzas con empresas.
Tenemos que volver al debate, por eso me gustaría que tuviéramos ese espacio donde debatiéramos las propuestas que tenemos para los estudiantes.

¿Cuál es la posición de ustedes ante el cambio de fecha de las elecciones, considerando que muchos estudiantes ya no estarán en la universidad?
—Evidentemente nos afecta y seguimos defendiendo la postura de exigir a las autoridades que se mantenga la fecha del 26 de junio. Ayer, tanto la otra plancha como nosotros, hicimos actividades exigiendo esto.
Es muy complicado movilizar a una escuela cuando ya los estudiantes presentaron sus finales y se van. Imagínate cuando ya saliste de tus exámenes, movilizar a los estudiantes para que vengan a participar es complejo.
Ya plantados en este escenario que parece no ser reversible, ¿qué acciones van a tomar?
—Es un tema demasiado complejo. Mientras tanto, vamos a seguir haciendo la cantidad de actividades y presión que sea necesaria para que las autoridades de verdad nos respondan.
Necesitamos una alternativa de cómo vamos a poder hacer el 10 de julio. Yo, por ejemplo, en Derecho, estoy viendo qué hago con los profesores, si pueden hacer una actividad tal día para que los estudiantes vengan. Nos ponen a todos en una posición en la cual tenemos que resolver con lo que tenemos.
Te has vuelto súper mediática, ¿crees que esto es una ventaja para tu candidatura?
—Es un reto, obviamente. Ser tan mediática tiene cosas positivas y negativas, porque eres blanco de que la gente te vigile o te descalifique. Sin embargo, yo genuinamente no me dejo afectar por eso. Ha sido positivo para la universidad.
En la última visita que hicimos a Nueva Esparta, tras hacer una rueda de prensa mediática por ver a los estudiantes viendo clase en el piso, los muchachos me escribieron días después agradeciendo porque llegaron donaciones y pupitres.
Por eso resalto la importancia de la articulación del movimiento estudiantil. Cuando los medios le dan cobertura a lo que está pasando y se hace viral, hace que se resuelva.

Se te ha visto relacionada con Vente Venezuela. ¿Qué le respondes a quienes temen que el partido meta sus manos en la universidad?
—Yo entiendo la preocupación, pero soy militante de Vente Venezuela desde 2023 y cuido muchísimo mi casa de estudio.
Los intereses que hay respecto a la universidad no están desligados a los intereses del país. Nosotros queremos tener elecciones libres donde la voluntad del venezolano sea respetada. Una cosa no está desligada de la otra; yo no voy a venir aquí a imponer intereses del partido.
Esto se trata de que todos estamos empujando hacia lo mismo, independientemente de si soy militante de Vente o si otros son de la plataforma unitaria. Es un objetivo en común que trasciende ideologías, derecha, izquierda, colores o partidos.
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