Las protestas de maestros se han extendido por todo el país. En Zulia los docentes realizarán el próximo lunes una asamblea regional para acordar nuevas acciones de calle.

Caracas. Los padres se unieron a la voz de protesta de los maestros. “Sé lo que están pasando los docentes, por eso estoy aquí”, dice Silvia Torrealba, de 68 años, abuela de dos estudiantes de la Unidad Educativa Nacional Leopoldo Aguerrevere. Por intervalos de tiempo de un minuto, unos 70 profesores de varios liceos públicos de la parroquia San Pedro cerraron la calle para sensibilizar a la comunidad.

En cada grito soltaron el reclamo por la violación de las cláusulas de la contratación colectiva, las condiciones laborales y por las fallas en la infraestructura de los planteles.

Ya son 12 días de protestas, asambleas permanentes y paros técnicos. Los maestros quieren ser escuchados por el ministro de Educación, Aristóbulo Istúriz. Pero el silencio de las autoridades permanece. Lo que sí han ganado en estos días es la solidaridad y el respaldo de muchos padres y representantes, quienes en las asambleas han dado un espaldarazo al maestro.

Desde la plaza Los Símbolos, Torrealba agradece a cada conductor por unirse con un cornetazo, una palabra de aliento o simplemente esperar en el vehículo mientras los maestros gritan consignas en medio de la calle. “Gracias, gracias”, les dice, les da la mano y los invita a leer: La responsabilidad del educador es enorme, tiene en sus manos el desarrollo de un país.

Fotos: Carmen Victoria Inojosa

Torrealba cuenta que los representantes que no asisten a buscar las boletas, a las reuniones, ahora que los maestros están en protesta, se han dado cuenta de la falta que hacen.

Elirma Aponte es otra mamá de la Escuela Especial Modelo del Sur. Su hijo es autista y dice que tiene mucho que agradecer a sus maestras:

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De ellas recibe de verdad todo el amor, no solo la educación. Estoy aquí porque a pesar de que mi hijo no tolera el ruido, vine a apoyar porque la vocación que tienen con estos niños es extraordinaria.

Padres de los liceos Luis Urbaneja Achelpolh y Humberto Parodi Alister también se unieron a la actividad que los maestros llamaron “una trancadita por la educación”. Elsy Villalobos, del liceo Leopoldo Aguerrevere, además de apoyar a los docentes, reclamó que el Ministerio de Educación prometió el comedor para el plantel y a la fecha no han cumplido.

El Ministerio de Educación desconoce el tabulador salarial y las cláusulas de primas, bonos, aumentos salariales establecidos en la segunda convención colectiva. Desde agosto de 2018, tras la reconversión monetaria, por ejemplo, el docente VI pasó de percibir 12,57 salarios mínimos a 1,48. “Exigimos al ministro Aristóbulo que cumpla con su función de respetar la convención colectiva. Estamos reclamando por el derecho a la educación. Las escuelas se están cayendo”, dijo Karina Molina.

Según la Coalición Nacional Sindical del Magisterio, en cada escuela faltan por lo menos tres maestros. La diáspora, que han calificado como “inédita”, ha dejado fuera de las aulas a unos 60.000 docentes.

Las amenazas continúan

Griselda Sánchez, secretaria de contratación colectiva y de reclamos del Sindicato Venezolano de Maestros, denunció que la persecución a los docentes que se mantienen en protesta continúa.

Han enviado a las escuelas a la Policía Nacional Bolivariana y a la Guardia Nacional, tenemos el caso de la Unidad Educativa Nacional Isaura Correa en la parroquia Macarao donde sucedió, dijo.

En la escuela Claudio Feliciano, según Sánchez, los maestros fueron amedrentados por grupos de la Chamba Juvenil: “Les decían que los iban a destituir de sus cargos”.

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Maestros zulianos: “La educación agoniza en su lecho de muerte”

Al menos 200 docentes de las escuelas de la zona oeste de Maracaibo tomaron la mañana de este viernes la Curva de Molina como medida de protesta en exigencia de un salario “digno”.

Para las maestra Nancy Ortega, la educación ha llegado a tal punto que ni los niños ni los maestros estamos comiendo, da dolor en lo que nos hemos convertido. Vamos no solo sin comer, sino sin zapatos o con el uniforme roto. La educación está agonizando en su lecho de muerte, nos falta poco para morir.

Foto: Mariela Nava

En cuanto a las declaraciones emitidas por el titular del Ministerio de Educación, donde refiere que tanto obreros como docentes deberían devengar un mismo sueldo, Rigoberto Nava, docente, refirió que no están de acuerdo: “Para eso existe la carrera administrativa, para eso los docentes nos esforzamos estudiando y reconocemos la labor del obrero, porque es un trabajo de admirar, solo que el salario de nosotros debe estar por encima, evidentemente”.

Para el próximo lunes los maestros tienen previsto realizar una asamblea regional para acordar nuevos lineamientos y decidir si continuarán en las calles manifestando para exigir mejoras para su gremio, destacando que no gozan de un seguro médico ni funerario, por lo que en momentos de emergencia no tienen cómo resolver.


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