Psiquiatras alertan que los diagnósticos de depresiones en el país van en ascenso

La Sociedad Venezolana de Psiquiatría denuncia que la escasez de fármacos para tratar enfermedades mentales asciende a 85 %, mientras que cada vez hay menos camas para atender a quienes necesitan estar internados.

Caracas. La crisis económica y social está derivando en depresiones y cuadros de ansiedad que se diagnostican diariamente en los consultorios de los psiquiatras en el país, pero la escasez de medicamentos limita a los médicos para que los venezolanos no pierdan su productividad en medio del trance político.

Hoy, en el Día de la Enfermedad Mental, el presidente de la Sociedad Venezolana de Psiquiatría, Wadalberto Rodríguez, explica que cada vez hay menos camas en centros de salud mental para atender recaídas y la escasez de medicamentos para tratar estas enfermedades ronda 85 %.

De 20 principios activos para abordar las depresiones, hoy solo hay a la disposición dos fármacos de forma intermitente; de 10 ansiolíticos solo están trabajando con uno solo; de ocho antipsicóticos para estabilizar a personas con bipolaridad o esquizofrenia, puedan usar dos de forma alternada dependiendo de la disposición en el mercado y solo hay un tipo de estabilizador del ánimo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) precisa que alrededor de 800.000 personas mueren cada año por suicidio y es la segunda causa principal de fallecimiento de las personas entre los 15 y 29 años de edad. 75 % de todos los suicidios se produce en países de ingresos bajos y medianos. Por esta razón, la OMS estableció un Plan de Acción para la Salud Mental en 2013, donde se exige prevenir el suicidio y abordar las depresiones.

“Las personas con trastornos mentales presentan tasas desproporcionadamente elevadas de discapacidad y mortalidad. Así, por ejemplo, las personas con depresión mayor o esquizofrenia tienen una probabilidad de muerte prematura de un 40 % a 60 % mayor que la población general, debido a los problemas de salud física, que a menudo no son atendidos (por ejemplo, cánceres, enfermedades cardiovasculares, diabetes e infección por VIH), y al suicidio. A nivel mundial, el suicidio es la segunda causa más frecuente de muerte en los jóvenes”, explica la OMS en su plan de acción.

En Venezuela no se publican cifras desde 2012 sobre estas muertes. Sin embargo, aunque no haya data, la carencia de fármacos en el país deja latente la posibilidad de muertes prematuras por la falta de tratamientos para evitar crisis en personas con enfermedades mentales.

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El psiquiatra, Robert Lespinasse, también certifica que los cuadros depresivos están llenando su consulta. Denuncia que además de la falta de medicamento para evitar que las familias y los pacientes corran peligro, se suma la ausencia de reactivos para evaluar mensualmente la toxicidad del medicamento Litio en personas con bipolaridad. Este medicamento puede ocasionar problemas motores en los pacientes si se exceden las dosis.

Lespinasse agrega que los medicamentos que se entregan en Sefar ­­­—ente adscrito al Ministerio para la Salud para estabilizar el ánimo o anticonvulsivantes son de la India e Irán y no tienen permisos sanitarios.

“La escasez de estos medicamentos ocasiona que se viole el principio de confidencialidad de estos pacientes. En las farmacias les piden informes médicos para verificar que sí necesitan el medicamento, pero esto los somete al escarnio público”, explica Lespinasse.

Pocos cupos

Las camas en psiquiátricos también se han ido reduciendo. El Instituto Venezolano de Seguros Sociales (IVSS) lleva al menos 3 meses con los ingresos a psiquiátricos paralizados en las 24 casas de reposo con las que tiene convenio.

En estos momentos mantienen a 2.235 pacientes psiquiátricos internados. Mientras que los hospitales de Caracas, como El Peñón, bajó sus cupos de 130 camas a cuatro y en el Hospital Lídice la unidad de hombres tuvo una caída de 23 a 17 camas por falta de colchones.

Foto referencial: Cheché Díaz


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