Después de más de 35 días en aislamiento, los 82 venezolanos retornados que siguen refugiados en el Complejo Educativo Agustín Codazzi en San Fernando de Apure, entre ellos 18 aragüeños, insisten en que son mal atendidos y niegan que todos hayan resultado positivos con COVID-19, tal y como lo aseguró la mandataria municipal.

Maracay. Comida en mal estado o cruda, agua sucia para tomar, colchonetas viejas para dormir en el piso son algunas de las calamidades que un grupo de venezolanos, entre ellos 18 aragüeños, que retornaron al país en junio pasado, siguen padeciendo dentro del Complejo Educativo Agustín Codazzi del estado Apure, mientras cumplen el período de aislamiento impuesto por las autoridades como medida de prevención ante la COVID-19.

Son aproximadamente 82 venezolanos de diferentes regiones del país, tales como Trujillo, Mérida, Nueva Esparta, Lara, Yaracuy, Portuguesa, Vargas, Caracas, Táchira y Aragua.

De esta última entidad, se encuentran 18 personas, seis las cuales son del municipio Mariño.

El profesor Efrén Rodríguez, ex alcalde de Turmero, refirió que –al igual que el resto– temen represalias de las autoridades policiales y civiles del estado, si continúan denunciando, a través del envío de fotos y videos a los medios de comunicación, las condiciones inhumanas en las que han permanecido desde el 23 de junio.

18 aragueños
En condiciones inhumanas mantienen a los retornados. Foto: Cortesía

Los tienen amenazados de dejarlos un mes más si hablan o denuncian el trato cruel que están recibiendo, al punto que hace pocos días la policía regional intentó repeler a la fuerza una protesta, sin importar que en el grupo hay muchos niños, contó, desde Colombia, un familiar directo de uno de los refugiados y que pide la reserva de identidad por seguridad.

A principios de julio, corresponsales en la zona reportaban una protesta de los refugiados, que duró dos días y culminó con el derribo de dos portones de la institución y en la huida, y posterior reingreso por parte de los cuerpos de seguridad, de dos venezolanos.

Lee también
Fe y Alegría hizo un milagro y logró llegar a 81% de sus estudiantes en el confinamiento 

En esa oportunidad, la alcaldesa de San Fernando, Ofelia Padrón, aseguró que se les brindaba la atención alimentaria y sanitaria que requerían y aclaró que es la Dirección de Salud de Apure la institución que determinará el alta médica y el momento del retorno a sus hogares.

Sin embargo, después de más de 35 días en el refugio, los venezolanos retornados, incluyendo los 18 aragüeños, insisten en que no los atienden debidamente y que es falso que los 82 refugiados hayan resultado positivos con la COVID-19, tal y como lo aseguró la mandataria municipal.

18 aragueños
Los retornados niegan haber dado positivo al coronavirus. Foto:Cortesía.

En la denuncia que hacen llegar a los periodistas por medio de familiares o amigos, también destacan que en el grupo hay un ciudadano que manifiesta padecer de cáncer de piel sin que, a la fecha, haya recibido atención médica ni tratamiento.

La gente está permanentemente supervisada por las autoridades para saber desde qué teléfonos se envían las fotos que reflejan la situación que se vive en el refugio, explicó otro familiar, quien dice que algunos logran mandar fotos y videos a conocidos en Colombia y luego deben borrar todos los archivos de sus teléfonos.


Participa en la conversación