Cientos de madres de pacientes crónicos de todo el país encuentran apoyo en la Casa Ronald McDonald, que ofrece alojamiento y comidas a familias que viajan a Caracas por salud.
Caracas. Desde hace tres meses, la vida de Yanirth González cambió manera inesperada. Su mudanza a Caracas no fue solo un cambio de dirección, sino un acto desesperado por encontrar la atención médica que su hija, María Auxiliadora, necesita.
La joven de 17 años padece parálisis cerebral y su condición requiere cerca de tres operaciones complejas. En Barinas, su hogar, la falta de tecnología y la infraestructura deficiente en los hospitales hicieron que la decisión de trasladarse a la capital se volviera inevitable.
Yanirth contó que viajó a Caracas con mucha tristeza porque dejó a sus otros dos hijos en Barinas. Sin embargo, siente esperanza porque es la oportunidad que tiene para que su hija tenga una mejor vida.

“La separación del núcleo familiar ha sido muy traumática porque yo tengo dos niños más que son adolescentes e irnos lejos de ellos, nos pega muchísimos. Somos una familia unida y al separarnos nos da mucha tristeza”, indicó Yanirth.
Detalló que al llegar a Caracas, se encontraron con la realidad de una ciudad que también tiene falta de personal médico, escasez de medicamentos y costos elevados de transporte.
Según el informe del Centro de Investigaciones Populares Alejandro Moreno, publicado en 2023, Caracas es el destino más común para quienes deciden migrar dentro de Venezuela, debido a que, en relación con el resto del país, tiene más estabilidad en los servicios de salud.
Los primeros días en la capital fueron complicados. Yanirth y su hija encontraron refugio en una fundación que alberga a familias en situaciones similares. “En la fundación logramos conseguir alojamiento y comida por el tiempo que dura el tratamiento de María Auxiliadora”.

La esperanza de una nueva vida
La operación de María Auxiliadora era necesaria para que la joven accediera a la oportunidad de moverse con mayor autonomía.
No obstante, el costo de la intervención y los tratamientos posteriores han representado un desafío económico inmenso para la familia. “La operación tuvo un costo de 6.070 dólares en el Hospital San Juan de Dios. Además, se le suma los pañales y pasajes para nuestros traslados”, destacó
Yanirth hizo un sacrificio económico inmenso. Trabajó largas jornadas en la elaboración de dulces y vendió parte de su maquinaria de repostería para reunir los fondos necesarios.

“También vendí parte de mis maquinarias que utilizaba para la repostería para poder juntar la cantidad de dinero y familiares que nos ayudaron a completar”, sostuvo.
Un mes en Caracas en búsqueda de salud
La casa de Norielis Aguirre se encuentra en Maracaibo, estado Zulia, pero desde hace dos meses reside en la fundación Casa Ronald McDonald, en Valle Arriba. Su estancia en la ciudad se debe a la búsqueda de atención médica para su hija, Angelis Torres, a la que no pudo acceder en su estado de origen.
Angelis, una niña de ocho años, padece distrofia motora espástica desde su nacimiento. Norielis mencionó que su hija será sometida a su cuarta operación en el Hospital Ortopédico Infantil y que ya llevan un mes en Caracas.

“La operación cuesta 4000 dólares y necesita otros estudios más para determinar cuántas operaciones les falta. En esta oportunidad la operación será pagada por una alcaldía ”.
Sin embargo, añadió que ha tenido que organizar bingos, rifas y sorteos a través de redes sociales para cubrir los gastos de traslados, medicinas e insumos médicos.
Norielis, quien es licenciada en educación, comentó que no ejerce su profesión debido a los bajos salarios que reciben los docentes en Venezuela. “Gano más vendiendo café y dulces que como maestra, y mi hija necesita una cuidadora todos los días”.

Población de la Casa Ronald McDonald.
Keltze Azpirichaga, gerente general de la Asociación Civil Infantil Ronald McDonald, afirmó que ayudar a un niño a superar una enfermedad genera una carga emocional significativa para la familia, especialmente cuando los padres enfrentan presiones económicas al tener que viajar de una ciudad a otra para que sus hijos reciban la atención médica necesaria.
La Asociación Civil Casa Ronald McDonald, ubicada en Baruta, Caracas, ofrece hospedaje gratuito y alimentación a las familias que se trasladan a la ciudad por motivos de salud de sus hijos. Colaboran estrechamente con hospitales como San Juan de Dios, Militar, Domingo Luciani, Miguel Pérez Carreño y Operación Sonrisa.
Azpirichaga indicó que actualmente hay 24 familias residen en la casa, la mayoría de las cuales tiene a pacientes oncológicos o con discapacidad motora. “En este momento, contamos con una larga lista de espera de personas que necesitan venir a Caracas para recibir servicios médicos”.




Apoyo psicosocial por voluntariado
Aspirichaga destacó que la Casa Ronald McDonald colabora estrechamente con diversas organizaciones no gubernamentales, como PrepaFamilia y Cepia, entre otras, que ofrecen apoyo psicológico y educativo a las familias en el lugar.
“Hacemos actualizaciones curriculares con los niños. Les brindamos asesoría educacional para tratar de nivelarlos el tiempo que estén aquí en comparación a un año escolar y que su reintegración al colegio sea más fácil y menos traumática”.
Además, subrayó que tanto las madres como los niños, niñas y adolescentes reciben apoyo psicológico para aprender a sobrellevar y aceptar su diagnóstico de la mejor manera posible.

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