Julio Díaz, dirigente comunitario del 23 de Enero, aseguró que estos grupos tomaron muchos comercios de la zona. “Les dicen cuándo abrir y qué vender”.

Caracas. La llegada de Hugo Chávez al poder marcó un antes y un después en la vida de Julio César Díaz. Luego de la llegada de la revolución bolivariana este comerciante del 23 de Enero, de 64 años de edad, decidió inscribirse en Primero Justicia (PJ) para impulsar una alternativa política en su parroquia. “Yo escuchaba el programa de Julio Borges por la radio y visité su oficina en varias oportunidades y lo pude conocer. Yo quería participar y veía las marchas y me entusiasmé, me dije que tenía que hacer algo por el futuro de mis hijos y mis nietos”, indicó.

Para Díaz lo que más afecta la vida cotidiana de los ciudadanos en el 23 de Enero es el control de los llamados “colectivos” que respaldan al Gobierno y que, de muchas manera, son la autoridad de la zona. “La libertad de acción y expresión están muy limitadas aquí. En muchas zonas la gente no da un paso sin el permiso de los colectivos”, señaló.

El líder comunitario relató que estos grupos incluso limitan el acceso a funcionarios de seguridad del Estado, que no pueden entrar en el perímetro sin su permiso, limitan el acceso a la prensa y hasta controlan el flujo de la comida en muchos casos. “La mayoría de los comercios fueron tomados por colectivos que dicen cuándo abren y lo que tienen que vender”.

Inseguridad

Díaz también considera que la presencia de estos grupos armados genera inseguridad en la zona. “A veces hay conflictos de colectivos en la parroquia cuando quienes los dirigen tienen sus rencillas personales por la zona, y a veces hasta por asuntos de distribución de drogas y esas cosas. Entonces se caen a plomo a cualquier hora”.

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Señaló que, al igual que en otros lado de Caracas, se vive una gran escasez de comida pues no llegan suficientes bolsas de comidas para todos los habitantes. También rechazó los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap) creados por el Gobierno, que tiene funciones de vigilancia sobre la comunidad. “Es como el regreso de los Círculos Bolivarianos que perseguían a la gente. Tú eras un escuálido y ellos te acusaban, y venían en pandilla a poner orden”, señaló.

A su juicio es necesario que el Gobierno inicie un desarme de estas agrupaciones y retome el control de la zona. “Estos grupos, que empezaron como grupos culturales, de talleres de danza y canto, deberían volver a sus raíces. Hoy son un brazo armado del Gobierno, una autodefensa que tienen acá. Hay altos funcionarios del Gobierno que los respaldan, es necesario un cambio de Gobierno y de sistema para vivir mejor”, señaló.

Pidió a los líderes de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) que mantengan su lucha porque se realice un referendo revocatorio pues, a su juicio, los sectores más humildes son a los que más les urge que cambien las cosas en Venezuela. “La única forma de darle la libertad que necesita el 23 de enero es cambiar a las autoridades. Las leyes no se cumplen”.

Foto: Cristian Hernández


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