Oswaldo recibió dos tiros en su camioneta en la calle Zuloaga, Los Rosales. Testigos vieron a una pareja bajarse del vehículo después de los plomazos

Yohana Marra/@yohanamarra

Caracas. La mamá de Oswaldo Sanz, de 51 años, se preocupó cuando el lunes fue a llevarle la comida y todavía estaba el plato lleno del domingo. Comenzó a llamarlo a su celular sin respuestas, hasta que 15 minutos después se comunicó con ella un funcionario del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc). Lo habían matado.

De acuerdo con testigos la víctima iba a bordo de su camioneta Blazer dorada por la calle Zuloaga de Los Rosales, forcejeando con un hombre y una mujer. Escucharon un tiro, pillaron que el vehículo se estrelló y se bajó la dama vestida de blanco.

Una segunda detonación se oyó segundos después y vieron a un moreno con ropa azul salir del vehículo. El cadáver de Oswaldo quedó en el asiento del piloto el domingo a las 3:00 pm.

Jenny y Nelson Ramos, sus sobrinos, contaron que era profesor de Educación Física en la Academia Militar y en sus tiempos libres usaba su camioneta para hacer carreritas.

Desconocen cómo fue sometido, pero no descartan que haya subido a la pareja para llevarlos a algún lugar.

Oswaldo además de dar clases en Fuerte Tiuna estaba a punto de graduarse de abogado en la Universidad Bolivariana de Venezuela y tocaba el trombón en una banda de salsa. Vivía en el barrio El Carmen de La Vega.

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