Patricia Valenzuela, expresidenta de la Sociedad Venezolana de Infectología, explicó que la vacuna contra la influenza no se encuentra disponible en los ambulatorios ni hospitales de Venezuela. Mientras que de Huníades Urbina Medina, médico pediatra intensivista, recordó que el Programa Ampliado de Inmunizaciones presenta fallas en su ejecución.
Caracas. Pese a que en las últimas semanas Venezuela registra un incremento en la circulación de virus respiratorios, entre ellos la influenza, la vacuna para prevenir este virus no está disponible actualmente en la red hospitalaria ni en los ambulatorios del país, de acuerdo con especialistas consultados.
La vacunación contra la influenza debe ser anual, según lo establece la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta normativa se dio a partir de la pandemia de 2009-2010, cuando establecieron que la inmunización es desde los seis meses de edad, con prioridad para niños, niñas, personas de la tercera edad y pacientes con enfermedades cardiacas.
Patricia Valenzuela, médico infectóloga y expresidenta de la Sociedad Venezolana de Infectología (SVI), explicó que esta vacuna no se encuentra disponible en los ambulatorios ni hospitales de Venezuela, una ausencia que incide en que las tasas de cobertura se mantengan por debajo de lo establecido por la OPS.
”Los niños que se vacunan por primera vez requieren dos aplicaciones: una inicial y un refuerzo a las ocho semanas. Al no estar disponible en el sector público, esto es una traba para que los niños se inmunicen contra la influenza. Existe la posibilidad de que tengamos una cantidad de niños que no tengan esta protección”.

Virus respiratorios
Valenzuela indicó que la aplicación debe iniciarse cada año en septiembre, momento en que comienza la temporada de influenza en el hemisferio norte. Aunque los organismos sanitarios ubican a Venezuela en la región andina, el país tiene influencia directa de los patrones del hemisferio norte y del Caribe, lo que condiciona la circulación simultánea de los virus respiratorios.
En un trabajo anterior para Crónica Uno la doctora Valenzuela explicó que el último trimestre de 2026 está marcado por calor y lluvias frecuentes, factores que inciden en la transmisión de infecciones respiratorias como influenza, SARS-CoV-2 y el virus sincitial respiratorio (VSR).
La temporada de influenza estacional transcurre entre septiembre y marzo, o abril de 2027, un período asociado con las condiciones meteorológicas de la segunda mitad del año.
De acuerdo con el Boletín Epidemiológico de la semana 38 del Ministerio para la Salud, correspondiente del 20 al 26 de septiembre de 2026, el sistema público registró 46.145 consultas por infecciones respiratorias agudas (IRA), lo que representó un incremento de 3,61 % con respecto a la semana previa.
Esquema incompleto
El déficit con las dosis vacunacional contra la influenza forma parte de la intermitencia que presenta el Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) en el país, lo que mantiene a la población pediátrica expuesta a enfermedades prevenibles. Quienes requieren dosis contra el neumococo o la difteria deben recurrir a centros privados por la falta de suministro en los hospitales públicos.
El 29 de mayo pasado las autoridades del Ministerio de Salud confirmaron que la escasez afectaba vacunas obligatorias para niños, niñas y adolescentes como la BCG, pentavalente, toxoide tetánico-diftérico y la trivalente viral (SRP).
Siete meses después de ese reconocimiento, el viceministro de Redes de Salud Colectiva, Gregorio Sánchez, afirmó que el país dispone de una red de 3000 puntos de vacunación en las 593 Áreas de Salud Integral Comunitaria (ASIC), dotados con refrigeradores, paneles solares y cámaras frigoríficas en las 24 entidades federales para proteger la cadena de frío y cubrir 11 enfermedades con ocho vacunas.

Los datos contrastan con las declaraciones de Huníades Urbina Medina, médico pediatra intensivista e individuo de número de la Academia Nacional de Medicina, quien explicó que el Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) presenta fallas en su ejecución, como ausencias actuales en la dosis contra la influenza estacional.
”Es el virus que está circulando, de acuerdo con los reportes de las clínicas privadas, porque en los hospitales no hay reactivos para el diagnóstico serológico. Esa vacuna no está disponible en la gran mayoría de los ambulatorios ni en los CDI”.
Edad cero en niños
Según Urbina la Organización Panamericana de la Salud (OPS) muestra una brecha nacional porque mientras los países con coberturas óptimas aparecen en verde, Venezuela figura con casi todas sus vacunas en rojo y naranja, indicadores que sitúan al país por debajo del promedio continental.
Mientras que la OMS establece que la cobertura vacunal debe alcanzar 95 % para garantizar la protección colectiva. En el territorio nacional, los registros de los especialistas consultados por Crónica Uno indican que el alcance apenas llega a 48% en menores de cinco años.

En ese renglón Venezuela figura entre los 10 países del mundo con mayor número de niños y niñas con “dosis cero”, un grupo que integra también Papúa Nueva Guinea, República Democrática del Congo e Indonesia, de acuerdo con reportes de la Unicef y la OMS.
”El término dosis cero describe a los menores de cinco años que no han recibido la primera dosis de ninguna vacuna. En el país hay entre 154.000 y 160.000 niños venezolanos en esta condición, un indicador vinculado con la desigualdad socioeconómica y el deterioro de la atención pública”,
agregó Urbina.
VPH excluido
La vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) está incluida en el esquema oficial de inmunización para adolescentes desde 2015. Pese a esa disposición no está disponible en ambulatorios y hospitales, solo se consigue en el sector privado, donde el esquema completo puede costar hasta $350.
Urbina explicó que la Academia Nacional de Medicina y la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría desarrollaron un cronograma técnico planteado junto con la OPS, dividido en tres etapas.
La primera fase buscaba estabilizar los productos del PAI, la segunda reintroducir las dosis contra neumococo y rotavirus —que tienen más de siete años sin administrarse en centros públicos— y la tercera contemplaba el ingreso formal de la vacuna contra el VPH, sin embargo esta última no se ha concretado.
“Al no conseguir vacunas como neumococo, rotavirus o VPH en el sistema público, las familias tienen que acudir a farmacias o médicos privados, que cobran las dosis en dólares. Esto amplía la inequidad porque si el salario no cubre la canasta básica, la gente no puede pagar estos productos para proteger a niños y adolescentes”.
Urbina precisó que los registros del sector asegurador indican que apenas 8 % de los venezolanos cuenta con pólizas de salud o recursos para atenderse en clínicas privadas. Y el 92 % restante depende de la red pública, que mantiene fallas operativas y escasez de insumos desde que los organismos internacionales declararon la emergencia humanitaria compleja en el país.
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