Sin ser dependientes de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) ni beneficiarse del bono que reclaman, estas mujeres se encargan de alimentar, cuidar y acompañar a quienes mantienen una vigilia desde hace más de tres semanas.

Ciudad Guayana. En poco más de tres semanas de vigilia frente a la sede de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), en Puerto Ordaz, hay al menos cuatro mujeres que son soporte para los trabajadores, jubilados y pensionados que están día y noche a la espera de una respuesta favorable sobre la exigencia de un bono sustitutivo de utilidades de $1200.

Son quienes organizan los alimentos e insumos que reciben como donación, u otros que compran de la recolecta que hacen cada mañana. Se encargan de la higiene del espacio y de la hidratación de las dos personas que hasta el 4 de noviembre seguían en huelga de hambre. 

Ninguna de ellas es dependiente de la CVG. No se beneficiarían de la aprobación del monto que se exige, por lo que su colaboración es genuina.

A Doris Escalante, una luchadora social, siempre se le ve en manifestaciones de calle por la libertad y democracia de Venezuela.

“Mi participación es como un aporte de la sociedad civil (…) esta lucha debe ser de toda Ciudad Guayana, no solamente es de un grupito. Yo toda la vida me he dedicado a las luchas sociales, el acompañamiento, porque quiero el rescate de la democracia de mi país y acompañar unas nuevas elecciones, porque estamos como estamos y tú ves todo este caos, es producto de una mala administración presidencial”.

¿Cómo se organizan?

Estar más de 20 días en vigilia también es una muestra de unidad y cohesión. Entre los mismos trabajadores colaboran con algo de dinero en efectivo: 50, 100, 200 o 500 bolívares. Otros hacen un pago móvil dentro de sus posibilidades económicas.

“Hay aportes de señoras que traen el café, una azuquita, los vasos de café, el vaso de agua, refresco; y algunos grupos políticos que también nos han donado frutas, sueros pedialíticos para la hidratación de Hugo Medina y Tomás Romero, que son los únicos que quedan en la huelga de hambre”,

detalló Doris.
Doris se destaca por ser una luchadora social. El toldo donde mantienen la vigilia se convirtió en «su casa» en las últimas tres semanas / Foto Jhoalys Siverio

A Doris la llaman “la ama de casa”, por el rol que cumple. 

“En estos momentos el toldo se transforma en nuestra casa. Hemos tenido que improvisar un mesón grande traído de diferentes casas, sillas, mesas, unas cajas donde separamos vasos, cubiertos. En otra tenemos nuestros alimentos, un reverbero, leñas que también se compran”, señaló.

La cocina a leña se hace bajo un árbol cercano a la CVG. Allí es donde finalmente cocina para la cantidad de trabajadores que acompañen la vigilia, pueden ser 30, 50 o un poco más, según el día. Hay unos que van y vienen durante la jornada.

“Una pica, la otra lava, la otra ordena y tengo que estar en todo esto. Pero esto ha sido realmente muy generoso por parte de las mujeres que aquí acompañan en el toldo, porque también tenemos unas terapeutas, un personal capacitado como las enfermeras que vienen a tomar la tensión. También tenemos a nuestro doctor Rodríguez, el jubilado de Ferrominera, que pasa revista todos los días en la mañana y en la tarde para ver a nuestros huelguistas”.

De la docencia a la lucha social

En el equipo “tras bastidores” también está Nayibeth Morales, conocida por ser removida hace unos meses de su cargo de directora en una escuela en San Félix.

Nayibeth es una docente que asumió el cuidado de quienes mantienen una huelga de hambre frente a la CVG/ Foto Jhoalys Siverio

“Estoy aquí porque yo comprendo que Venezuela es una sola y que el problema de un venezolano es el problema de toda Venezuela. Estamos aquí apoyando, sufriendo las mismas necesidades que todos estos 80.000 trabajadores. Esta lucha no es pequeña, es significativa porque es cuando se levanta la dignidad de un pueblo, independientemente que hayamos vivido mucho terror, mucha crisis, mucha opresión”, expresó.

Cuando se refiere a 80.000 trabajadores es porque, a pesar de que en la vigilia participe solo un grupo, la cifra corresponde al total estimado de la nómina de todo el holding de la CVG, quienes resultarían beneficiados.

“Aquí nosotros hacemos un frente de resiliencia, de constancia, en cooperación, porque la señora Doris y las demás chicas que nos acompañan, somos cuatro mujeres que estamos en esta batalla por 80.000 personas, apoyando al señor Hugo, al señor Tomás, no los abandonamos, no desmayamos y seguimos en pie de protesta”.

El plazo que dio la misma directiva de la CVG para dar respuesta vence este miércoles, 4 de noviembre. Y hasta esta mañana no se conocía de información al respecto.

El sábado, 31 de octubre, hubo una reunión con un grupo de representantes sindicales y el presidente de la Corporación, Héctor Silva, además de la gobernadora del estado Bolívar, Yulisbeth García. El acuerdo fue elevar la petición de los huelguistas al Ejecutivo nacional.

Lea también:

Huelga de hambre en la Corporación Venezolana de Guayana cumplió 10 días