La deserción de maestros y profesores alcanza 55 % en el estado Zulia. La mayor deficiencia de profesionales de educación está en las asignaturas de Matemática, Química y Biología. Los egresados de educación media prefieren trabajar para comer que continuar estudios universitarios.

Maracaibo. “Prefiero comer que estudiar”, así comenzó su relato Reinaldo José Castillo, un joven bachiller zuliano de apenas 16 años de edad.

“Perdí la cuenta de las veces que fui con el estómago vacío para el liceo. Ni siquiera pude pagar mi paquete de grado porque somos muy pobres. Fui a la Universidad del Zulia, porque quiero ser ingeniero, pero cuando vi que las condiciones eran iguales allá que en el liceo, todo feo, sucio y casi no dan clases, me puse a trabajar”, añadió.

Para él, las posibilidades de cumplir su sueño de hacer una carrera universitaria se desvanecen entre las necesidades más urgentes: ayudar a resolver dentro de su grupo familiar: “Llevar dinero a casa para la comida”.

Igual que “Chúo”, como es conocido el joven por sus cercanos, 15.000 jóvenes egresaron como bachilleres este año escolar 2018-2019 en el estado Zulia. De estos, se calcula que solo 10 % ingresó a la educación superior, de acuerdo con cifras del Sindicato Unitario de Magisterio del Estado Zulia (Suma); el resto cambió los cuadernos y la expectativa de una nueva etapa para “crecer de golpe”.

“Ya no soy un niño. Ahora debo ser responsable y ayudar a mis padres. Me cuesta mucho contar el dinero porque casi no vi Matemática. En el liceo no hay profesores, pero mi papá me va enseñando”, dijo el joven trigueño antes de guindarse de un tubo que sostiene el techo improvisado de una camionetica que hace viajes en la línea avenida La Limpia-Centro en Maracaibo, y que es conducida por su padre.

Gualberto Mas y Rubi, presidente del Suma, mostró su preocupación por las deficiencias con las que se están graduando los bachilleres actualmente.

El problema no está resuelto por otorgar un título. El problema que tenemos es la calidad de egresados que estamos formando (…) Los alumnos tienen en promedio de entre 11 y 13 puntos en Matemática en el ámbito regional, porque no hay profesores para esta asignatura. Los muchachos están saliendo mal preparados, señaló.

Educación en decadencia

Las fallas en la calidad de la educación en el estado petrolero de Venezuela obedecen a varios “elementos distractores de la educación”, según Mas y Rubi.

La falta de maestros y profesores, las condiciones de insalubridad en los planteles y la infraestructura, los robos, la falta de agua y de electricidad y la eliminación del Programa de Alimentación Escolar (PAE) son algunos de los problemas que contribuyen a la escasa calidad de la educación.

Para el inicio del período escolar 2019, el Zulia contaba con 35.000 docentes, actualmente la diáspora se calcula en 55 %, es decir, que apenas 18.000 profesionales de la educación se incorporaron a sus lugares de trabajo.

En el caso de los estudiantes, las cifras son “alarmantes”, según el presidente del Suma, y aunque aclaró que no ha culminado el informe de deserción escolar para el período que recién termina, aseguró que hasta ahora 60 % de los estudiantes no se inscribieron.

Además, advirtió que el turno de la tarde desapareció en 90 % de los planteles, y el restante 10 % de planteles cerró en su totalidad, según las cifras recolectadas hasta ahora por el magisterio.

“La educación venezolana se caracterizaba por el doble turno, pero ya en el Zulia eso está a punto de desaparecer. En total hay 525 escuelas que pertenecen a la gobernación, de las cuales en 450 cerraron el turno de la tarde. En el caso del ministerio, que tiene 1.750 planteles, 1.400 cerraron el turno de tarde. Nos falta precisar cuántos cerraron completamente, porque hay mucho hermetismo e incluso nos niegan el paso al plantel”, manifestó.

Se quedan solo con el bachillerato

La incorporación de los jóvenes egresados de bachillerato al campo universitario es casi nula. Según Fetramagisterio, las cifras de la Universidad del Zulia son “espeluznantes”.

Nos ha llegado información de que los salones de las facultades de Humanidades, Educación, Derecho y Nutrición y Dietética no llegan a seis alumnos. Están desapareciendo escuelas en la Universidad del Zulia. Lo que es lamentable, porque otrora las universidades privadas no tenían nada que envidiarle”, lamentó.

Cada vez hay más jóvenes dedicados a la venta ilegal de combustible, verduras y plátanos, peluquería informal, colectores en unidades de transporte, entre otros oficios.

Zulia
Los bachilleres se dedican a vender y no optan por los estudios formales. Foto: Mariela Nava

Víctor se graduó este año de bachiller y tampoco pudo ingresar a la universidad. Hoy se dedica a la venta de combustible de manera ilegal. “Hay que buscar qué comer. Yo sé que esto es un delito, pero es lo que da ahorita un poco más de plata. Si busco un trabajo normal, me van a pagar una miseria, en cambio con esto me gano hasta 50 dólares diarios. Ya no quiero estudiar más, no vale la pena”, indicó.

Para Mas y Rubi es injusto que la educación de los jóvenes del país llegue de manera “forzada” hasta el bachillerato y que de ahí en adelante no tengan más opción en el campo educativo.

“Vemos con preocupación cómo los jóvenes se incorporan al buhonerismo, a la venta de artículos para el consumo. Lo único que no hace el joven de la clase social baja es estudiar, o está trabajando o lo están sosteniendo medianamente en su casa”, expresó.

El presidente de Suma aseguró que en algunos municipios, como Machiques y La Villa del Rosario, los bachilleres son sometidos por grupos guerrilleros.

En el caso de Machiques y La Villa del Rosario, nos llegó información alarmante. La guerrilla está reclutando estudiantes de bachillerato para llevárselos a la montaña para cultivar, y los devuelven al liceo entre miércoles y jueves. Y eso lo debe investigar la autoridad venezolana. ¿Qué está haciendo ese muchacho en tres o cuatro días fuera del liceo? Y se aparecen los viernes a buscar objetivos, cuando uno perfectamente sabe que ese muchacho no va a avanzar porque ha perdido gran parte de la asistencia a clase”, advirtió.

Sin embargo, no solo los jóvenes renuncian a continuar sus estudios universitarios por trabajar, los maestros y profesores también lo hacen para obtener ingresos superiores.

“En este momento, más que irse del país, los maestros se han convertido en trabajadores de oficio. Hemos conseguido a nuestros colegas trabajando de choferes de taxi o carros por puesto, peluqueras, buhoneros; en algunas casas montan una escuelita, entonces esos oficios les da más ingreso que trabajar para un colegio”, aseguró Mas y Rubi.

El PAEZ desapareció del Zulia

En los pupitres del Zulia hace más de dos años no se sirve comida. El Programa de Alimentación Escolar del Estado Zulia (PAEZ) desapareció en 90% de los planteles. Hoy la frecuencia ha bajado a una vez al mes, y solo despachan granos y arroz.

“Yo recuerdo que antes nos daban desayuno y almuerzo. Yo llegaba a mi casa lleno; ahora no. A veces nos dan caraotas con arepa o con pasta, y piden colaboración para el cubito y la sal. Casi siempre tengo hambre”, dijo un alumno de tercer año de bachillerato en un liceo del oeste de Maracaibo.

Bachillerato Zulia
La opción de alimentarse a través del PAEZ ya no satisface a los estudiantes. Foto: José Núñez

La directora del mismo plantel, que prefirió no identificarse, dijo que ha visto cómo los alumnos pequeños y grandes se desmayan en los salones porque no comen.

“A uno le da impotencia porque no podemos hacer nada. Aquí hace tres años que no traen comida del Ministerio de Educación. Por eso, los muchachos que graduamos no siguen estudiando, porque ya no quieren pasar hambre. Muchos sienten la obligación de aportar en casa; por aquí por el barrio hay muchos que se tiraron a la calle a trabajar, porque lamentablemente no hay opciones en este país para la educación”, manifestó.

Datos
  • Escuela Especial Idelfonso Vásquez, parroquia Santa Lucía. Cerró por falta de matrícula.
  • Liceo Rafael María Baralt, en su mejor momento llegó a tener 3.000 alumnos, hoy solo tiene 135 alumnos y 14 docentes, de los cuales ocho están activos y seis no volvieron o están suspendidos.
  • Liceo Udón Pérez, uno de los íconos de la educación secundaria en el Zulia, tiene cerrados los dos pisos inferiores, las puertas de los salones fueron selladas con soldadura y hay un cementerio de pupitres. Una sola sala sanitaria para todos, y menos de 200 alumnos inscritos, y 21 docentes.

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