Promedios de 18 puntos quedan fuera de la universidad debido a los errores continuos de la plataforma estatal asignación de cupos de la OPSU. Aunque autoridades insisten en que la asignación está garantizada, los bachilleres solo hallan bloqueos web y respuestas automáticas.
Caracas. A pesar de las declaraciones oficiales que daban por superados los inconvenientes técnicos en el portal web de la Oficina de Planificación del Sector Universitario (OPSU), el seguimiento al Sistema Nacional de Ingreso (SNI) revela que el colapso persiste y amenaza con dejar a miles de bachilleres fuera de la educación superior pública.
Mientras las autoridades aseguran que la plataforma opera con normalidad, la experiencia de los aspirantes confirma lo contrario: pantallas bloqueadas, credenciales desconocidas y asignaciones con inconsistencias de puntaje que contradicen las promesas institucionales.
Carolina Mendoza, de 16 años, ya se graduó de bachiller y su meta es cursar Estudios Internacionales en la Universidad Central de Venezuela (UCV), la principal casa de estudios públicos del país. Al registrarse en el SNI, la plataforma estatal obligatoria para postular a las carreras universitarias, también incluyó Economía.
Sin embargo, durante el proceso correspondiente al ciclo 2026, cada vez que intenta ingresar a la página de la OPSU, el organismo adscrito al Ministerio de Educación Superior encargado de gestionar estos cupos, la pantalla solo muestra un mensaje de error.
El sistema le indica a Carolina que su número de cédula no está registrado, aunque completó el proceso de selección de opciones a tiempo. Desde el 17 de agosto, cuando la OPSU informó que los aspirantes ya podían revisar sus resultados, el acceso ha sido nulo para la joven.
En ocasiones la página carga con lentitud para luego solicitar que reintente más tarde. En otros intentos, la plataforma desconoce los datos de Carolina e indica que sus credenciales no están registradas.

Ante la falta de respuestas en línea, acudió a la sede principal de la OPSU en La Hoyada, donde los funcionarios le informaron que el trámite para reiniciar el usuario y la clave debía gestionarse por teléfono o correo electrónico.
Plataforma en colapso permanente
Tras días de llamadas sin respuesta y correos en los que adjuntó capturas de pantalla como evidencia del error, el organismo respondió el 26 de agosto pasado. En el mensaje le solicitaron los mismos datos de identificación que ya le habían enviado.
El acceso se mantiene bloqueado. Hasta esta publicación, las autoridades de la OPSU y del Ministerio de Educación Universitaria no han ofrecido una respuesta pública ni directa sobre las fallas técnicas específicas manifestadas por los afectados.
“Estoy esperando, pero si no quedo en ninguna de las opciones que metí ya que, además metí turismo y comercio exterior, en otras universidades ya no podré modificar las opciones porque el plazo era hasta hoy. Esto ha sido muy fastidioso y desesperante”, dijo Carolina a Crónica Uno.
El director adjunto de la OPSU, Ricardo Ríos, afirmó en un video institucional que la plataforma estaba operativa para verificar asignaciones e iniciar inscripciones. No obstante, el proceso comenzó con fallas técnicas. En redes sociales, bachilleres de todo el país reportaron que la página no cargaba o arrojaba mensajes de error al intentar ingresar.
Ríos señaló que el retraso en el cronograma se debió a la apertura de oportunidades para quienes no pudieron registrarse por los sismos. En esa declaración fijó el 24 de agosto como fecha límite para modificar opciones, mientras que a partir del 26 se realizaría la fase II.

La situación no es nueva. Durante el proceso de 2025, el colapso del sistema obligó a las autoridades a extender los plazos de consulta y reasignación de cupos hasta octubre.
La experiencia de Esteban, bachiller en ciencias, muestra otra arista del problema. A diferencia de quienes no logran validar sus datos, él pudo iniciar sesión una sola vez a las 2:00 a. m. No obstante, la plataforma no le mostró ningún resultado, omitía si había sido asignado a Administración, ni le permitió modificar sus opciones de carrera.
Promedios altos, cupos nulos
A las fallas técnicas se suma la falta de congruencia en los cronogramas oficiales. Esteban señala que las fechas anunciadas en las declaraciones institucionales no coinciden con los avisos publicados en el portal del SNI.
“Los videos informan una cosa, pero en la página de la OPSU otra. Es una situación que se desconoce por completo de qué está pasando. En mi caso dependo de la opsu y de la prueba interna de la UCV mis padres no tienen cómo pagar una universidad”,
contó
Yusmerli*, nombre protegido para resguardar su identidad, egresó de bachillerato con un promedio de 18,098 puntos. Al inscribirse en el SNI postuló a seis carreras: Farmacia, Medicina, Bioanálisis, Odontología, Enfermería y Nutrición. Tras múltiples caídas de la plataforma, logró consultar su estatus el 25 de agosto y descubrió que no había sido asignada a ninguna opción.
Al revisar los índices de corte, el puntaje mínimo requerido para adjudicar las plazas, la estudiante detectó inconsistencias. El corte para Farmacia se fijó en el equivalente a 17,99 puntos sobre 20, y el de Nutrición fue aún menor; aun así, su promedio no bastó para obtener un cupo.

Ingresar a la plataforma le tomó decenas de intentos desde computadoras y teléfonos debido a fallas con el código de seguridad. Cuando intentó participar en la segunda fase para cambiar de carrera, la página indicaba que no había cupos disponibles en ninguna universidad, incluso al probar con opciones de baja demanda como Educación Rural.
»Uno llega a pensar que la asignación es al azar porque los números no concuerdan», señaló la joven sobre la falta de claridad en los criterios de adjudicación.
Excluidos del sistema
El caso de Yusmerli muestra la situación de la población flotante, un concepto que abarca tanto a los aspirantes que no obtuvieron cupo mediante el SNI pese a sus condiciones académicas, como a quienes no completaron el registro o los trámites a tiempo.
Aunque las autoridades aseguraron que los cupos están garantizados mediante la OPSU, la asignación centralizada evidencia una paradoja evidente.

Voceros de los sindicatos de trabajadores de la UCV y de la Federación de Centros Universitarios han advertido en años anteriores que en las universidades autónomas el número de plazas asignadas supera la capacidad real de infraestructura, presupuesto y personal docente, lo que genera diferimientos o el rechazo directo de los nuevos ingresos.
La plataforma colapsa y expone a miles de jóvenes, el Estado no responde, y sin soluciones operativas, la educación superior queda en vilo.
(*) La información de esta nota incluye aportes de fuentes que solicitaron anonimato por motivos de seguridad. Crónica Uno garantiza la protección de su identidad.
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