El diplomático que fue despedido por el presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, criticó fuertemente los presuntos hechos de corrupción registrados en Cúcuta durante febrero de este año y el manejo que el gobierno encargado ha tenido con la empresa Monómeros.

Caracas. Dos días después de que se conociera la noticia de su despido por una filtración en redes sociales, el ahora exembajador del gobierno encargado de Juan Guaidó ante Colombia, Humberto Calderón Berti, se pronunció sobre lo ocurrido y confirmó que no solo la relación entre él y el también presidente de la Asamblea Nacional (AN) se ha visto afectada por una serie de discrepancias, sino que inclusive llegó a decir que esta «desde hace meses no existe».

Desde Colombia y ante varios medios de comunicación, Calderón Berti reconoció que desde que asumió el cargo de embajador ante Colombia el pasado 30 de enero, se han registrado una serie de «discrepancias» entre él y el presidente encargado de la República que culminaron con su despido el pasado 27 de noviembre.

Uno de estos puntos de inflexión entre ambos fueron los hechos registrados desde el 22 de febrero, cuando en la ciudad colombiana de Cúcuta se organizó un concierto y se intentó ingresar al país camiones con comida y medicamentos.

Calderon Berti explicó que a partir de esa fecha, un grupo de 148 militares venezolanos ingresaron a Colombia y no recibieron ayuda por parte las instituciones colombianas, ante lo cual Guaidó designó gente «de su entorno» para que prestara apoyo a los uniformados. Sobre esas personas el diplomático dijo que «manejaron recursos que nunca supe de dónde venían, cuánto fue, ni cómo se gastaron».

Lee también
La Vinotinto debuta ante la campeona Brasil en la Copa América 2020

Adicionalmente, señaló luego de esa fecha que algunas autoridades colombianas le informaron que ocurrían «cosas indebidas» y «mal manejo de aquella cosa», por lo que le recomendaron prestar atención.

Las autoridades colombianas me mostraron documentos que hablaban de prostitutas, de licor, de mal manejo de los recursos (…) Gente desde la propia embajada, colaboradores míos, vieron cosas irregulares como doble facturación y facturación ficticia«, dijo.

Explicó que como respuesta a estos señalamientos él optó por ordenar una auditoría para presentársela al gobierno de Guaidó y que esta se filtró a medios de comunicación, algo que causó malestar en Caracas.

«El hecho no es que se haya filtrado la información, el hecho es que ocurrió algo indebido, un manejo impropio de los recursos. ¿Qué hace la prensa? Tiene que decir lo que está pasando, está en su derecho y su obligación, la gente tiene derecho a estar informada», comentó.

Calderón Berti dijo que como consecuencia de ese informe y de otra información que había llegado a él, había decidido presentar una denuncia formal en la Fiscalía General de Colombia, y que espera que la investigación —que aún está en desarrollo— genere resultados, si bien añadió que no entiende por qué se ha demorado tanto.

El malestar por el manejo de Monómeros

Otro gran punto de divergencia entre Juan Guaidó y Calderón Berti fue, según dijo este último, el manejo que se le dio a la empresa Monómeros, petrolera de propiedad venezolana que se encuentra en Colombia y que, comentó, se ha visto afectada por el accionar de partidos políticos.

Yo quise dar un ejemplo en Monómeros de lo que va a ser una Venezuela distinta. Se hicieron sugerencias de puros profesionales que han sido referencia en el sector petroquímico ¿Qué hicieron los partidos? Metieron la mano, metieron gente no calificada, de poca reputación que después sacaron, pero el mal estaba hecho. No puede haber en las empresas públicas reparto partidista«, cuestionó.

Calderón Berti también describió una experiencia en la que se encontraba en una reunión de Monómeros y observó «dirigentes políticos maltratando a directores profesionales», por lo que en protesta a esto él se paró y se fue de dicha junta. «No merecían ser maltratados de esa manera», sentenció.

Lee también
En la comisión de Contraloría hay un cúmulo de irregularidades, afirma Edgar Zambrano

Finalmente, además del roce generado por el caso Cúcuta, el ex representante diplomático explicó que existieron otros puntos en los que se mostró en desacuerdo con la política desarrollada por Guaidó y citó el proceso de diálogo en Noruega como uno de los principales, no solo por el hecho de sentarse a hablar con el gobierno de Nicolás Maduro, sino por no haberlo informado a aliados estratégicos de la oposición venezolana.

Con los diálogos pasó lo que yo pronostiqué, fue un fracaso (…) Pero peor que los diálogos fue haber tenido desconsideración con nuestros aliados, no hay derecho que nuestro aliado fundamental, que ha sido Colombia, se haya enterado por la prensa«.

Calderón Berti también cuestionó el intento de sublevación militar ocurrido el pasado 30 de abril en el distribuidor Altamira, el cual calificó como «hazaña militar» y, añadió, «no va a ser recordada por lo que ocurrió, sino por los guacales, las dos ametralladoras y una mano de cambur«.


Participa en la conversación