Tres muertos y severas anegaciones dejaron las lluvias del fin de semana pasado en Caracas. Ante la llegada de nuevas ondas tropicales, expertos advierten que la obsolescencia de los drenajes mantiene en riesgo continuo a sectores populares y a las vías principales de la ciudad.
Caracas. El saldo trágico de las precipitaciones registradas entre el fin de semana y este lunes, 17 de agosto, incluye el fallecimiento de tres personas en la capital. El jefe de los Bomberos de Caracas, Pablo Antonio Palacios, confirmó que dos adolescentes fueron arrastradas por la corriente en el sector Los Mangos de la parroquia La Vega.
Mientras que en la carretera vieja Caracas-Los Teques se halló el cuerpo de una mujer tras el colapso de su vivienda por un deslizamiento de tierra. Asimismo, el reporte oficial del organismo bomberil registró el colapso de un muro perimetral en la parroquia Petare que dejó aisladas varias viviendas y anegó cerca de 30 casas, además del desbordamiento de la quebrada San Rafael en El Junquito.
Tras las intensas lluvias de la noche del 15 de agosto y la madrugada del 16 de agosto, el pronóstico oficial para este lunes no fue muy diferente. Autoridades prevén que las lluvias continuarán con igual intensidad, al menos hasta el 23 de agosto, por el paso de la tormenta tropical número 38.
De acuerdo con la información emitida por el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh), el sistema de la onda tropical 38, un canal de baja presión que se desplaza de este a oeste generando gran nubosidad, avanza sobre la Guayana Esequiba y el oriente del país a 25 km/h, manteniendo condiciones de nubosidad y descargas eléctricas.
Por su parte, el ingeniero e investigador hidrometeorológico Valdemar Andrade confirmó a Crónica Uno que los actuales aguaceros responden al comportamiento habitual de la temporada, asociado al paso de ondas tropicales sobre el territorio nacional. Sin embargo, descartó que se repitan episodios tan severos como los del 15 de agosto pasado.
“Las lluvias son normales cuando hay ondas tropicales. La probabilidad de que se repitan lluvias tan intensas como las del 15 de agosto es baja, debido a la influencia del fenómeno El Niño, aunque podrían registrarse precipitaciones relativamente altas en octubre”,
dijo el especialista.
Ante este pronóstico, autoridades mantienen la vigilancia en el Atlántico central por las ondas tropicales 39 y 40. La primera se prevé entre el 21 y 22 de agosto; la segunda, para el 27.
Monitoreo de ondas tropicales
En su recuento de daños tras el aguacero, la Alcaldía de Caracas reportó la caída de cinco árboles en el municipio Libertador. La contigencia obligó al despliegue de cuadrillas de evaluación de riesgos e incidencias en calles por el desbordamiento del río Guaire y diversas quebradas.
Según Andrade, el evento fue causado por la onda tropical número 37, la zona de convergencia intertropical, la franja del planeta donde chocan los vientos alisios del norte y del sur y ocasionan lluvias constantes, y el calentamiento del Atlántico. Pero no llegó a convertirse en depresión tropical, el primer estadio de un ciclón con vientos sostenidos más débiles.

El Inameh había informado previamente que se generarían lluvias y tormentas eléctricas en buena parte del país. Andrade explicó que estas precipitaciones representaron un evento importante en Caracas entre las 8:30 p. m. y las 11:30 p. m. El registro abarcó toda la cuenca del río Guaire desde la parte alta en los Altos Mirandinos, en el río San Pedro, hasta la parte baja en El Valle.
“En la cuenca baja del Guaire las precipitaciones estuvieron entre los 30 mm y 80 mm, equivalentes a 30 litros/segundo (Lt/s) y los 80 mm. En la UCV se registraron 53,5 mm, que fue la máxima lluvia diaria del año. En promedio, la lluvia de esa tormenta en Caracas fue de 60 mm”, precisó Andrade.

El especialista indicó que las lluvias superiores a los 30 mm, medición que indica una acumulación de 30 litros de agua por metro cuadrado, ocasionan inundaciones y daños a la infraestructura. Además, aclaró que las anegaciones son cada vez más frecuentes en la ciudad por los sistemas de drenaje obsoletos.
Alcance del fenómeno climático
Andrade explicó que no hay nayor probabilidad de lluvias intensas y octubre es el mes que registra los mayores picos de precipitaciones en el año. No obstante, la presencia del fenómeno de El Niño limita el desarrollo de tormentas. Debido a esto se prevé que en lo que resta de la temporada los acumulados de agua se ubiquen por debajo del promedio habitual.
El informe del Departamento de Ingeniería Hidrometeorológica de la UCV detalló que en el río Guaire, a la altura de El Recreo, subió 3,5 metros por encima de su nivel habitual.
Esta crecida formó una barrera hidráulica, un tapón que se produce cuando la fuerza y volumen del río impiden que el agua de los colectores desemboque. Esto impidiendo la descarga regular de los drenajes de Bello Monte y Las Mercedes hacia el cauce y provocó el anegamiento de las vías cercanas. En el este de la ciudad, el río se desbordó en el sector La Línea de Petare.

El investigador hidrometeorológico detalló que estas inundaciones ocurrieron porque la precipitación se dio de forma simultánea en toda la cuenca. Esto elevó el volumen de escurrimiento, la cantidad de agua de lluvia que corre sobre el terreno al no ser absorbida, en un suelo con menor capacidad de absorción debido a la cobertura de asfalto y concreto.
Saldo fatal y daños
Asimismo, sostuvo que la intensidad de las lluvias superó la capacidad de las redes de drenaje, diseñadas y construidas hace más de 50 años. El sistema quedó obsoleto debido a que las cuencas de las quebradas fueron ocupadas por la construcción de barriadas con áreas pavimentadas. Por eso el agua desbordada escurre con mayor rapidez hacia los caudales.
“Es necesario actualizar los estudios de drenaje de las urbanizaciones de la ciudad para su reconstrucción y adaptar sus descargas en el canal del Guaire”,
subrayó el especialista.
En el municipio Sucre, en el sector El Hueco de la parroquia Petare (escalera Libertadores), un muro perimetral cedió e incomunicó las viviendas del callejón. El hecho provocó la anegación de cerca de 30 casas, sin reporte de víctimas ni personas lesionadas, precisó el balance de los Bomberos de Caracas.

En la parroquia El Junquito se registró el desbordamiento de la quebrada del sector San Rafael. La corriente arrastró basura, tierra y piedras, lo que deterioró los trabajos de reparación vial que se ejecutaban en el lugar desde hace tres meses.
La Alcaldía de Caracas reportó la caída de cinco árboles en el municipio Libertador: dos en la parroquia San Pedro, dos en El Valle, uno en Sucre y uno en San Agustín. Ante la situación, la alcaldesa Carmen Meléndez informó sobre el despliegue de cuadrillas municipales en distintos puntos de la ciudad para evaluar riesgos.
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